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Apolón

Apolón

Apolo o Apolón (en griego Άπόλλων Apóllōn) es un dios en la mitología griega y romana, hijo de Zeus y Leto, y hermano gemelo de Artemisa (diosa de la caza). En épocas posteriores llegó a ser parcialmente confundido o equiparado con Helios, dios del sol, y similarmente su hermana fue equiparada con Selene, diosa de la luna en contextos religiosos. Pero Apolo y Helios/Sol permanecieron como seres bien separados en textos literarios y mitológicos. En la mitología etrusca era conocido como Aplu. Aplu

Adoración

Aplu El culto a Apolo es antiquísimo y nació probablemente en el Asia Menor. En Grecia fue, después de Zeus, el dios más venerado: su poder se extendía a todas esferas de la naturaleza y de la vida humana, y aunque podía ejercer influencias nefastas, era por principio un dios protector, que producía el entusiasmo sereno y equilibrado. Se considera que Apolo tenía dominio sobre las plagas, la luz, la curación, los colonos, la medicina, el tiro con arco, la poesía, las profecías, la danza, la razón, el intelectualismo, y era patrón defensor de rebaños y manadas. Apolo tenía un famoso oráculo en Creta y otros también notables en Clarus y Branchidae. Como dios de la curación religiosa, Apolo purificaba a aquellas personas culpables de asesinato u otros pecados graves. Apolo es conocido como el jefe de las Musas (Musageta) y director de su coro. Entre sus atributos se contaban: cisnes, lobos, delfines, arcos y flechas, una corona de laurel, la cítara (o lira) y el plectro. El trípode sacrificial es otro de sus atributos, representativo de sus poderes proféticos. Los Juegos Píticos se celebraban en su honor cada cuatro años en Delfos. Los himnos cantados a Apolo recibían el nombre de paeanos. Como dios de la colonización, Apolo aconsejaba sobre las colonias, especialmente durante la época de mayor apogeo, del 750 al 550 adC. Según la tradición griega, ayudó a los colonos cretenses o arcadios a encontrar la ciudad de Troya. Sin embargo, esta historia podría reflejar una influencia cultural que tuviese la dirección contraria: textos cuneiformes hititas mencionan un dios de Asia Menor llamado Appaliunas o Apalunas en relación con la ciudad de Wilusa, que actualmente es considerada idéntica a la griega Illios por la mayoría de investigadores. En esta interpretación, el título Lykegenes puede leerse simplemente como «nacido en Licia», lo que efectivamente corta el supuesto vínculo del dios con los lobos (posiblemente una etimología popular). Popularmente (es decir, en crítica literaria) Apolo representa la armonía, el orden y la razón, características que contrastaban con las de Dioniso, dios del vino, que popularmente representaba la emoción y el caos. El contraste entre los papeles de estos dioses queda reflejado en los adjetivos apolíneo y dionisíaco. Sin embargo, los griegos pensaban en las dos cualidades como complementarias: los dos dioses son hermanos, y cuando Apolo en el invierno se marchaba a la Hiperbórea dejaba el oráculo de Delfos a Dioniso. El culto a Apolo fue introducido en Roma, seguramente en época de los Reyes, a través de los griegos de Cumas. Tenía su templo en el Campo de Marte. La mitología romana le hace hijo de Júpiter y Latona, y hermano gemelo de Diana. Para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, el nombre de Apolo, Febo, fue utilizado para nombrar a una de las mascotas de los Juegos, los hermanos Athenà y Phèvos. La adoración de Apolo ha revivido con el resurgimiento del helenismo y el movimiento pagano contemporáneo. Un ejemplo de esta pujanza es el grupo [http://winterscapes.com/kyklosapollon Kyklos Apollon].

Posibles orígenes

Se considera que Apolo y su hermana no son exclusivamente griegos, sino que tal vez tengan un origen asiático, de Asia Menor. El nombre de Leto, su madre, viene posiblemente del idioma licio, como dialecto indoeuropeo que se hablaba antiguamente en Asia Menor. Leto, bajo la forma Lada, significa mujer. Uno de los epítetos es precisamente Apolo Licio, que se puede interpretar como «de Licia» o se le puede dar la otra traducción de «matador de lobos». Por otra parte, el arma de Apolo (y de su gemela Artemisa) es el arco, que no es un arma griega sino extranjera. Lo mismo ocurre con el calzado, pues no lleva sandalias como los otros dioses sino botines, una clase de zapatos que los griegos consideraban propios de los asiáticos. Por otra parte es posible que sus orígenes se remonten al pueblo dorio del Peloponeso que adoraba a un dios llamado Ἀπέλλων (Apéllôn), que era protector de los rebaños y de las comunidades humanas. Este término parece venir de un nombre dorio ἀπέλλα (apélla), con el significado de redil o de asamblea. El Apolo dorio era el resultado de varias divinidades locales anteriores a los griegos, de la misma manera que el Apolo griego nace de la fusión de varios modelos. Cuando su culto se introdujo en Grecia, Apolo era ya venerado por otros pueblos pre-helénicos; en el himno homérico se indica muy bien cómo los primeros sacerdotes de Apolo eran cretenses. Su primer lugar de culto fue seguramente en Delos, capital religiosa de los jonios; más tarde, con Pericles, en el siglo V adC, la isla de Creta pasó a los atenienses quienes conforman el carácter del santuario del dios. Su culto fue entonces extendido por todo el mundo de la Antigüedad desde Asia Menor hasta Siria, además de los innumerables templos que cundieron por la propia Grecia. En Delfos es donde se revela el carácter complejo del dios, en su gran influencia sobre la pitonisa y sobre los hombres que acuden al oráculo.

Apolo Delfinio

Un estudio [http://ebulletin.le.ac.uk/news/press-releases/2000-2009/2005/09/nparticle-gsn-7wj-vdd] publicado en 2005 por investigadores de la Universidad de Leicester ha desenmarañado un misterio de 2.700 años de antigüedad relacionado con el Oráculo de Delfos. En tiempos antiguos, la constelación Delphinus habría estado elevándose en el cielo oriental a finales de diciembre y principios de enero, la misma época en la que algunas ciudades realizaban sacrificios a Apolo Delfinio. En Delfos, este sacrificio tenía lugar aproximadamente un mes más tarde. Los investigadores han confirmado que esto se debía a que el templo de Apolo en Delfos está cubierto al este por enormes acantilados que bloquean la vista de la parte inferior del cielo oriental, retrasando de esta forma el momento apropiado de sacrificio casi un mes completo respecto a otras ciudades situadas en las llanuras griegas.

Etimología

El nombre Apolo podría haber sido derivado del término compuesto prehelénico Apo-ollon, probablemente relacionado con el verbo arcaico Apo-ell-, que significa literalmente «el que despeja a codazos», es decir, «el que disipa o despeja». De hecho, parece haber personificado el poder de la disipación, lo que tendría relación con su asociación con el poder de disipar la oscuridad del sol matutino y con el poder la razón y la profecía para despejar la duda y la ignorancia. Están además:
- El aparente carácter expulsor de las murallas y las puertas de las ciudades como baluartes contra los invasores
- La naturaleza de alejar personas de los desambarcos y las expatriaciones a las colonias
- El aspecto de la curación de disipar la enfermedad
- El carácter disuasivo para los depredadores de un pastor cuidando sus rebaños
- La naturaleza de alejar las plagas de un granjero cultivando cosechas
- El poder de la música y las artes de disipar la discordia y la barbarie
- El importantísimo poder de los jóvenes entrenados y preparados para alejar intrusos y ejércitos invasores Otra explicación, dada por Plutarco en Moralia es que Apollo significaba «unidad», dado que pollon significa «muchos» y el prefijo a- es un negativo. Así, Apolo podría leerse en el sentido de «privado de la multitud». Apolo era asociado consecuentemente con la mónada.

Apolo en el arte

mónada En el arte se suele representar a Apolo como un hombre joven y guapo, casi siempre sin barba y con frecuencia con una lira o un arco en la mano.

Arte antiguo


- Apolo de Piombino (museo de Louvre)
- Gran Apolo dorado de Lillebonne (museo de Louvre)

Apolo en el arte de Luis XIV


- Galería de Apolo en el Louvre, obra del pintor y decorador Charles Le Brun. Siguió decorándola Delacroix y fue terminada en el Segundo Imperio.
- Salón del trono o salón de Apolo en el castillo de Versalles. estaba destinado a la recepción de embajadores y se daban también espectáculos de danza y música.
- Jardines de Versalles. aquí se encuentras bastantes representaciones del dios solar:
  - Estanque de Apolo, situado cerca del Gran Canal. En el medio se encuentra una monumental estatua de Apolo, obra de Tuby. El dios surge del agua conduciendo un carro tirado por dos caballos.
  - En el bosquecillo de los baños de Apolo, obra del siglo XVIII, se ve representado el dios solar, en actitud de cansancio y rodeado de ninfas.

Pintura


- Apolo y Aurora de Gerard de Lairesse, 1671; se encuentra en el Metropolitan Museum of Art, Nueva York.

Apelativos

Entre los epítetos que se aplican a Apolo están:
- Febo («brillante») y Liceo (Λυκειος, «luminoso»), para Apolo en el contexto de dios del sol o de la luz.
- Esminteo (Σμινθειος, «cazador de ratones») y Parnopio (Παρνοπιος, «saltamontes»), como dios de las plagas y defensor contra ratas y langostas.
- Delfinio (Δελφινιος, «del útero»), que asocia a Apolo con Delphoi (Delfos). Una etiología en los himnos homéricos asocia este epíteto con los delfines.
- Cirreo, por Cirria, localidad cercana de Delfos.
- Arcageta (Αρχηγετης, «director de la fundación») para las colonias, por ser fundador se las murallas de Megara.
- Musageta (Μουσαγέτης, «jefe de las musas»).
- Pitio (Πυθιος, «pítico»), de Πυθο Pytho, nombre homérico de Delfos.
- Timbreo (Θυμβριος) por el templo que tenía en Timbra.
- Apotropeo («el que aparta el mal») y Alexikakos (Άλεξίκακος, «el que aparta la desgracia»).
- Ninfageta («jefe de las ninfas»).
- Nomios («vagabundo») y Licio (Λυκιος, «matador de lobos») o Lykegenes («nacido de una loba»), como el dios pastoral de la ganadería. A veces se traducen estos últimos como «de Licia» o «nacido en Licia», donde algunos postulan el origen de su culto.
- Clario (Κλαριος) por el santuario que tenía en Claros, Jonia (oráculo de Colofón). Otras fuentes afirman que este epíteto procede del dórico κλαρος klaros, «asignación de tierra», por su supervisión sobre las ciudades y las colonias.
- Cintio es otro epíteto, proveniente de su nacimiento en el monte Cinto de Delos.
- Loxias (Λοξίας, «oblícuo»), específicamente para Apolo como dios de la profecía, por los oráculos tan ambiguos.
- Hekebolos (Έκηϐόλος, «que dispara lejos») y Hekaergos (Έκάεργος, «que se deshace lejos»), referido a sus flechas.
- Argyrotoxos (Άργυρότοξος, «del arco de plata»).
- Akesios (Ακεσιος, «sanador») e Iatros (Ιατρος, «médico»).

Nacimiento

Cuando Hera descubrió que Leto estaba embarazada y que su marido, Zeus, era el padre, prohibió que Leto diera a luz en terra firma, o el continente, o cualquier isla del mar. Leto encontró la isla flotante de Delos, que no era el continente ni una isla real, y dio a luz allí. La isla estaba rodeada de cisnes. Como gesto de gratitud, Delos estaba sujeta con cuatro pilares. Más tarde la isla fue santificada a Apolo. Alternativamente, Hera secuestró a Ilitía, la diosa de los partos, para evitar que Leto diese a luz. Los demás dioses obligaron a Hera a dejarla ir. De cualquier forma, primero nació Artemisa y ésta ayudó a nacer a Apolo. Otra versión afirma que Artemisa nació un día antes que Apolo, en la isla de Ortigia, y que ayudó a Leto a cruzar el mar hasta Delos el día siguiente para dar a luz a Apolo.

Juventud

Siendo joven, Apolo mató al fiero dragón Pitón, que vivía en Delfos junto a la fuente de Castalia, pues (según algunas versiones) Pitón había intentado violar a Leto cuando ésta estaba embarazada de Apolo y Artemisa. Esta fuente era la que emitía los vapores causantes de que el Oráculo de Delfos hiciese sus profecías. Apolo mató a Pitón pero fue castigado por ello, ya que Pitón era un hijo de Gaia.

Apolo y Admeto

Como castigo, Apolo fue desterrado nueve años del Olimpo. Durante este tiempo trabajó como pastor o vaquero para el rey Admeto de Feras en Tesalia. Puesto que Admeto era bueno con Apolo, el dios le prometió que cuando le llegase la hora de morir, permitiría que otro tomase su lugar. Entonces Admeto se enamoró de Alcestis. Sin embargo el padre de ésta, el rey Pelías, sólo le daría su permiso para casarse si Admeto montaba un carro tirado por leones, jabalíes y otros animales salvajes. Apolo ayudó Admeto a superar esta prueba, y la pareja se casó. Cuando a Admeto le llegó la hora de morir, Alcestis decidió morir en su lugar. Heracles intervino y se permitió que ambos siguieran viviendo. Cuando pasaron los nueve años, Apolo volvió disfrazado de delfín y llevó consigo a sacerdotes cretenses para ayudar a fundar su culto en Delfos. También bendijo a las sacerdotisas del oráculo de Delfos, haciendo de éste uno de los más famosos y certeros de Grecia. Apolo tenía otros oráculos, incluyendo los de Clarus y Branchidae.

Apolo durante la Guerra de Troya

Apolo disparó flechas infectadas con la peste en el campamento griego durante la Guerra de Troya enfurecido porque los griegos habían secuestrado a Criseida, la hija de su sacerdote. Apolo exigió su liberación, y los griegos terminaron por ceder. Cuando Diomedes hirió a Eneas durante la Guerra de Troya, Apolo le rescató. Afrodita, su protectora madre, intentó rescatar a Eneas pero Diomedes la hirió también. Entonces Eneas fue envuelto por una nube creada por Apolo, quien le llevó a Pérgamo, un lugar sagrado de Troya. Artemisa curó allí a Eneas. También se dice que ayudó a Paris a matar a Aquiles, guiando la flecha con la que el primero hirió al segundo en el talón.

Níobe

Níobe, una reina de Tebas y esposa de Anfión, alardeó de su superioridad sobre Leto porque había tenido catorce hijos (los Nióbides), siete varones y siete mujeres, mientras Leto había tenido sólo dos. Apolo mató a sus hijos mientras éstos practicaban atletismo, a pesar de sus súplicas, y Artemisa a sus hijas. Apolo y Artemisa usaron flechas envenenadas para matarlos, aunque según algunas versiones del mito algunos de los Nióbides fueron perdonados (normalmente Cloris). Anfión, al ver a sus hijos muertos, se suicidó o fue asesinado por Apolo tras jurar venganza. Una desolada Níobe huyó al monte Sípilo en Asia Menor y se convirtió en piedra mientras lloraba, o se suicidó. Sus lágrimas formaron el río Aqueloo. Zeus había convertido a todos los habitantes de Tebas en piedra, por lo que nadie enterró a los Nióbides hasta el noveno día tras su muerte, cuando los propios dioses les dieron sepultura.

Vida amorosa y descendencia de Apolo

Relaciones heterosexuales

Dafne

Apolo persiguió a la ninfa Dafne, hija de Peneo, quien le había desdeñado. Su encaprichamiento estaba provocado por una flecha dorada que le había disparado Eros, quien estaba celoso porque Apolo había bromeado sobre sus habilidades como arquero. Eros también afirmaba que el canto de Apolo le molestaba. Simultáneamente, sin embargo, le había disparado una flecha con punta de plomo a Dafne, haciendo que ésta sintiese repulsión hacia Apolo. Tras una fogosa persecución, Dafne rezó a la Madre Tierra (alternativamente a su padre, un dios río) pidiendo ayuda, y éste le transformó en un árbol de laurel, que fue consagrado a Apolo.

Leucótoe

Apolo tuvo una aventura con una princesa mortal llamada Leucótoe, hija de Orcamo y hermana de Clitia. Leucótoe amó a Apolo, quien se había disfrazado como su madre para lograr acceder a sus aposentos. Clitia, celosa de su hermana porque quería a Apolo para sí, contó a Orcamo la verdad, traicionando las confidencias y la confianza de su hermana. Enfurecido, Orcamo ordenó que Leucótoe fuese enterrada viva. Apolo se negó a perdonar a Clitia por traicionar a su amada, y éste, afligida, se marchitó y lentamente murió. Apolo la transformó en una planta de incienso, o bien en un heliotropo o girasol, que sigue al sol cada día.

Marpesa

Marpesa fue secuestrada por Idas pero también fue amada por Apolo. Zeus la hizo escoger entre ambos, y Marpesa escogió a Idas razonando que Apolo, siendo inmortal, terminaría cansándose de ella cuando envejeciera.

Castalia

Castalia era una ninfa a quien Apolo amaba. Castalia huyó de él y se zambulló en la fuente que había en Delfos al pie de monte Parnaso, que desde entonces se llama fuente de Castalia. El agua de esta fuente era sagrada: se usaba para limpiar los templos de Delfos y también inspiraba a los poetas.

Cirene y Aristeo

Apolo tuvo con Cirene un hijo llamado Aristeo, que se convirtió en el dios patrón del ganado, los árboles frutales, la caza, la agricultura y la apicultura. También fue un héroe de la cultura que enseñó a la humanidad las técnicas de la ganadería lechera y el uso de redes y trampas en la caza, así como el cultivo de los olivos.

Hécuba

Con Hécuba, la esposa del rey Príamo de Troya, Apolo tuvo un hijo llamado Troilo. Un oráculo profetizó que Troya no sería derrotada siempre que Troilo llegase a cumplir los veinte años de vida. Troilo y su hermana Polixena cayeron en una emboscada y fueron asesinados por Aquiles.

Casandra

Apolo también se enamoró de Casandra, hija de Hécuba y Príamo, y hermanastra de Troilo. Apolo prometió a Casandra el don de la profecía para lograr seducirla, pero ella le rechazó después. Enfurecido, Apolo le concedió el don de conocer el futuro junto con la maldición de que nadie la creyera jamás.

Coronis

Coronis, hija de Flegias, rey de los Lapitas, fue otra de las amantes de Apolo. Embarazada de Asclepio, Coronis se enamoró de Isquis, hijo de Élato. Un cuervo informó a Apolo de esta aventura. Al principio no lo creyó y volvió negros a todos los cuervos (que antes eran blancos) como castigo por divulgar mentiras. Cuando descubrió la verdad envió a su hermana, Artemisa, a matar a Coronis. Como resultado también hizo sagrados a los cuervos y les otorgó la tarea de anunciar muertes importantes. Apolo rescató al bebé de la pira funeraria de Coronis y se lo dio al centauro Quirón para que lo criase. Flegias se enfureció e incendió el templo de Apolo en Delfos, por lo que Apolo le mató.

Relaciones homosexuales

Apolo, eternamente joven y sin barba, fue el que más amantes masculinos tuvo de todos los dioses griegos, como puede esperarse del que era dios de la palestra, el lugar donde los jóvenes se reunían para practicar atletismo, siempre desnudos. Muchos de los jóvenes amantes de Apolo murieron «accidentalmente», un reflejo de la función de estos mitos como parte de los ritos de pasaje, en los que el joven moría para renacer como un adulto.

Jacinto

Jacinto fue uno de sus amantes masculinos. Jacinto era un príncipe espartano hermoso y atlético. Ambos estaban practicando el lanzamiento de disco cuando Jacinto fue golpeado en la cabeza por un disco desviado de su trayectoria por Céfiro, que estaba celoso de Apolo y también amaba a Jacinto. Cuando Jacinto murió, se dice en algunas versiones que Apolo se vio tan embargado por la pena que maldijo su propia inmortalidad, deseando unirse a su amante en su muerte. De la sangre de la herida de su amante Apolo creó la flor del jacinto en memoria de su muerte, y sus lágrimas mancharon los pétalos de la flor con άί άί, que significa «¡ay, ay!». El Festival de Jacinto era una celebración de Esparta.

Acanto

Uno de sus otros romances fue con Acanto, el espíritu del árbol de acanto. Tras su muerte, fue transformado por Apolo en una hierba amante del sol y su afligida hermana, Acanta, fue convertida en jilguero por los demás dioses.

Cipariso

Otro amante masculino fue Cipariso, un descendiente de Heracles. Apolo dio al muchacho un ciervo domesticado como compañero, pero Cipariso lo mató accidentalmente con una jabalina cuando éste yacía dormido entre la maleza. Cipariso pidió a Apolo que hiciera que sus lágrimas cayesen para siempre. Apolo transformó al triste muchacho en un ciprés, del que se dice que es un árbol triste porque su savia forma gotitas como lágrimas en el tronco.

Apolo y el nacimiento de Hermes

Hermes nació en el monte Cileno en Arcadia. Esta historia se cuenta en el Himno homérico a Hermes. Su madre, Maia, había quedado secretamente embarazada de una aventura amorosa con Zeus. Maia envolvió al infante en mantas pero Hermes escapó cuando ella dormía. Hermes corrió a Tesalia, donde Apolo estaba pastoreando su ganado. El infante Hermes robó varias de sus vacas y las llevó a una cueva en los bosques cercanos a Pilos, borrando sus huellas. En la cueva encontró una tortuga y la mató, vaciando entonces sus entrañas. Usó los intestinos de una de las vacas y el caparazón de la tortuga para hacer la primera lira. Apolo se quejó a Maia de que su hijo había robado su ganado, pero Hermes ya había vuelto a las mantas en las que ella le había dejado, por lo que Maia rehusó creer las afirmaciones de Apolo. Zeus intervino y, afirmando haber visto los hechos, secundó a Apolo. Entonces Hermes empezó a tocar música en la lira que había inventado. Apolo, un dios de la música, se enamoró del instrumento y ofreció permitir el intercambio del ganado por la lira. Así, Apolo se convirtió en un maestro de la lira y Hermes inventó un tipo de instrumento musical con flautas llamado siringa. Más tarde, Apolo cambió un caduceo por una siringa de Hermes.

Otras historias

Concursos musicales

Pan

En una ocasión Pan tuvo la audacia de comparar su música con la de Apolo, y de retar a éste, el dios de la lira, a una prueba de habilidad. Tmolo, el dios montaña, fue elegido árbitro. Pan sopló sus flautas, y con su rústica melodía dio gran satisfacción a él mismo y a su ferviente seguidor, Midas, que estaba presente. Entonces Apolo pulsó las cuerdas de su lira. Tmolo inmediatamente declaró vencedor a Apolo, y todos salvo Midas estuvieron de acuerdo. Éste disintió, y cuestionó la justicia del fallo. Apolo no quiso volver a sufrir tan depravado par de oídos, e hizo que se le convirtieran en orejas de burro.

Marsias

Marsias era un sátiro que desafió a Apolo a un concurso de música. Había encontrado un aulos en el suelo que había tirado Atenea tras inventarlo porque hacía que sus mejillas se hinchasen. Marsias perdió y fue desollado vivo en una cueva de Frigia por su hibris (orgullo desmedido) al desafiar a un dios. Su sangre derramada se convirtió en el río Marsias.

Historias menores


- Cuando Zeus mató a Asclepio por resucitar a los muertos y violar el orden natural de las cosas, Apolo respondió matando a los Cíclopes. Éstos habían fabricado los rayos de Zeus, que éste había usado para matar al hijo de Apolo, Asclepio. Apolo también participó en un concurso de tocar la lira con su propio hijo, Ciniras, que se suicidó cuando perdió.
- Apolo mató a los Alóadas cuando éstos intentaban asaltar el Olimpo.
- Apolo dio a Orestes, a través del Oráculo de Delfos, la orden de matar a su madre, Clitemnestra, y al amante de ésta, Egisto. Orestes fue ferozmente castigado por este crimen por las Erinias.
- También se decía que Apolo cabalgaba a espaldas de un cisne al país de los Hiperbóreos durante los meses de invierno.
- Apolo transformó a Cefiso en un monstruo marino.

Consortes y descendencia

Amantes masculinos:
- Acanto
- Cipariso
- Jacinto Amantes femeninas:
- Arsínoe
  - Asclepio
  - Eriopis
- Casandra
- Calíope
  - Lino
  - Orfeo
- Cirene
  - Aristaeo
- Coronis
  - Asclepio
- Dafne
- Driope
  - Anfiso
- Etusa
  - Eleuter
- Hécuba
  - Troilo
  - Polixena
- Leucótoe
- Manto
  - Mopso
- Psamate
  - Lino
- Quíone
  - Filamón
- Reo
  - Anio
- Sinope
  - Sirio
- Terpsícore
  - Lino
- Urania
  - Lino Hijos de madre desconocida:
- Cicno
- Ciniras
- Phemonoe

Referencias contemporáneas


- En el episodio de Star Trek ¿Quién llora por Adonis? aparece un hombre que dice ser Apolo en un planeta de estilo griego al que llegan el Capitán Kirk, Pavel Chekov, Mr. Spock y el Dr. McCoy.
- En la serie Battlestar Galactica uno de los personajes principales recibe el apodo de Apolo.
- La canción Cygnus X-1 Book II: Hemispheres de Rush (Hemispheres, 1978) trata sobre la lucha entre los campeones de los dos Hemisferios, Apolo, el Dios de la Razón, y Dioniso, el Dios del Amor. La canción describe el cerebro dividido en dos hemisferios, siendo el izquierdo el que se encarga de las emociones y el derecho el de la racionalidad. Se usa la mitología griega para hacer tangibles estas nociones abstractas.

Enlaces externos


- [http://homepage.mac.com/cparada/GML/Apollo.html Greek Mythology Link - Apollo] (inglés)
- [http://www.androphile.org/preview/Library/Mythology/Greek/ Las historias de Apolo con Jacinto, Cipariso y Orfeo] (inglés)
- [http://janusquirinus.org/essays/Apollo/MultifacetedGod.html Apolo y los romanos] (inglés)
- [http://www.gregoryferdinandsen.com/FCO2003/apollo.htm El templo de Apolo] (inglés) Categoría:Dioses olímpicos Categoría:Mitología romana Categoría:Dioses solares Categoría:Dioses del conocimiento ja:アポロン ko:아폴론

Idioma griego

La lengua griega tal y como la conocemos hoy en día, tiene su origen en la época clásica, aunque ha sufrido fuertes transformaciones. En la actualidad su variante moderna (demotikí) es el idioma oficial de Grecia y de Chipre. También hay una minoría de lengua griega en Albania. El griego pertenece a la gran familia de lenguas derivadas de una lengua antepasado común conocida como indoeuropeo.

Dialectos del griego antiguo

La lengua griega de la antigüedad se hablaba no sólo en la antigua Grecia peninsular, sino también en las colonias, dando lugar a los distintos dialectos que conocemos de la misma.
- Jónico: Se hablaba en Eubea, en las Islas Cícladas y en la región de Asia Menor que comprende Esmirna, Éfeso y Mileto. Este dialecto es la base de la lengua de Homero, Hesíodo y Heródoto.
- Eólico: Se hablaba en la parte norte de la costa de Asia Menor, en la isla de Lesbos, en Tesalia y en Beocia.
- Dórico: Abarcaba el noroeste de Grecia, el Peloponeso, la parte sur de la costa de Asia Menor, las islas de Creta y Rodas y en la Magna Grecia.
- Ático: Hablado en Atenas y sus alrededores. El griego que a menudo se estudia como modelo de lengua de la antigüedad es el que corresponde al dialecto ático, ya que literariamente llegó a superar a todos los demás dialectos, principalmente en los siglos V adC, también conocido como el "Siglo de Pericles" y en el IV adC. En este dialecto escribieron los grandes autores de la literatura griega: los poetas trágicos Esquilo, Sófocles y Eurípides, el poeta cómico Aristófanes, los historiadores Tucídides y Jenofonte, el filósofo Platón y los oradores Lisias, Demóstenes y Esquines.

La lengua común

A partir de la unificación de Grecia bajo Filipo de Macedonia, el dialecto ático, ligeramente alterado por el contacto con los demás dialectos, se impuso como lengua literaria en toda Grecia y se extendió con las conquistas de Alejandro Magno a todo el Oriente. El dialecto resultante se llamó lengua común o koinè glôssa [κοινή γλωσσα]. En ella escribieron, entre otros, el filósofo Aristóteles, el historiador Polibio y el moralista Plutarco. Asimismo, este dialecto constituye el fondo del griego bíblico, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Durante el período bizantino la lengua griega perdió su antiguo carácter, por la evolución de sus formas y por la mezcla de elementos extraños, dando origen al griego moderno.

Alfabeto

El alfabeto utilizado por el griego moderno es prácticamente el mismo del griego clásico, sólo se ha modificado el sonido de algunas letras:

Véase también


- Alfabeto griego
- Grecia clásica
- Mitología griega
- Lista de topónimos griegos
- Listado de Idiomas
- Familias de lenguas

Enlaces externos


- [http://www.lorem-ipsum.info/_greek Generador de textos tipográficos griegos generados al azar]
- [http://www.freelang.net/espanol/diccionario/griego.html Diccionario Freelang] - Diccionario griego-español/español-griego.
- [http://www.perseus.tufts.edu/cgi-bin/resolveform?lang=Greek Henry George Liddell & Robert Scott: A Greek-English Lexicon (at Perseus Project)]
-
als:Griechische Sprache ja:ギリシア語 ko:그리스어 ms:Bahasa Greek simple:Greek language th:ภาษากรีก

Mitología romana

La mitología romana está formada por las leyendas y mitos de la religión politeísta practicada en la Roma antigua. La mayoría de las divinidades del panteón romano provienen de Grecia con dioses que suplantaron a las divinidades locales con algunas raras excepciones. Por esta razón algunos artículos dedicados a los dioses romanos de origen griego pueden ser tratados como exactos a sus equivalentes griegos.

Dioses y personajes de la mitología romana


- Acates:
- Acca Larentia: es la esposa de Faustulus, descrita a veces como amante de Hércules. Ella hizo la madre adoptiva de Romulus y de Remus
- Arúspices:
- Arvales:
- Ascanio:
- Áugur:
- Averno:
- Apolo/Febo: Dios de la belleza (Apolo en la mitología griega)
- Baco: Dios del vino (Dionisios en la mitología griega)
- Belona:
- Bona Dea:
- Caieta:
- Camenas:
- Camila:
- Carmenta:
- Cardea:
- Carna:
- Ceres: diosa de la agricultura y de los frutos de la tierra.(Deméter en la mitología griega)
- Concordia:
- Ceres: diosa de la agricultura y de los frutos de la tierra (Deméter en la mitología griega)
- Cupido: dios del amor (Eros en la mitología griega)
- Diana: diosa de la caza y la hechicería (Artemisa en la mitología griega)
- Fauno
- Febe: diosa de la luna (Selene en la mitología griega)
- Hércules (Heracles en la mitología griega)
- Jano: dios de las puertas.
- Juno: diosa de la maternidad (Hera en la mitología griega)
- Júpiter: Dios principal (Zeus en la mitología griega)
- Marte: dios de la guerra (Ares en la mitología griega)
- Mercurio: dios del comercio (Hermes en la mitología grieg)
- Minerva: Diosa de la artesania (Atenea en la mitología griega)
- Neptuno: dios del mar (Poseidón en la mitología griega)
- Proserpina: Esposa de Plutón (Perséfone en mitología griega)
- Plutón: dios de los infiernos (Hades en la mitología griega)
- Quirino
- Saturno: dios de la agricultura (Crono en la mitología griega)
- Sol: dios del sol (Helios en la mitología griega)
- Sorano
- Spes
- Tacio
- Tages
- Tarpeya
- Tarquecio
- Término
- Turno
- Vejovis
- Venus: Diosa del amor, la belleza y la fecundidad (Afrodita en la mitología griega)
- Vesta: Diosa del hogar (Hestia en la mitología griega)
- Vestales
- Victoria
- Vulcano: Dios del fuego y los metales (Hefesto en la mitología griega)

Véase también


- Mitología
- Mitología griega Categoría:Mitología romana ja:ローマ神話 ko:로마 신화

Zeus

En la mitología griega Zeús (en griego Ζεύς) o Dias (Δίας, «rey divino») es el líder de los dioses olímpicos y el dios del cielo y el trueno. trueno

Prehistoria

Tanto la palabra griega Zeus (o Theus) como la latina Iúpiter (Júpiter) provienen del Padre de los Cielos indoeuropeo, el dios Dyau Pitar, quien era esencialmente un dios de los juramentos, la ley y la justicia. Los griegos le identificarían con el dios padre consorte de la Magna Mater, en sus múltiples versiones locales como diosa mediterránea de la fecundidad (Ío, Isis, Deméter). En el panteón hindú, en épocas posteriores, Dyau Pitar fue reemplazado en su puesto por Varuna, luego por Indra y más tarde por Vishnu. En sánscrito diau significa «cielo» y pitri o pitar «padre» (luego en griego se diría píter y en latín páter). Los habitantes de la ciudad de Anxur, en Lacio (la zona donde luego existiría la Antigua Roma), le llamaban Anxurus. Otro de sus sobrenombres locales italianos era Feretrius. De la palabra Theus proviene la palabra latina Deus o Deo y de allí Dios (en castellano). Sus derivados (como las palabras «teología» o «teocracia») hace varios siglos se escribían con th (theología, theocracia) y se pronunciaban zeología, zeocracia. En el norte de Europa se compara a Zeus con Tyr (Tiw, Ziu o Tiwaz) de las mitologías germánica y nórdica. Sin embargo Tyr fue suplantado por Odín como dios supremo en las tribus germánicas no identificaban a Zeus/Júpiter con Tyr ni con Odín, sino con Thor (zor). Además de su herencia indoeuropea, el Zeus clásico también obtuvo ciertos rasgos iconográficos de las culturas del antiguo Oriente Próximo, como el cetro.

Papel y epítetos

Zeus jugaba un papel fundamental en el panteón olímpico de la Grecia Antigua. Engendró a muchos de los héroes y heroínas (véase una lista al final del artículo) y participaba en muchas de sus historias. Aunque era el dios del cielo y el trueno, era también el artificio cultural más elevado. En algunos sentidos, era para los griegos la encarnación de sus creencias religiosas y la deidad arquetípica. Los epítetos o títulos aplicados a Zeus enfatizaban diferentes aspectos de su amplísima autoridad:
- Olimpio enfatizaba el reinado de Zeus sobre los dioses y sobre el festival panhelénico en Olimpia.
- Un título relacionado era Panhelenio («Zeus de todos los helenos»), a quien estaba dedicado el famoso templo de Éaco en Egina.
- Como Xenios, Zeus era el patrón de la hospitalidad y los invitados, presto a vengar cualquier injusticia cometida contra un extraño (xenós).
- Como Horkios, era el vigilante de los juramentos. A los mentirosos que eran descubiertos se les hacía dedicar una estatua a Zeus, con frecuencia en el santuario de Olimpia.
- Como Agoraios, Zeus vigilaba los negocios en el ágora, y castigaba a los comerciantes deshonestos.

Cultos panhelénicos a Zeus

El principal centro en el que todos los griegos convergían para rendir honor a su dios jefe era Olimpia. El festival cuatrienal que se celebraba allí incluía los famosos Juegos. Había también un altar dedicado a Zeus construido no con piedra, sino con ceniza, procedente de los restos acumulados durante muchos siglos de víctimas animales inmoladas allí. Aparte de los principales santuarios situados entre poleis, había determinadas formas de adorar a Zeus que compartía todo el mundo griego. La mayoría de los títulos anteriormente enumerados, por ejemplo, podían encontrarse en ciertos templos griegos desde Asia Menor hasta Sicilia. Determinados rituales se celebraban de la misma forma también: sacrificar un animal blanco sobre un altar elevado, por nombrar uno. Por otra parte, algunas ciudades tenían cultos a Zeus que funcionaban de formas marcadamente diferentes.

Algunos cultos locales a Zeus

Además de los títulos y conceptos panhelénicos enumerados anteriormente, los cultos locales mantuvieron sus propias ideas idiosincrásicas sobre el rey de los dioses y los hombres. A continuación se enumeran algunas de ellas.

Zeus cretense

En Creta, se adoraba a Zeus en una serie de cuevas en Knossos, Ida y Palaikastro. Las historias de Minos y Epiménides sugieren que estas cuevas fueron alguna vez usadas para la adivinación incubadora por reyes y sacerdotes. El escenario dramático de las Leyes de Platón está en la ruta de peregrinaje a uno de estos sitios, enfatizando el conocimiento de Creta. Allí Zeus era representado en el arte como un joven de largos cabellos en lugar de como un adulto maduro, y en los himnos se apelaba a él como ho megas kouros, «el gran joven». Junto con los Curetes, un grupo de extáticos bailarines armados, Zeus presidía el riguroso entrenamiento militar y atlético y los ritos secretos de la paideia cretense. El escritor heleno Evemero aparentemente propuso la teoría de que Zeus había sido en realidad un gran rey de Creta y que su gloria le habría lentamente transformado tras su muerte en una deidad. Las obras de Evemero no se han conservado, pero los escritores patrísticos cristianos asumieron la sugerencia con entusiasmo.

Zeus Lykaios en Arcadia

Creta del siglo VI adC, mostrando a Zeus Lykaios con un águila.]] El título Lykaios está morfológicamente conectado con lyke («brillo»), pero se parece mucho a lykos («lobo»). Por esto a Zeus se le aplican los epítetos de Liceo y Licio, respectivamente. Esta ambigüedad semántica se reflejaba en el extraño culto a Zeus Lykaios en las más remotas regiones de Arcadia, donde el dios tomaba características luminosas y lobunas. Por una parte, presidía el monte Lykaion («la montaña brillante»), el pico más alto de Arcadia y lugar de un recinto en el que, supuestamente, ninguna sombra era jamás proyectada (Pausanias 8.38). Por la otra, estaba relacionado con Licaón («el lobo-hombre»), cuyo antiguo canibalismo era conmemorado con extraños ritos periódicos. Según Platón (La república, 565d-e), cierto clan se reuniría en la montaña para realizar un sacrificio cada ocho años a Zeus Lykaios, y mezclarían un único trozo de entrañas humanas con las del animal. Se decía que quien comía la carne humana se transformaba en un lobo, y sólo podía recuperar su forma original si no volvía a comer carne humana hasta que hubiese terminado el siguiente ciclo de ocho años.

Zeus subterráneo

Aunque la etimología indica que Zeus era originalmente un dios del cielo, muchas ciudades griegas honraban a Zeuses que vivían bajo tierra. Los atenienses y sicilianos adoraban a Zeus Meiliquios («amable», «melifluo» o «meloso»), mientras otras ciudades tenían a Zeus Ctonio («terroso»), Catactonio («bajo tierra») y Plousios («dador de riquezas»). Estas deidades podían ser representadas indistintamente como serpientes u hombres en el arte. También recibían ofrendas de víctimas animales negras en pozos hundidos, como se hacía con deidades ctónicas como Perséfone y Deméter, y también con los héroes en sus tumbas. Los dioses olímpicos, por el contrario, recibían normalmente sacrificios de víctimas blancas sobre altares elevados. En algunos casos, las ciudades no estaban completamente seguras de si el daimon para quien realizaban el sacrificio era un héroe o un Zeus subterráneo. De ahí que el altar en Lebadea en Beocia pudiera corresponder al héroe Trofonio o a Zeus Trephonio («el criador»), según se consulte a Pausanias o a Estrabo. El héroe Anfiarao era adorado como Zeus Amphiaraus en Oropo, a las afueras de Tebas, y los espartanos tenían incluso un altar a Zeus Agamemnon.

Oráculos de Zeus

Aunque la mayoría de los oráculos solían estar dedicados a Apolo, los héroes o diversas diosas como Temis, algunos lugares oraculares fueron dedicados a Zeus.

El oráculo de Dodona

El culto a Zeus en el Oráculo de Dódona en Epiro, donde hay evidencias de actividad religiosa a partir del II milenio adC, giraba en torno a un roble sagrado. Cuando La Odisea fue compuesta (sobre el 750 adC), las profecías eran realizadas por sacerdotes descalzos llamados Selloi, que yacían en el suelo y observaban el susurro de las hojas y las ramas (La Odisea 14.326-7). En la época en la que Herodoto escribió sobre Dodona, las sacerdotisas llamadas peleiades («palomas») habían reemplazado a estos sacerdotes. En Dodona la esposa de Zeus no era Hera sino la diosa Dione, cuyo nombre es la forma femenina de «Zeus». Su posición como titánide sugiere según algunos que puede haber sido una deidad prehelénica más poderosa, y quizás la ocupante original del oráculo.

El oráculo de Siwa

El oráculo de Amón en el oasis de Siwa en Egipto no quedaba dentro de los límites del mundo griego antes de Alejandro Magno, pero aún así tenía gran influencia en los griegos durante la era arcaica: Herodoto menciona consultas a Zeus Amón en su relato de la Guerra Persa. Zeus Amón era especialmente honrado en Esparta, donde existía un templo dedicado a él en la época de la Guerra Peloponesa (Pausanias 3.18).

Otros oráculos de Zeus

Se decía que los dos Zeuses (o héroes) ctónicos Trofonio y Anfiarao daban oráculos en los lugares de culto.

Zeus y los dioses extranjeros

Zeus era equivalente al dios romano Júpiter (de Jovis Pater o «Padre Jove») y estaba asociado en la imaginación sincrética clásica con algunos otros dioses, tales como el egipcio Amón y el etrusco Tinio. Junto con Dioniso, Zeus absorbió el papel del dios jefe frigio Sabacio en la deidad sincrética conocida en Roma como Sabazius.

Zeus en la mitología

Inicios

Nacimiento

Crono fue padre de varios hijos con Rea: Hestia, Deméter, Hera, Hades y Poseidón, pero se los tragó tan pronto como nacieron, pues Gaia y Urano le habían revelado que estaba destinado a ser derrocado por su propio hijo, tal como él había destronado a su padre. Pero cuando Zeus estaba a punto de nacer, Rea pidió consejo a Urano y Gaia para urdir un plan que le salvara, y así Crono tuviera el justo castigo a sus actos contra Urano y contra sus propios hijos. Rea se escondió en la isla de Creta, donde dio a luz a Zeus. Luego engañó a Crono, dándole una piedra envuelta en pañales que éste tragó en seguida sin desconfiar.

Infancia

Rea escondió a Zeus en una cueva del monte Ida en Creta. Según diversas versiones de esta historia, Zeus fue criado: #Por Gaia. #Por una cabra llamada Amaltea, mientras una compañía de soldados llamados Curetes o Coribantes, o algunos dioses menores, bailaban, gritaban y daban palmadas para hacer ruido y que Crono no oyese los llantos del niño. (Ver cornucopia.) #Por una ninfa llamada Adamantea. Puesto que Crono gobernaba la tierra, los cielos y el mar, ella le escondió colgándole con una cuerda de un árbol, de forma que quedaba suspendido entre la tierra, el mar y el cielo, siendo pues invisible a su padre. #Por una ninfa llamada Cinosura. En agradecimiento, Zeus la subió entre las estrellas tras su muerte. #Por Melisa, quien lo alimentó con leche de cabra.

Zeus se convierte en rey de los dioses

Tras hacerse adulto, Zeus obligó a Crono a regurgitar a sus otros hijos en orden inverso al que los había tragado: primero la piedra, que se le dejó a Pitón bajo las cañadas del Parnaso como señal a los hombres mortales, y después al resto. En algunas versiones, Metis le dio a Crono un emético para obligarle a vomitar los bebés, y en otras Zeus abrió el estómago de Crono. Entonces Zeus liberó a los hermanos de Crono, los Gigantes, los Hecatónquiros y los Cíclopes, de su mazmorra en el Tártaro y mató a su guardiana, Campe. En agradecimiento, los Cíclopes le dieron el trueno, el rayo o el relámpago, que habían sido previamente escondidos por Gaia. En una guerra llamada la Titanomaquia, Zeus y sus hermanos y hermanas junto con los Gigantes, Hecatónquiros y Cíclopes, derrocaron a Crono y a los otros Titanes, que fueron encerrados en el Tártaro, un lugar húmedo, lúgubre, frío y neblinoso en los más profundo de la Tierra. Irónicamente, Zeus también encarceló allí a los Hecatónquiros y los Cíclopes. Tras la batalla con los Titanes, Zeus se repartió el mundo con sus hermanos mayores, Poseidón y Hades, echándoselo a suertes: Zeus consiguió el cielo y el aire, Poseidón las aguas y Hades el mundo de los muertos (el inframundo). La tierra quedó bajo el dominio de los tres según sus capacidades, lo que explica por qué Poseidón era el dios de los terremotos y Hades reclamaba a los humanos que morían. Gaia estaba disgustada por cómo Zeus había tratado a los Titanes, porque eran sus hijos. Poco después de subir al trono como rey de los dioses, Zeus tuvo que luchar con otros hijos de Gaia, los monstruos Tifón y Equidna. Zeus derrotó a Tifón atrapándole bajo una montaña, pero dejó a Equidna y a sus hijos con vida como desafío para futuros héroes.

Zeus y Hera

Zeus era hermano y marido de Hera, con que tuvo a Hefesto, Ilitía, Hebe y Ares. Zeus es famoso por sus aventuras extramatrimoniales con muchas mujeres mortales —entre las que destacan Sémele, Ío, Europa y Leda— y ninfas, de las que nacieron los fundadores de muchas dinastías helénicas. La mitografía olímpica recoge incluso uniones con las diosas Deméter, Latona, Dione y Maia. Los mitos muestra a una Hera muy celosa de estas conquistas amorosas, y enemiga sistemáticas de todas las amantes de Zeus y de los hijos que tenían con él. Durante un tiempo, una ninfa llamada Eco tuvo el trabajo de distraer a Hera de estas aventuras hablándole incesantemente. Cuando Hera descubrió el engaño, maldijo a Eco a pronunciar sólo las palabras de los demás.

Raptos

Los llamados «raptos» (en realidad violaciones) de Zeus no eran aventuras amorosas sino sucesos míticos que se sucedían en los cultos locales a ninfas del agua o los bosques, que eran suplantadas por el orden patrilineal olímpico imperante, provocando una revolución cultural, social y religiosa, o al menos una reforma radical de las creencias antiguas y una lectura reinterpretada de la prácticas religiosas establecidas. Resulta notable que ninguno de estos raptos involucrase a las diosas olímpicas. Zeus solían engendrar con la ninfa el progenitor epónimo de una estirpe de reyes que sobreviviría hasta épocas heroicas o históricas arcaicas. En muchos casos Hera, la «celosa» diosa que representaba las tradiciones religiosas conservadoras, se vengaba atrozmente de la desleal «desertora», quien sucumbía al nuevo orden (véase Ío, etcétera). Cuando la raptada era humana, su madre era siempre una ninfa o semidiosa.

Consortes y descendencia

Miscelánea


- Aunque Zeus podía ser mezquino y malicioso, también tenía una vena justiciera, cuyos mejores ejemplos quizás sean la ayuda que prestó a Atreo y la ejecución de Capaneo por su desmedida arrogancia. Era también el protector de los extranjeros y viajeros frente a aquellos de los que podían ser víctimas.
- Zeus convirtió a Pandareo en piedra por robar un perro de bronce de uno de sus templos en Creta.
- Zeus mató a Salmoneo con un rayo por intentar imitarle, montando en un carro de bronce e imitando el ruido de trueno con cacharros de cocina.
- Cuando era niño, Zeus tuvo un amigo llamado Celmis. Muchos años después, Rea se sintió ofendida por las payasadas de Celmis y pidió a Zeus que le convirtiera en un trozo de acero o diamante. Zeus así lo hizo.
- Zeus transformó a Periphas en un águila tras su muerte, como recompensa por haber sido recto y justo.
- En la boda de Zeus y Hera, una ninfa llamada Quelona fue irrespetuosa (o rehusó servir). Zeus la condenó al silencio eterno.
- Cuando Memnón murió, Zeus tuvo compasión de su madre, Eos, la diosa de la aurora, y le concedió la inmortalidad.
- Zeus tomó la decisión de casar a Afrodita con Hefesto para evitar disputas por ella entre los muchos dioses que deseaban a la diosa de la belleza.
- Zeus, con Hera, convirtió a los reyes de Tracia Hemo y Ródope en montañas (el monte Balkan y el Despoto, respectivamente) por su vanidad.
- Zeus cambió un caduceo por la primera flauta con Hermes.
- Zeus transformó a Atalanta e Hipomenes (o Melanión) en leones por haber mantenido relaciones sexuales en sus templos.
- Zeus cegó a Tiresias, pero también le concedió el don de la profecía (si bien algunas versiones de la historia afirman que fue realmente Hera quien lo cegó).

Zeus en el neopaganismo

Bien alejado del papel que tuvo en la mitología antigua, los neopaganos modernos suelen ver a Zeus como un testaferro gobernante y poco más. La mayoría de los neopaganos rechazan los antiguos mitos sobre él. Zeus tiene relativamente pocos adoradores en el moderno neopaganismo, y (a diferencia de sus roles en la mitología) es visto como un dios del gobierno y la autoridad. Aunque muchos le ven como el Rey o Testaferro, gobernando sobre los Olímpicos, a menudo le consideran menos importante que Gaia y otros populares titanes que no se creen encerrados en el Tártaro. El poder e influencia de Zeus se cree que palidece en importancia frente a Hades y otros dioses más directamente relacionado con el más allá. Por ejemplo, muchos neopaganos cree que Hades tiene mucho más poder que Zeus, y que sus decisiones y autoridad, particularmente sobre el destino de los mortales, a menudo ensombrecen a las de Zeus. Aquellas sectas que incluyen el culto a Zeus a menudo lo hacen de pasada, incluyéndole con otros dioses simplemente por su relación en la mitología. Hay poca relevancia entre la mitología real y las percepciones modernas de Zeus por parte de la mayoría de neopaganos. Podría argüirse que, en conjunto, las modernas percepciones neopaganas de Zeus son Nueva Era y no están fundadas en ninguna historia o mitología reales. La adoración de Zeus incluye a veces la quema de aceites, o más a menudo unas palabras de pasada sobre él como autoridad del Olimpo o marido de Hera (una deidad más popular en el moderno neopaganismo).

Zeus en el arte

Hera El escultor griego Fidias esculpió sobre el 435 adC una estatua de Zeus de unos 12 m de altura. La estatua se erigió en Olimpia y era quizá la más famosa de la Antigua Grecia, tradicionalmente considerada una de las Siete Maravillas del Mundo antiguo. Fidias hizo la túnica y ornamentos de oro y talló el cuerpo en marfil. Para más información, ver Estatua de Zeus en Olimpia.

Referencias


- Cook, A.B.: Zeus: A Study in Ancient Religion (3 volúmenes). Nueva York, Bibilo & Tannen: 1964

Véase también


- Helenismo
- Genealogías de la mitología griega

Enlaces externos


- [http://www.elolimpo.com/?s=per&nombre=Zeus elolimpo.com - Zeus: Leyenda e iconografía]
- [http://homepage.mac.com/cparada/GML/Zeus.html Greek Mythology Link - Zeus] (inglés)
- [http://www.theoi.com/Erotes/ZeusLoves.html Theoi Project - Zeus] (inglés) Categoría:Dioses olímpicos Categoría:Dioses celestes Categoría:Dioses del trueno ja:ゼウス ko:제우스

Artemisa

).]] En la mitología griega, Artemisa (en griego Ἄρτεμις, «moda») es la hija de Zeus y Leto y la hermana gemela de Apolo. En épocas posteriores fue mezclada con la diosa Diana de la mitología romana. En la mitología etrusca, tomaba la forma de Artume.

Adoración

Era la diosa lunar virgen de la caza, los animales salvajes, la curación, las tierras salvajes, la castidad y los partos. Era adorada como una diosa de la fertilidad y los partos en muchos lugares puesto que, según algunos mitos, ayudó a su madre en el parto de su gemelo. En algún momento del periodo clásico fue identificada por algunos con Hécate, la feroz diosa primigenia preolímpica. Mucho más tarde pasó a estar más identificada con Selene, a la que terminó suplantando, como diosa lunar que complementaba a la identificación de su gemelo con Helios (a quien también suplantó) como dios solar. Artemisa también asimiló a Cariatis (Caria). Sus sacerdotisas era designadas con el título de Melisa, que significa «abeja». Artemisa no era demasiado adorada en la mayoría del continente griego. En Asia Menor, sin embargo, era una deidad importante. La ciudad de Éfeso es probablemente el centro de culto asiático más conocido, por la historia en los Hechos de los Apóstoles, cuando los herreros efesios que se sentían amenazados por las prédicas de la nueva fe que hacía Pablo se alzaron en fervorosa defensa de la diosa, gritando «¡Grande es Diana de los efesios!» (Hechos 19:28). En Roma fue muy venerada en el monte Tifata cerca de Capua y en los bosques sagrados (tales como Aricia, Lacio). Su sumo sacerdote vivía en Aricia, y este título se pasaba a la persona que era capaz de matarlo con una rama tomada de un árbol del bosque. Los festivales en honor de Artemisa incluían la Brauronia, celebrada en Braurón, y el festival de Artemisa Ortia en Esparta. Las jóvenes era iniciadas en el culto de Artemisa en la pubertad. Sin embargo, antes del matrimonio (un acontecimiento en el que tenía poco que decir, y que se celebraba poco después de la pubertad), se les pedía que dejasen todos los complementos de la virginidad (juguetes, muñecos, mechones de su pelo) en un altar a Artemisa.

Diana

Diana era adorada en un templo del monte Aventino, principalmente por los ciudadanos de clases más bajas y por los esclavos, que podían pedir y recibir asilo en sus templos. Suele presumirse que los pueblos derrotados componen el sustrato bajo los conquistadores. Parece plausible que la asociación del culto de Diana por los esclavos pueda reflejar la conquista de los adoradores de la diosa por, quizá, los primeros romanos. Era venerada en un festival celebrado el 13 de agosto. Su nombre puede proceder de diviana («la brillante»). A menudo se presume que los pueblos derrotados se convierten en un substrato bajo el de sus conquistadores. Parece plausible que la asociación del culto a Diana con los esclavos pueda reflejar la conquista de los adoradores de la diosa por, presumiblemente, los primeros romanos.

Artemisa en el arte

13 de agosto] En el arte, Artemisa era típicamente retratada con una media luna sobre su cabeza y con su arco y sus flechas, creados por Hefesto y los Cíclopes. Estas flechas, en contraste con su papel como diosa de los partos, se decía que eran la causa de la muerte de las mujeres en los alumbramientos. Su hermano Apolo también resultaba contradictorio, pues era un dios de la salud que traía la lepra, la rabia y la gota. En Éfeso, el templo de Artemisa llegó a ser una de las siete maravillas del mundo. En Éfeso, y en el resto de Asia Menor, era adorada principalmente como una diosa de la tierra y la fertilidad, semejante a Cibeles, y a diferencia de lo que ocurría en el continente griego. Allí las estatuas muestran a Artemisa con su arco y sus flechas, mientras que las estatuas de Asia Menor la muestran con nódulos en su pecho que se creía que eran múltiples pezones o pechos, pero que ahora se sabe que representan testículos de toros sacrificados.

Apelativos

Como Agrotera, se consideraba a Artemisa especialmente como la diosa protectora de los cazadores. Era también con frecuencia asociada con la diosa egina local, Afea. Como Potnia Theron, era la protectora de los animales salvajes (Homero usó este título). Como Kourotrophos, era la niñera de los jóvenes. Como Loquia, era la diosa de los partos y las comadronas. A veces es conocida como Cintia, por su lugar de nacimiento en el monte Cinto en Delos. En ocasiones también usaba el nombre de Febe, la forma femenina de la de su hermano Apolo, Febo.

Nacimiento

Cuando Hera descubrió que Leto estaba embarazada y que su marido, Zeus, era el padre, prohibió que Leto diera a luz en terra firma, o el continente, o cualquier isla del mar. Leto encontró la isla flotante de Delos, que no era el continente ni una isla real, y dio a luz allí. La isla estaba rodeada de cisnes. Como gesto de gratitud, Delos estaba sujeta con cuatro pilares. Más tarde la isla fue santificada a Apolo. Alternativamente, Hera secuestró a Ilitía, la diosa de los partos, para evitar que Leto diese a luz. Los demás dioses obligaron a Hera a dejarla ir. De cualquier forma, primero nació Artemisa y ésta ayudó a nacer a Apolo. Otra versión afirma que Artemisa nació un día antes que Apolo, en la isla de Ortigia, y que ayudó a Leto a cruzar el mar hasta Delos el día siguiente para dar a luz a Apolo.

Infancia

A los tres años, Artemisa pidió a su padre, Zeus, mientras estaba sentada en su rodilla que le concediese varios deseos. Pidió que le otorgase su virginidad perpetua, sabuesos de orejas gachas, conducir su carro, y ninfas como compañeras de cacería. Zeus accedió a sus deseos. Todos sus compañeras permanecieron vírgenes, y ella guardó su castidad muy celosamente.

Hombres

Acteón

En una ocasión, estaba Artemisa bañándose desnuda en el bosque cuando el príncipe tebano y cazador Acteón tropezó con ella. Se detuvo y se quedó mirándola, fascinado por su belleza arrebatadora. Tan aturdido estaba que pisó accidentalmente una rama y Artemisa le descubrió. Ésta se disgustó tanto por haber sido espiada que transformó a Acteón en un ciervo y envió a sus propios sabuesos a que le mataran. Éstos le destrozaron sin saber que el ciervo que cazaban era su propio dueño. Alternativamente, Acteón alardeó de ser mejor cazador que Artemisa, y ésta le transformó en un venado que fue devorado por sus propios sabuesos.

Adonis

En algunas versiones de la historia de Adonis, Artemisa o Ares (su amante en esta historia) enviaban un jabalí a matarle. Esta versión es sospechosa porque implica que Artemisa mantuvo relaciones con Ares y, sin embargo, virtualmente todas las fuentes coinciden en que se mantuvo casta todo el tiempo.

Siproites

Un cretense, Siproites, vio a Artemisa bañándose desnuda y éste lo transformó en una mujer. (La historia completa no se ha conservado en la obra de ningún mitógrafo, pero es mencionada brevemente por Antoninus Liberalis.)

Orión

Tras abandonar a Eos, Orión se convirtió en un seguidor de Artemisa. Ésta terminó por matarle, aunque las razones dadas varían: #Orión y Artemisa estaban prometidos. Su hermano, Apolo, no creía que fuese apropiado para ella casarse con un mortal. Apolo convenció a Orión a meterse en el agua y entonces desafió a Artemisa a que intentase acertar al punto apenas visible (en realidad, la cabeza de Orión) con una flecha desde la orilla. Ésta acertó, matándole. #Orión violó a una de las seguidoras de Artemisa. Ésta envió a Escorpio, un escorpión, a matarle, y ambos fueron situados entre las estrellas como constelaciones. Esta leyenda explica por qué la constelación de Escorpio aparece justo cuando Orión empieza a ponerse: el escorpión aún le persigue. El perro de Orión pasó a ser Sirius, la estrella perro.

Otras historias

Calisto

Sirius] Artemisa mataba a cualquiera de sus compañeras que perdiese su virginidad, tales como Mera y Calisto. Esta última perdió su virginidad con Zeus, que se había presentado disfrazado como Artemisa. Enfurecida, la auténtica Artemisa la transformó en una osa. El hijo de Calisto, Aras, casi mató a su madre mientras cazaba, pero Zeus o Artemisa le detuvieron y subieron a ambos al cielo como la Osa Mayor y la Osa Menor.

Agamenón e Ifigenia

Artemisa castigó a Agamenón tras haber matado éste un ciervo sagrado en una arboleda sagrada y alardear de ser mejor cazador. En su camino a Troya para participar en la Guerra de Troya, los barcos de Agamenón quedaron de repente inmóviles al detener Artemisa el viento en Aulis. Un oráculo llamado Calcas dijo a Agamenón que la única forma de apaciguar a Artemisa era sacrificar a Ifigenia, su hija. Según algunas versiones, así lo hizo, pero otras afirman que sacrificó un macho cabrío (el dios Pan en su lugar y que Ifigenia fue llevada a Crimea a preparar otros para sacrificarlos a Artemisa. Incluso otras fuentes dicen que Agamenón estaba preparado pero Artemisa la transportó a Tauro en Crimea.

Níobe

Níobe, la reina de Tebas y esposa de Anfión, alardeó de su superioridad sobre Leto porque había tenido catorce hijos (los Nióbides), siete varones y siete mujeres, mientras Leto había tenido sólo dos. Apolo mató a sus hijos mientras éstos practicaban atletismo, a pesar de sus súplicas, y Artemisa a sus hijas. Apolo y Artemisa usaron flechas envenenadas para matarlos, aunque según algunas versiones algunos de los Nióbides fueron perdonados (normalmente Cloris). Anfión, al ver a sus hijos muertos, se suicidó o fue asesinado por Apolo tras jurar venganza. Una desolada Níobe huyó al monte Sípilo en Asia Menor y se convirtió en piedra mientras lloraba, o se suicidó. Sus lágrimas formaron el río Aqueloo. Zeus había convertido a todos los habitantes de Tebas en piedra, por lo que nadie enterró a los Nióbides hasta el noveno día tras su muerte, cuando los propios dioses les dieron sepultura.

Taigete

Zeus persiguió a Taigete, una de las Pléyades, quien rezó a Artemisa. La diosa transformó a Taigete en una cierva, pero Zeus la violó cuando estaba inconsciente. Así concibió a Lacedemón, el mítico fundador de Esparta.

Oto y Efialtes

Oto y Efialtes eran dos gemelos gigantes que un momento dado quisieron tomar al asalto el monte Olimpo. Lograron secuestrar a Ares y encerrarlo en una vasija durante trece meses. Sólo fue liberado cuando Artemisa ofreció acostarse con Oto. Esto hizo que Efialtes sintiera envidia y ambos pelearon. Artemisa se transformó en una cierva y saltó entre los dos. Los Alóadas, para evitar que huyera, arrojaron sus lanzas y se mataron uno al otro.

Las Meleágridas

Tras la muerte de Meleagro, Artemisa convirtió a sus afligidas hijas, las Meleágridas, en pintadas.

Quione

Artemisa mató a Quione por su orgullo y vanidad.

Atalanta y Eneo

Artemisa salvó a la pequeña Atalanta de morir de frío tras haber sido abandonada por su padre en la cima de una montaña. Artemisa envió una osa a amamantar al bebé, quien fue luego criado por cazadores. Entre otras aventuras, Atalanta participó en la cacería del jabalí de Calidón, que artemisa había enviado para destruir Calidón porque el rey Eneo se había olvidado de ella en los sacrificios de la cosecha.

Artemisa en el neopaganismo

Muchos neopaganos, particularmente en las sectas «helenísticas» estadounidenses, que adoran a Artemisa en la actualidad parecen omitir muchos de los mitos antiguos, y los que son aceptados parecen ser interpretados con bastante abstracción, metafóricamente. Se cree que Artemisa está bastante preocupada por el bienestar de sus seguidores, pero reserva sus bendiciones para los que respetan la naturaleza. En la adoración moderna, Artemisa es vista a menudo como la diosa de la salud, la magia, la abundancia, la fertilidad, la caza y la longevidad. Mientras muchos de los que practican magia adoran a Hécate, son más los que prefieren a Artemisa por su supuesta benevolencia. La adoración a Artemisa puede incluir a menudo la quema de aceites e incienso, oraciones, cacerías nocturnas rituales, la quema de pan y la postración. Se cree que Artemisa concede numerosas bendiciones y beneficios a sus seguidores, y es comúnmente adorada por hombres y por mujeres. Categoría:Dioses olímpicos ja:アルテミス ko:아르테미스

Deidad solar

En la mitología de muchas culturas, el Sol era un dios importante; por ejemplo, en la antigua Grecia se consideraba que era el dios Helios. La Cultura Inca asentada en lo que hoy es el Perú, tenia como deidad al Dios Sol llamado Inti. Considerado por las dinastías Incaicas como el Sumo Hacedor, con la llegada de los españoles y la religión católica en el siglo XVI d.c. los subditos del Imperio Incaico dejaron de adorar al Sol. En otras culturas antiguas era considerado el dios más importante de su panteón (religioso). La religión monoteísta más antigua conocida, fue creada en el antiguo Egipto por Akenatón, y daba absoluta importancia al Sol como el único Dios, bajo el nombre de Atón, creador de todo lo existente. En el panteón religioso mexica, el Sol era considerado una deidad muy importante y debido a sus creencias, se solían hacer sacrificios humanos, para entregar su "soplo divino" al sol y mantenerlo vivo.
- En la simbología cristiana se identifica a Cristo con Helios y al círculo con la eternidad.
- El Sol y la Luna simbolizan el oro y la plata, rey y reina, alma y cuerpo.
- El Sol y la Luna en la crucifixión simbolizan las 2 naturalezas de Cristo.
- El Sol es la morada del Arcángel Miguel. La luna es la morada del Arcángel Gabriel.
- El Sol es el Padre Universal. La Luna es la Madre. Categoría:Deidades Categoría:Dioses solares

Selene

En la mitología griega, Selene (en griego Σελήνη) era una antigua diosa lunar, hija de los titanes Hiperión y Tía. Su equivalente en la mitología romana era la diosa Luna, quien tenía un templo en el monte Aventino construido en el siglo VI adC que fue destruido en el gran incendio de Roma provocado por Nerón. El de diosa lunar es invariablemente un papel principal. Si su nombre es griego, está conectado con selas, «luz» (Kerenyi p.197). Selene terminó siendo suplantada en buena medida por Artemisa, de forma que los escritores posteriores la describían como una hija de Zeus o de Palas. En el himno homérico a Hermes, con su patrilinealidad característicamente insistente, es la «brillante Selene, hija del señor Palas, hijo de Megamedes.» En la genealogía divina tradicional, Helios, el sol, es su hermano: después de que éste termine su viaje a través del cielo, Selene comienza el suyo cuando la noche cae sobre la tierra. Su hermana Eos es la diosa de la aurora, quien también tuvo un amante humano, Céfalo (Burkert p.176).

Endimión

Apolonio Rodio (4.57) cuenta cómo amó a un hermoso pastor de Caria (o, en la versión de Pausanias, un rey de Elis, o un cazador) llamado Endimión. Cuenta la leyenda que Selene vio a Endimión dormido en una cueva del monte Lamos cerca de Mileto (Pausanias v.1.5), donde éste se había refugiado para descansar y que ambos se enamoraron. Selene pidió entonces a Zeus que concediera a Endimión la vida eterna para que así nunca le abandonase. Esta petición revela que ésta es una transformación olímpica de un mito más antiguo: Cicerón (Tusculanae Disputationes) reconocía que la diosa luna había actuado por su cuenta. Alternativamente, Endimión tomó la decisión de dormir en un sueño perpetuo, del que sólo despertaba para recibir a Selene. Cada noche, Selene bajaba a la cueva del monte Lamos para visitar a su amante dormido. De este amor nacieron cincuenta hijas, y en varias versiones, también Naxo, el héroe de la isla de Naxos. El santuario de Endimión en la ladera sur de Heracleia es una cámara con forma de herradura, un vestíbulo de entrada y un patico con columnas.

Otros amores

Aunque la historia de Endimión es la más conocida actualmente, los himnos homéricos cuentas que Selene también tuvo con Zeus tres hijas incluyendo a Pandia, la «completamente brillante» luna llena, y según algunas versiones también el león de Nemea. En Arcadia también fue amante del dios Pan, quien la sedujo envolviéndose en una piel de oveja (Kerenyi p.19), le regaló el yugo de bueyes blancos que tiran del carro en el que es representada en los relieves, con su velo levantado por el viento sobre su cabeza como dosel arqueado del cielo.

Representaciones

En el arte, Selene era representada como una mujer hermosa de rostro pálido, conduciendo un carro de plata tirado por un yugo de bueyes blancos o un par de caballos. A menudo era mostrada montando un caballo o un toro, vistiendo túnicas, llevando una media luna sobre su cabeza y portando una antorcha.

Referencias modernas


- Su nombre es la raíz de selenología, el estudio de la luna que se corresponde con la geología terrestre.
- El elemento químico selenio fue bautizado en su honor.
- En la novela La luna es una cruel amante de Robert A. Heinlein aparece un personaje llamado Adam Selene.

Fuentes


- Himno homérico a Selene
- Apolodoro 1.2.2
- Hesíodo, Teogonía 371
- Nono 48.581
- Pausanias 5.1.4
- Estrabón 14.1.6

Referencias


- Karl Kerenyi, Los dioses de los griegos 1951.
- Walter Burkert, Religión griega 1985. Categoría:Dioses de la mitología griega Categoría:Titanes ja:セレネ

Asia menor

Anatolia (del griego: anatholé: oriente) o Asia Menor es una península emplazada en el Medio Oriente, ocupada actualmente por Turquía —es su parte asiática. Limita al norte con el Mar Negro, al este con las cadenas montañosas del Tauro y el Antitauro, al sur con el Mar Mediterráneo y al oeste con el Mar Egeo y el Mar de Mármara. El Estrecho de Bósforo separa a esta península de Europa. En la antigua Grecia se la conocía simplemente como Asia, extendiéndose posteriormente el nombre a todo el continente. Por ser Anatolia una región montañosa, ha sido históricamente reducto militar sucesivo de varios pueblos. Entre otros de Troya, el Imperio Hitita, los reinos de Frigia y Lidia, el Imperio Bizantino y el Imperio Otomano han sido pueblos que han ocupado la región. Imperio Otomano Categoría:Geografía de Turquía ja:アナトリア半島 ko:소아시아 simple:Asia Minor th:อนาโตเลีย

Zeus

En la mitología griega Zeús (en griego Ζεύς) o Dias (Δίας, «rey divino») es el líder de los dioses olímpicos y el dios del cielo y el trueno. trueno

Prehistoria

Tanto la palabra griega Zeus (o Theus) como la latina Iúpiter (Júpiter) provienen del Padre de los Cielos indoeuropeo, el dios Dyau Pitar, quien era esencialmente un dios de los juramentos, la ley y la justicia. Los griegos le identificarían con el dios padre consorte de la Magna Mater, en sus múltiples versiones locales como diosa mediterránea de la fecundidad (Ío, Isis, Deméter). En el panteón hindú, en épocas posteriores, Dyau Pitar fue reemplazado en su puesto por Varuna, luego por Indra y más tarde por Vishnu. En sánscrito diau significa «cielo» y pitri o pitar «padre» (luego en griego se diría píter y en latín páter). Los habitantes de la ciudad de Anxur, en Lacio (la zona donde luego existiría la Antigua Roma), le llamaban Anxurus. Otro de sus sobrenombres locales italianos era Feretrius. De la palabra Theus proviene la palabra latina Deus o Deo y de allí Dios (en castellano). Sus derivados (como las palabras «teología» o «teocracia») hace varios siglos se escribían con th (theología, theocracia) y se pronunciaban zeología, zeocracia. En el norte de Europa se compara a Zeus con Tyr (Tiw, Ziu o Tiwaz) de las mitologías germánica y nórdica. Sin embargo Tyr fue suplantado por Odín como dios supremo en las tribus germánicas no identificaban a Zeus/Júpiter con Tyr ni con Odín, sino con Thor (zor). Además de su herencia indoeuropea, el Zeus clásico también obtuvo ciertos rasgos iconográficos de las culturas del antiguo Oriente Próximo, como el cetro.

Papel y epítetos

Zeus jugaba un papel fundamental en el panteón olímpico de la Grecia Antigua. Engendró a muchos de los héroes y heroínas (véase una lista al final del artículo) y participaba en muchas de sus historias. Aunque era el dios del cielo y el trueno, era también el artificio cultural más elevado. En algunos sentidos, era para los griegos la encarnación de sus creencias religiosas y la deidad arquetípica. Los epítetos o títulos aplicados a Zeus enfatizaban diferentes aspectos de su amplísima autoridad:
- Olimpio enfatizaba el reinado de Zeus sobre los dioses y sobre el festival panhelénico en Olimpia.
- Un título relacionado era Panhelenio («Zeus de todos los helenos»), a quien estaba dedicado el famoso templo de Éaco en Egina.
- Como Xenios, Zeus era el patrón de la hospitalidad y los invitados, presto a vengar cualquier injusticia cometida contra un extraño (xenós).
- Como Horkios, era el vigilante de los juramentos. A los mentirosos que eran descubiertos se les hacía dedicar una estatua a Zeus, con frecuencia en el santuario de Olimpia.
- Como Agoraios, Zeus vigilaba los negocios en el ágora, y castigaba a los comerciantes deshonestos.

Cultos panhelénicos a Zeus

El principal centro en el que todos los griegos convergían para rendir honor a su dios jefe era Olimpia. El festival cuatrienal que se celebraba allí incluía los famosos Juegos. Había también un altar dedicado a Zeus construido no con piedra, sino con ceniza, procedente de los restos acumulados durante muchos siglos de víctimas animales inmoladas allí. Aparte de los principales santuarios situados entre poleis, había determinadas formas de adorar a Zeus que compartía todo el mundo griego. La mayoría de los títulos anteriormente enumerados, por ejemplo, podían encontrarse en ciertos templos griegos desde Asia Menor hasta Sicilia. Determinados rituales se celebraban de la misma forma también: sacrificar un animal blanco sobre un altar elevado, por nombrar uno. Por otra parte, algunas ciudades tenían cultos a Zeus que funcionaban de formas marcadamente diferentes.

Algunos cultos locales a Zeus

Además de los títulos y conceptos panhelénicos enumerados anteriormente, los cultos locales mantuvieron sus propias ideas idiosincrásicas sobre el rey de los dioses y los hombres. A continuación se enumeran algunas de ellas.

Zeus cretense

En Creta, se adoraba a Zeus en una serie de cuevas en Knossos, Ida y Palaikastro. Las historias de Minos y Epiménides sugieren que estas cuevas fueron alguna vez usadas para la adivinación incubadora por reyes y sacerdotes. El escenario dramático de las Leyes de Platón está en la ruta de peregrinaje a uno de estos sitios, enfatizando el conocimiento de Creta. Allí Zeus era representado en el arte como un joven de largos cabellos en lugar de como un adulto maduro, y en los himnos se apelaba a él como ho megas kouros, «el gran joven». Junto con los Curetes, un grupo de extáticos bailarines armados, Zeus presidía el riguroso entrenamiento militar y atlético y los ritos secretos de la paideia cretense. El escritor heleno Evemero aparentemente propuso la teoría de que Zeus había sido en realidad un gran rey de Creta y que