Home About us Products Services Contact us Bookmark
:: wikimiki.org ::
Independencia Del Perú

Independencia del Perú

La Independencia del Perú, fue un proceso que duró algo más de cinco años, entre setiembre de 1820 en que desembarca en Pisco el general José de San Martín y Matorras y la Expedición Libertadora hasta diciembre de 1824 en que se sella la independencia, luego de la Batalla de Ayacucho con la Capitulación de Ayacucho, en donde las fuerzas españolas reconocen la derrota y la independencia del Perú y se retiran. Desde finales del siglo XVIII, comenzaron a crecer en toda América las ideas independentistas; en parte producto de la Revolución Francesa y en parte, dada la insostenible y calamitosa situación política y social de finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX. El movimiento libertador iniciado en el Virreinato del Río de la Plata, dio sus frutos con la independencia de Argentina y posteriormente de Chile, bajo la figura del Libertador del Sur, general José de San Martín y Matorras. En el norte de América del Sur, otro movimiento libertador se encontraba en curso aglutinado alrededor del Libertador del Norte, general Simón Bolívar y Palacios. Pero los esfuerzos de ambos, y de sus tropas compuestas por chilenos y argentinos, en el sur y por colombianos y venezolanos, en el norte, corrían permanente peligro, ya que el grueso del ejército realista y su escuadra, se encontraba intacta en los puertos y cuarteles del Virreinato del Perú. Por tanto, era para ambos libertadores de imperiosa necesidad y para eliminar el peligro latente de ese poderoso ejército, lograr la libertad del Perú. = Antecedentes =

Revueltas anteriores al siglo XIX

Las ideas y acciones militares que culminaron el 9 de diciembre de 1824 con la Batalla de Ayacucho, tuvieron una gesta de más de tres siglos; podría decirse que comienza paralelo con la conquista del Imperio Inca, el mismo 16 de noviembre de 1532, en que Francisco Pizarro sorprende al emperador inca Atahualpa, en Cajamarca, aquella aciaga tarde. Los descendientes de los incas pretendieron, en varias ocasiones, retomar su país, reconquistar su imperio e instalarse de nuevo en el gobierno. Unos lo hicieron inmediatamente; otros, en los siglos XVII y XVIII. Ya en 1536 y hasta 1572 duró la gran resistencia de los incas de Vilcabamba; esta acción comenzó con la huida de Manco Inca o Manco II de Cusco y terminó con la ejecución de Túpac Amaru I. Posteriormente, se da la revolución de Túpac Amaru II y las rebeliones del Alto Perú. Las huestes rebeldes pelearon contra los conquistadores y sus aliados; sin embargo, los tuvieron en jaque porque habían aprendido el arte de la guerra al estilo europeo, usaron la táctica de la guerra de guerrillas y se establecieron en Vilcabamba, una zona de selva en el valle de La Convención. Tres siglos después, con el desembarco del general José de San Martín en Pisco, las ideas independentistas en el Perú, habían madurado lo suficiente como para emprender con éxito las acciones diplomáticas y militares, tendientes a consolidar el anhelo de los pueblos del Perú y de América toda. Entre 1809 y 1810, todos los patriotas (denominados así por sus ideas libertarias) de las colonias recurrieron a las armas con el objeto de lograr definitivamente la independencia política. La guerra, por otro lado, en las antiguas colonias ibéricas, no fue fruto de la imaginación militar. El proceso de independencia, en América, duró en definitiva, casi un siglo; podría decirse que todas las naciones americanas lograron su independencia entre 1811 y 1903: la mayor parte de los países de habla hispana y portuguesa de América Latina lograron su independencia entre 1811 y 1830, a excepción de República Dominicana (1844), Cuba (1898) y Panamá (1903). En el siglo XVIII arreciaron las protestas y rebeliones, en el territorio del Virreinato del Perú y fueron: :1. Azángaro, Carabaya, Cotabamba y Castrovirreyna. :2. Protestas de Vicente M. Chimo Cápac. :3. Protesta de los caciques de Paita. :4. Rebelión de Cacma Condori y Orco Huaranca. :5. Juan Vélez de Córdova. :6. Juan Santos Atao Wallpa Apo Inca. :7. Revolución de Huarochirí. :8. Rebelión de Quito. :9. Rebelión de Sicasica. :10. Rebelión de Pacajes. :11. Protesta de La Libertad. :12. Respuesta de los indios cusqueños. :13. Rebelión de Huanuco. :14. Rebelión en el Valle Sagrado. :15. Rebelión en las alturas del Valle Sagrado. :16. Rebelión de José Gabriel Condorcanqui o Túpac Amaru II. Entre la revuelta de José Gabriel Condorcanqui y la llegada del general José de San Martín al Perú, se producen otras revueltas como las de José Quiroga, Javier Mendoza, José Antonio Galán, Miguel Tovar, Felipe Velasco Túpac Inca Yupanqui, la conspiración del Cusco de José Gabriel Aguilar, Manuel Ubalde y Manuel Velarde Ampuero. Además de las revueltas anteriores, en el mundo se sucedieron otros hechos no menos importantes y que tuvieron determinante influencia en las ideas independentistas en el Perú. Ellos son la independencia de Norteamérica en 1776 y la revolución francesa de 1789.

Revueltas del siglo XIX

Revuelta de Francisco de Zela en 1811

Unos años antes del desembarco y sabedores los patriotas peruanos del avance de las tropas argentinas por el Alto Perú, los patriotas organizaron en Tacna un movimiento de carácter libertario contra el virrey José Fernando de Abascal y Sousa, Marqués de la Concordia. El 20 de junio de 1811 (día de la batalla de Guaqui, en la que las tropas realistas al mando del General José Manuel de Goyeneche vencieron a los independentistas rioplatenses), los patriotas, dirigidos por Francisco de Zela, asaltaron los dos cuarteles militares realistas (así llamados los españoles) de Tacna, proclamando a Zela comandante militar de la plaza, a Rabino Gabino Barrios como coronel de milicias de infantería y al curaca Toribio Ara como comandante de la división de caballería. El día 25 de ese mes, se supo en Tacna de la derrota de los patriotas argentinos en la batalla de Guaqui, lo que causó desconcierto total en las tropas peruanas que estaban en organización aún. Aprovechando el desconcierto provocado por la noticia, los realistas tomaron preso a Zela al que llevaron a Lima y condenado a cadena perpetua, fue llevado a la cárcel de San Lorenzo de Chagras, en España, donde murió en 1821, a los 50 años de edad.

Rebelión indígena de Huánuco

Hubo posteriores revueltas a las de Zela, como la revuelta indígena de Huanuco del 22 de febrero de 1812, que obligó a huir a los españoles el día 23 de febrero. Reorganizados los españoles en Cerro de Pasco, regresaron con refuerzos a Huánuco, produciéndose la batalla de Ambo el 5 de marzo de 1812, en donde fueron derrotados nuevamente los realista. El intendente de Tarma, José González Prada, el 10 de marzo, con un fuerte contingente realista, reconquistó Ambo. Los patriotas abnandonaron Ambo y Huánuco desabastecidas; los realistas entraron a ambas ciudades el 19 de marzo de 1812. González Prada salió de la ciudad en persecución de los insurrectos, que contaban con un ejército de 2.000 hombres. Los indígenas se dispersaron y los cabecillas fueron capturados por González Prada, entre ellos, a Juan José Crespo y Castillo, al curaca Norberto Haro y al alcalde pedáneo de Huamalíes, José Rodríguez, quienes fueron enjuiciados sumariamente y ejecutados con pena de garrote. A otros se les desterró y muchos fueron puestos en prisión.

Rebelión del Alto Perú de 1812

El general argentino Manuel Belgrano reorganizó sus tropas independentistas derrotadas por Goyeneche en la batalla de Guaqui y volvió a emprender otra ofensiva contra el Alto Perú. El 14 de setiembre de 1812, se enfrentó a las tropas comandadas por el general español Pío Tristan en Tucumán, venciéndolo. Obtuvo otra victoria en la batalla de Salta, por lo que Pío Tristan, capituló el 20 de febrero de 1813. El capitán general español Joaquín de la Pezuela que había reemplazado al Teniente General José Manuel de Goyeneche en La Paz, por disposición del virrey del Perú José Fernando de Abascal y Souza, organizó una bien pertrechada partida contra el general Manuel Belgrano y lo derrotó en la batalla de Vilcapuquio el 1 de octubre de 1813 y luego en la batalla de Ayohuma, el 14 de noviembre de 1813. El movimiento de Belgrano, fue detenido.

Segunda revuelta de Tacna de 1813

El tacneño Juan Francisco Pallardelli fue emisario de Belgrano en las coordinaciones que el general argentino pretendió establecer en Perú. Junto a Juan Francisco Pallardelli, su hermano Enrique Pallardelli conspiraba en Tacna y Enrique Peñaranda lo hacía en Tarapacá. Enrique recibió sus instrucciones de Belgrano en Puno. El plan consistía en lograr el alzamiento de todo el sur del Perú. Bajo el liderazgo de Enrique Pallardelli, los patriotas tacneños, el 3 de octubre de 1813, se apoderaron de los cuarteles tacneños y apresaron al gobernador realista de la provincia. El intendente español de Arequipa, José Gabriel Moscoso, enterado de los acontecimientos, envió una milicia colonial al mando de José Gabriel de Santiago. El ejército patriota les salió al encuentro y producida la batalla de Camiara, el 13 de octubre, fueron derrotados los patriotas que se replegaron a Tacna. A los pocos días se supo del fallido intento de Belgrano y las tropas patriotas se volvieron a desorganizar. Enrique Pallardelli y unos cuantos seguidores, huyeron hacia el Alto Perú, el 3 de noviembre de 1813, mientras que la plaza de Tacna era tomada nuevamente por los realistas.

Tercera Expedición argentina

Los patriotas argentinos estaban convencidos que se podía lograr la independencia del Perú, atacando a los realistas por el Alto Perú. La independencia del Perú era crucial para garantizar la liberación de América. Armaron otra expedición, al mando del general José Rondeau. Las tropas argentinas lograron tomar las minas de Potosí, pero el 28 de noviembre de 1813, fueron sorprendidos por las tropas realistas de Joaquín de la Pezuela; se produce la batalla de Sipe – Sipe, en donde es derrotado el ejército argentino.

Revueltas de 1814

En 1814, se produce en el Cusco la revuelta del brigadier realista Mateo G. Pumacahua, que antes había ayudado a los realistas a debelar la revuelta de Túpac Amaru II y otras más. Los patriotas dividieron sus fuerzas en tres secciones: la primera de ellas fue enviada al Alto Perú, al mando de León Pinelo y del cura argentino Ildefonso Muñecas, estas fuerzas rodearon La Paz con 500 fusileros y 20.000 indios armados con piedras y hondas, el 14 de setiembre de 1814. El 24 del mismo mes, tomaron la ciudad. Los realistas fueron confinados en sus cuarteles y aprovechando esto, volaron el polvorín; enfurecidos patriotas paceños, les dieron muerte. Para reconquistar La Paz, marchó desde Oruro un regimiento español, con 1.500 fusileros y muchos indios al mando del general español Juan Ramírez. Se enfrentaron en las afueras de La Paz, el 1 de noviembre de 1814, siendo derrotados los patriotas. Pinelo y Muñecas ordenaron a sus tropas replegarse. La segunda sección patriota se instaló en Huamanga, bajo el mando del argentino Manual Hurtado de Mendoza y tenía por lugartenientes al clérigo José Gabriel Béjar y a Mariano Angulo. Hurtado de Mendoza ordenó marchar a Huancayo, ciudad que tomaron pacíficamente. El virrey Fernando de Abascal y Souza, envió desde Lima un fuerte contingente realista al mando del coronel Vicente González con el regimiento Talavera. Se produce la batalla de Huanta, el 30 de setiembre de 1814, las acciones duraron tres días, luego de los cuales los patriotas se replegaron, abandonando Huamanga. Se reorganizaron en Andahuaylas y volvieron a enfrentarse a los realistas el 27 de enero de 1815, en Matará, donde fueron de nuevo derrotados. Gracias a los guerrilleros de Cangallo, los patriotas volvieron a reorganizarse. Los guerrilleros lograron obstaculizar el avance realista. Entre tanto, Hurtado de Mendoza, logra formar una fuerza con 800 fusileros, 18 cañones, 2 culebrinas (fundidas y fabricadas en Abancay) y 500 indios. Estas fuerzas son puestas al mando del siniestro José Manuel Romano, apodado “Pucatoro” (toro rojo). José Manuel Romano, traiciona a Hurtado de Mendoza, dándole muerte y rindiéndose a los realistas; ello provocó la dispersión de los patriotas y la captura de los cabecillas de la revuelta. Angulo, Béjar, Paz, González y otros, fueron capturados, llevados al Cusco y ejecutados el 29 de marzo de 1815. El tercer agrupamiento patriota hizo su campaña en Arequipa y Puno, al mando del ex brigadier realista Mateo G. Pumacahua. El ejército de Pumacahua, contaba con 500 fusileros, un regimiento de caballería y 5.000 indios. Al Cusco fueron enviados los hermanos José y Vicente Angulo, con algún resguardo de indios y negros leales. Mateo Pumacahua, se enfrentó exitosamente a los realistas en Apacheta, Arequipa el 9 de noviembre de 1814. Tomaron prisioneros al intendente Moscoso y al mariscal realista Francisco Picoaga. Los patriotas ingresaron a Arequipa. Por presión de las tropas patriotas, el cabildo de Arequipa reconoció a la Junta Gubernativa del Cusco, el 24 de noviembre de 1814. Pumacahua sabedor de la cercanía de tropas realistas, deja Arequipa. El cabildo abierto de Arequipa se vuelve a reunir y se apresura acordar lealtad al rey, el 30 de noviembre de ese año. Era normal, esos cambios de “lealtad” en la aristocracia española y criolla de esa época: siempre acordaban “lealtad” al sector que era dueño de la plaza fuerte. Era una forma de garantizarse seguridad personal, familiar y a sus bienes, pero quedaba claro, que no había una inclinación ideológica y menos una predisposición para la lucha por la independencia. Sin la traba de una fuerza militar patriota y la expresada “lealtad” de la aristocracia arequipeña, las tropas realistas al mando de Juan Ramírez ingresaron a Arequipa el 9 de diciembre de 1814. Luego de reponer fuerzas y de reforzar su milicia, el general Ramírez salió de Arequipa en busca de los patriotas en febrero de 1815. Dejó como gobernador de Arequipa al general Pío Tristan. Ambos ejército, realista y patriota, se desplazaron por diversos parajes de los Andes, buscando un lugar aparente para el enfrentamiento final. Ambos generales se mostraban muy cautelosos. Hasta que el 10 de marzo de 1815, se encontraron en Puno, en la batalla de Umachiri, saliendo vencedores los realistas. El triunfo realista se debió más al equipamiento de sus tropas. Hubo más de un millar de muertos en el curso de la batalla. = Desembarco de San Martín en la bahía de Paracas = Así abonado el terreno de las ideas independentistas en el Perú, se produce el desembarco del general José de San Martín, en la bahía de Pisco en la actual región Ica. Previo al desembarco, el operativo militar del militar argentino estaba demostrado en la práctica que el plan para liberar el bastión del colonialismo estaba bien concebido. Los españoles no tenían una escuadra buen equipada, por lo que una expedición patriota por el Mar de Grau había demostrado eficiencia y causado temor a los realistas. Lord Cochrane había limpiado la ruta y San Martín se preparaba para llegar al Perú. El 21 de agosto de 1820, se embarcó el Ejército Unido en Valparaíso a bordo de 6 navíos. Contaba con un ejército de 4.118 efectivos de los cuales el 50% eran negros libertos. El 7 de setiembre el ejército unido estuvo frente a Paracas, en la bahía de Pisco en la actual región Ica en el Perú y el día 8 de setiembre de 1820, desembarca y ocupa Pisco. Desembarcado, San Martín dirigió una proclama a sus tropas y estableció un código de ética a sus tropas para el mejor comportamiento de las mismas durante la campaña que iba a iniciar. Un destacamento desembarcado tomó posiciones en Chincha. El 14 de setiembre de 1820, el virrey del Perú, capitán general Joaquín de la Pezuela, que había jurado cumplir la Constitución Liberal de 1812, por orden de Fernando VII, envió una carta a San Martín ofreciéndole entrar en negociaciones. El día 15, San Martín aceptó entrar en negociaciones. A partir del día 25 de setiembre, los patriotas y realistas entran en primeras negociaciones en lo que se ha denominado las Conferencias de Miraflores y que concluyeron el 4 de octubre sin llegar a ninguna conclusión. = Inicio de la campaña militar: la campaña de la sierra = 4 de octubre Entendió el general José de San Martín, que la independencia del Perú, debía confiarse al éxito de sus armas. Es así que el mismo día del fracaso de las negociaciones, envía desde Pisco, 1.242 soldados al mando del general Álvarez de Arenales, a la sierra central, a propiciar la independencia de sus pueblos y a ganar adeptos entre sus habitantes. Arenales se dirigió a Ica. La ciudad estaba resguardada por 800 realistas al mando del coronel Químper. El 6 de octubre de 1820 en la madrugada, cuando estaba cerca de Ica, el general Arenales recibió a dos compañías de del ejército realista que deseaban pasarse al lado patriota. Las tropas realistas desertoras, le informaron que Químper había fugado hacia el oriente. Ica fue tomada pacíficamente. El día 10 de octubre de 1820, el cabildo abierto de Guayaquil proclamó la independencia, declarándose integrante del Perú.

San Juan y Acarí

El 15 de octubre, una agrupación de tropas patriotas comandada por el teniente coronel Rojas, que había sido enviada a perseguir a Químper, llegó a Nasca con 80 jinetes y 80 infantes. Al sur de Nasca, en la hacienda San Juan, sorprendió a Químper. En la batalla que fue corta pero encarnizada, venció Rojas; este victoria patriota hizo huir a Químper y desorganizó las tropas realistas. La batalla de San Juan arrojó por saldo, 40 muertos, muchos heridos y 36 prisioneros. El 16 de octubre de 1820, el teniente Suárez al mando de 30 cazadores, enviado por el teniente coronel Rojas desde Nasca, se apoderó de un convoy realista en Acarí (Arequipa); llevaba este convoy, armas, municiones, ropas y alimentos. Suárez retornó a Nasca para reunirse con Rojas y juntos retornaron a Ica el 19 de octubre, habiendo limpiado el terreno para la expedición de Arenales. El día 21 de octubre de 1820, se jura la independencia en Ica.

Expedición de Álvarez de Arenales

Limpio el camino, Álvarez de Arenales siguió el camino de la sierra. El 31 de octubre de 1820 entró en Huamanga, luego siguió camino a Huancayo a donde entró el 20 de noviembre y a Jauja el día 21 de noviembre; desde ahí envió al teniente coronel Rojas a Tarma con el batallón Nº 2 y 50 jinetes en persecución de los huidos de Jauja. Rojas llegó a Tarma el día 23 de noviembre; su llegada produjo gran desbande en las tropas realistas. Hizo gran número de prisioneros y se apoderó además de 6 piezas de artillería, 50.000 cartuchos y 500 fusiles. Las tropas de Arenales llegaron a Tarma el día 25 de noviembre de 1820, aboliendo el tributo indígena. Álvarez de Arenales siguió hacia Cerro de Pasco, para completar su misión de tomar esa plaza fuerte, para conectarse por Oyón, con el grueso del ejército libertador, que estaba acantonado en Chancay, acción que se concretó el día 8 de enero de 1821. A Huaura llegaron el día 13 de enero. Las tropas patriotas al mando de Álvarez de Arenales se enfrentaron a las tropas realistas comandadas por el general O´Reilly, fuerte en 1.300 efectivos, el 6 de diciembre de 1820, en Cerro de Pasco. De la batalla salieron victoriosos los patriotas. O´Reilly tuvo 58 muertos y 18 heridos. En el parte que elevó Álvarez de Arenales al general San Martín, se puede leer:Los prisioneros aumentaron en los días siguientes, obteniéndose la captura del mismo O´Reilly, que fue remitido a Huaura en calidad de prisionero. Derrotados los realistas en Cerro de Pasco, los patriotas tuvieron expeditas sus comunicaciones con el Cuartel General del Ejército Libertador. Fue la primera victoria estratégica del general José de San Martín en la Primera Campaña militar del Perú. Este triunfo fue posteriormente rubricado con la adhesión del teniente coronel Andrés de Santa Cruz, quien pasó al lado patriota con todo su regimiento, luego de la batalla de Cerro de Pasco.

El norte chico

El 30 de octubre de 1820, San Martín arribó a Ancón. El 5 de noviembre en una acción sorpresiva atacó la rada del Callao, la escuadra patriota al mando de Lord Cochrane capturó la fragata realista “Esmeralda”, lo que dio el golpe de gracia a la escuadra española en América. El 10 de noviembre, el general San Martín entró a Huacho. El 2 de diciembre, el batallón realista “Numancia” se rindió al general patriota Álvarez de Arenales, quien retornaba de su exitosa campaña por la sierra central para reencontrarse con San Martín en el norte chico del Perú. El 27 de diciembre, se proclamó la independencia en Lambayeque. El 29 de diciembre de 1820, Trujillo, convocado a cabildo abierto por su intendente Bernardo de Torre Tagle, juró la independencia. El 6 de enero de 1821, Piura juró la independencia. El mismo mes, de enero de 1821, juraron la independencia: Cajamarca, Chachapoyas, Jaén y Maynas. La campaña de Álvarez de Alvarado a la sierra central, comenzó a rendir sus frutos: por toda la sierra se formaron montoneras. Dichos grupos guerrilleros indios, fueron comandados por patriotas criollos o indígenas; inmediatamente comenzaron a asediar a los realistas. Habiendo sido informado San Martín del efecto de la primera campaña de Arenales a la sierra, ordenó nuevamente a Álvarez de Arenales otra campaña a la sierra central. Éste saliendo de Huacho, en dirección contraria a la usada en la primera expedición, se internó en la zona central de la cordillera de los Andes peruanos. Durante esta segunda campaña a la sierra, estuvo a punto de diezmar a las fuerzas del realista Carratalá, quien se encontraba debilitado debido al accionar de las montoneras de la sierra. Lo impidió un emisario del general José de San Martín, quien frenó el ataque de Álvarez de Arenales, debido a que se estaba negociando favorablemente para las fuerzas patriotas con el comisionado regio, capitán de fragata Manuel Abreu, venido especialmente de España. Se producen así las Conferencias de Punchauca que terminan en Miraflores, debido a la insalubridad del clima de Punchauca y luego a bordo de la fragata “Cleopatra”, con el mismo resultado de las primeras Conferencias de Miraflores: en fracaso. = Proclamación de la independencia del Perú = El ejército realista al mando del general José de Canterac, ya había dejado Lima, rumbo a la sierra, el 25 de junio de 1821. Álvarez de Arenales fue enviado en su persecución. El ejército patriota, estaba a punto de presentar una batalla frontal, cuando el general San Martín, lo impidió: era indudable que San Martín no deseaba un enfrentamiento frontal con las tropas españolas. El 5 de junio de 1821, el nuevo virrey del Perú capitán general José de la Serna e Hinojosa, anunció a los limeños que abandonaba Lima para refugiarse en el Callao, al amparo de la fortaleza del Real Felipe. Sir Basill Hall, jefe de la escuadra inglesa que estuvo en Lima entre 1820 y 1822, cuenta: “… los timoratos eran presa fácil de los temores más extraños; los audaces y fuertes no sabían de qué modo utilizar su coraje; los vacilantes estaban en el estado más calamitoso”. Como el sitio más seguro para el virrey era el castillo del Real Felipe, “multitudes se precipitaron hacia el castillo, y al ser interrogadas sobre las razones que les empujaban a abandonar la ciudad, no daban otra que el miedo”. Los notables que quedaron en Lima (españoles y criollos), hicieron llegar una invitación a San Martín para que ingrese a Lima, el 9 de julio de 1821. El general José de San Martín, mandó un destacamento patriota e ingresó a Lima, la madrugada del 12 de julio de 1821. Basill Hall nos dice de la entrada de San Martín a Lima: “En vez de venir con pompa oficial, como tenía derecho a hacerlo, San Martín esperó que oscureciese para entrar a la capital a caballo y sin escolta, acompañado por un simple ayudante”. Dos días después lo hizo el grueso del ejército patriota. Pedro Escribano, dice:Basill Hall por su parte, cuenta de esos días: Ya en Lima, el general José de San Martín y Matorras, invitó al Cabildo a jurar la independencia, que se cumplió el 15 de julio de 1821. El 17 de julio fue recibido en la ciudad el almirante Lord Cochrane. El sábado 28 de julio de 1821, en una ceremonia pública muy solemne, José de San Martín y Matorras, proclamó la independencia del Perú. Primero lo hizo en la Plaza de Armas, después den la plazuela de La Merced y, luego, frente al Convento de los Descalzos. Según testigos de la época, a la plaza de armas asistieron más de 16.000 personas. El libertador con una bandera peruana en la mano, exclamó:Basil Hall, al comentar la ceremonia, culmina: = Los montoneros = El virrey José de la Serna trataba de recuperar posiciones: Con dicho propósito envió a las fuerzas realistas de Canterac a retomar Lima. Este general se acantonó en las afueras de Lima y el 10 de setiembre de 1821, sin que las tropas patriotas obstaculizaran su avance, llegó hasta el Callao y se unió a las fuerzas del general José de La Mar, que custodiaba el Castillo del Callao o Fortaleza del Real Felipe. Luego de conocer las órdenes del virrey La Serna y de avituallarse, regresó a la sierra el 16 de setiembre de ese año. No logró retomar Lima, pero se paseó por ella. El alto mando patriota que contaba con 7.000 efectivos y 3.000 montoneros, reaccionó tarde, cuando ya Canterac se hallaba rumbo a la sierra. Las tropas patriotas al mando del general Guillermo Millar las persiguieron, produciéndose escaramuzas entre la vanguardia del ejército patriota y la retaguardia del ejército realista. Estos choques produjeron gran merma en el ejército realista, principalmente por desbande y por la acción de los montoneros. Canterac y La Serna, lograron reunirse en Jauja el 1 de octubre de 1821. En el bando patriota, el almirante Lord Cochrane por disposición de San Martín, se retiró del Perú el 10 de mayo de 1822, siendo reemplazado por el vicealmirante Martín Jorge Guise en el mando de la escuadra. El motivo del retiro de Lord Cochrane, fue que este almirante consideraba que “el protectorado que estaba ejerciendo San Martín carecía de decisión, se mostraba dubitativo y su contribución no era realmente apreciada ni aprovechada”.

Véase también


- Batalla de Junín
- Batalla de Ayacucho
- Perú
- Primer Congreso Consituyente del Perú de 1822 categoría:Historia del Perú Categoría:Independencia del Perú Categoría:Guerra de Independencia Hispanoamericana

1820

__NOTOC__ Siglo: Tabla anual siglo XIX (siglo XVIII - siglo XIX - siglo XX) Década: Años 1790 - Años 1800 - Años 1810 - Años 1820 - Años 1830 - Años 1840 - Años 1850 Años: 1815 1816 1817 1818 1819 - 1820 - 1821 1822 1823 1824 1825 ----

Acontecimientos:


- 1 de enero - Insurrección militar al mando de Rafael del Riego en Cádiz para reinstaurar la Constitución de 1812 que se consigue el 8 de marzo.
- 20 de octubre - España y Estados Unidos acuerdan que el territorio de Florida pertenece al último país mencionado.
- España - Desamortización de los bienes de la Iglesia.

Arte y literatura


- Walter Scott - Ivanhoe.

Ciencia y tecnología


- Thomas Robert Malthus - Principios de Economía política.
- Wilhelm von Humboldt - Sobre el estudio comparativo de las lenguas.

Nacimientos:


- 12 de mayo - Florence Nightingale, enfermera inglesa, pionera de la enfermería profesional moderna.

Fallecimientos:


- 20 de junio - Manuel Belgrano, abogado, político y militar. Creador de la bandera argentina Categoría: Siglo XIX ko:1820년 ms:1820 simple:1820

José de San Martín

José Francisco de San Martín (25 de febrero de 1778 - 17 de agosto de 1850) militar argentino cuyas campañas fueron decisivas para las independencias de Argentina, Chile y Perú. Perú Junto con Simón Bolívar es considerado uno de los libertadores de Sudamérica de la colonización española. En la Argentina, esto le ha valido el título de Padre de la Patria y se le considera un héroe nacional.

Su familia

San Martín nació en el pueblo de Yapeyú, situado a orillas del Río Uruguay en la provincia de Misiones del Virreinato del Río de la Plata, en la actual Provincia de Corrientes, en el año de 1778. Su padre, don Juan de San Martín y Gómez, había nacido en la Villa de Cervatos de la Cueza, en la provincia de Palencia, España, y era teniente gobernador del departamento. Su madre, doña Gregoria Matorras, era sobrina de un conquistador del Chaco. Fue el menor de cinco hermanos: María Elena, Manuel Tadeo, Juan Fermín Rafael y Justo Rufino.

Viaje a España

En 1781, cuando San Martín tenía 3 años, la familia se trasladó de Yapeyú a Buenos Aires. Luego se mudaron a España, embarcando rumbo a Cádiz el 6 de diciembre de 1783. San Martín comenzó sus estudios en el Real Seminario de Nobles de Madrid y en la Escuela de Temporalidades de Málaga en 1786. Allí aprendió latín, francés, castellano, baile, dibujo, poética, esgrima, retórica, matemática, historia y geografía.

Carrera militar

En 1789, a los once años de edad, comienza su carrera militar en el regimiento de Murcia, mientras estallaba la Revolución Francesa. Luchó en la campaña del norte de África combatiendo los moros en Melilla y Orán. En 1797 es ascendido a subteniente por sus acciones en los Pirineos frente a los franceses 1793. En agosto de ese año su regimiento, que había participado en las batallas navales contra la flota inglesa en el Mediterráneo, se rindió. Durante el período que sigue lucha, con el grado de capitán 2° de infantería ligera, en diferentes acciones en Gibraltar y Cádiz. En 1808 las tropas de Napoleón invaden la Península y el rey Fernando VII es hecho prisionero. Estalla la rebelión contra el emperador y contra su hermano José Bonaparte, que había sido proclamado Rey de España. Se establece una Junta de Gobierno que actúa primero en Sevilla y luego en Cádiz. San Martín es ascendido por la Junta al cargo de ayudante 1° del regimiento de Voluntarios de Campo Mayor. Distinguido por sus acciones contra los franceses, es ascendido a capitán del regimiento de Borbón. El ejército ataca y vence a los franceses en la Batalla de Bailén el 19 de julio de 1808, teniendo San Martín una actuación destacada. Esta victoria permite al ejército de Andalucía recuperar Madrid y es la primera derrota importante de las tropas de Napoleón. San Martín recibe el grado de teniente coronel y es condecorado con una medalla de oro. Continúa luchando contra los franceses en el ejército de los aliados: España, Portugal e Inglaterra. Combate a las órdenes del general Beresford en la batalla de Albuera. Conoce a Lord Macduff, noble escocés, que lo introduce a las logias secretas que conspiraban para conseguir la independencia de América del Sur. Ahí hace contacto por primera vez con círculos de liberales y revolucionarios, que simpatizaban con la lucha por la independencia americana.

Londres

En 1811 renuncia a su carrera militar en España. Por intermedio de Lord Macduff obtuvo un pasaporte para viajar a Inglaterra, partiendo el 14 de septiembre de ese año, donde se encontró con compatriotas de América española: Carlos María de Alvear, José Matías Zapiola, Andrés Bello y Tomás Guido, entre otros. Todos formaban parte de la Gran Hermandad Americana que había fundado el "precursor" Francisco de Miranda quien, junto con Simón Bolívar, ya luchaba en América por la independencia de Venezuela. Ya dentro de la hermandad se relacionó con políticos británicos, quienes le hicieron conocer el Plan de Maitland, una estrategia para que América se liberara de España.

Regreso a Buenos Aires

Plan de Maitland En enero de 1812 San Martín se embarca hacia Buenos Aires en la fragata inglesa George Canning. Fue recibido por los miembros del Primer Triunvirato, quienes le reconocieron su grado de Teniente Coronel. El 16 de marzo le pidieron que creara un regimiento de soldados para custodiar las costas del Paraná. Junto con Carlos María de Alvear y José Matías Zapiola funda la Logia Lautaro de Buenos Aires. Debido a la política centralista que seguía el Triunvirato la Logia, junto a la Sociedad Patriótica, veía en el gobierno un obstáculo para sus planes. El 8 de octubre marchan los soldados, acompañados por San Martín y los demás miembros, a exigir la renuncia de los triunviros. El 12 de noviembre de 1812 contrae matrimonio con Remedios de Escalada, de 15 años.

Su actuación en la Argentina

Las costas del Paraná eran atacadas permanentemente por los españoles y San Martín se instaló con sus tropas en el convento de San Carlos, posta de San Lorenzo. El 3 de febrero de 1813 y ante el desembarco de 300 españoles, se libró en la zona el Combate de San Lorenzo.

Ejército del Norte

Luego de esta victoria San Martín fue designado para hacerse cargo del Ejército del Norte, donde debió reemplazar al general Manuel Belgrano. Desde su reciente cargo de Mayor General del Ejército Auxiliar del Perú debía reorganizar un ejército desecho por las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma. Acordó con Martín Miguel de Güemes la defensa de la frontera norte y comenzó a preparar una futura estrategia militar. Dejó brevemente el mando del ejército retirándose a Córdoba para reponerse de una úlcera estomacal.

Gobernador de Cuyo

Córdoba En 1814 Gervasio Antonio Posadas lo nombró Gobernador de Cuyo. Su plan ya estaba terminado y aprobado. A partir de ese momento San Martín comienza los preparativos de la organización del Ejército de los Andes. Con el apoyo del nuevo director supremo, Carlos María de Alvear, a quien había conocido en Cádiz, se dedicó a organizar un ejército con los refugiados, al tiempo que el Congreso de Tucumán declaraba la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata el 9 de julio de 1816. En el noroeste de Mendoza constituyó su Estado Mayor en el campamento de El Plumerillo. El 23 de agosto de 1816 nació en Mendoza su única hija, Mercedes Tomasa, quien lo acompañaría en el exilio.

Expedición Libertadora

Mendoza El director supremo Juan Martín de Pueyrredón lo nombró general en jefe del Ejército de los Andes y el 12 de enero de 1817 se inició desde Mendoza el Cruce de los Andes en dirección a Chile. Las fuerzas patrióticas vencieron a los realistas en Chacabuco el 12 de febrero; entró en Santiago dos días después y nombró a Bernardo O'Higgins director supremo. En marzo regresó a Buenos Aires para solicitar ayuda al Directorio para continuar su campaña libertadora. Logra cierto apoyo económico y regresa a Chile, donde las tropas sufren la derrota en Cancha Rayada el 19 de marzo de 1818 y obtienen una victoria en Maipú el 5 de abril. San Martín y O’Higgins, contando con la ayuda de Lord Thomas Cochrane, organizan una expedición por vía marítima que partió el 20 de agosto de 1820 del puerto de Valparaíso. El 12 de septiembre llegan al puerto de Pisco, Perú, para finalmente llegar a Lima en julio de 1821. El día 28 San Martín declara la independencia y es nombrado Protector del Perú con autoridad civil y militar. Gobierna el Perú desde el 28 de julio de 1821 hasta el 20 de septiembre de 1822. Durante su protectorado recibe un pedido de ayuda del general Antonio José de Sucre, lugarteniente de Bolivar, para la campaña en Ecuador. San Martín envía soldados que participaron en las victorias de Riobamba y Pichincha, que garantizaron la rendición de Quito. Entre los días 26 y 27 de julio de 1822 se realiza la Entrevista de Guayaquil, donde se reune con Bolívar. Poco después decide retirarse de todos los cargos y volver a su país. Vuelto a Mendoza pidió autorización para regresar a Buenos Aires y reencontrarse con su esposa que estaba gravemente enferma. Bernardino Rivadavia, ministro de gobierno del gobernador Martín Rodríguez, se lo negó argumentando que no sería seguro para San Martín volver a la ciudad. Su apoyo a los caudillos del interior y la desobediencia a una orden que había recibido del gobierno de reprimir a los federales, le valió que los unitarios quisieran someterlo a un juicio. No obstante, como la salud de su esposa empeoraba decidió viajar a Buenos Aires, donde a su llegada ya ella había fallecido el 3 de agosto de 1823.

Exilio y muerte

Martín Rodríguez Al llegar a Buenos Aires se le acusó de haberse convertido en un conspirador. Desalentado por las luchas internas entre unitarios y federales decidió marcharse del país con su hija, quien había estado al cuidado de su abuela. El 10 de febrero de 1824 partió hacia el puerto de El Havre, Francia. Tenía 45 años y era Generalisimo del Perú, Capitán General de la República de Chile y General de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Luego de un breve período en Londres, se instalaron en Bruselas y poco después en París. En 1825 redactó las Máximas para Merceditas, donde sintetizaba cuáles eran sus ideales educativos. En 1828 intentó regresar a Buenos Aires, aunque no llegó a desembarcar. Por tres meses permaneció en Montevideo. El levantamiento de su antiguo compañero Juan Lavalle contra el gobernador Manuel Dorrego, el posterior fusilamiento de Dorrego, las rivalidades y la profunda decepción que sentía por lo que acontecía en la política del país fueron los motivos principales para que San Martín decidiera instalarse definitivamente en Europa. Durante los años en que duró su exilio San Martín mantuvo contacto con sus amigos en Buenos Aires, en donde trataba de interiorizarse de lo que sucedía en su país. Al enterarse, en 1827, de la guerra que Argentina mantenía con Brasil, se ofreció para luchar en ella pero nunca fue llamado. En 1831 se radicó en Francia en una finca de campo cercana a París. Tres años más tarde se mudó a una casa en Grand Bourg, en donde residió hasta 1848. Finalmente, en marzo se trasladó a Boulogne-sur-Mer, en donde falleció en 17 de agosto de 1850.

Sus restos

Boulogne-sur-Mer En 1861 sus restos fueron trasladados a la bóveda de la familia González Balcarce, ubicada en el cementerio de Brunoy, Francia. Posteriormente hubo varios intentos de repatriarlos al país. Durante la presidencia de Nicolás Avellaneda se creó la "Comisión encargada de la repatriación de los restos del Libertador", hecho que finalmente se produjo el 28 de mayo de 1880. Sus restos descansan en la Catedral de la ciudad de Buenos Aires, frente a la Plaza de Mayo, custodiado por soldados del cuerpo de Granaderos a Caballo.

Encuentro con amigos

Entre los compatriotas que recibió durante su exilio se encontraron Sarmiento, Alberdi y Alejandro Aguado. En 1843 recibe la visita de Juan Bautista Alberdi. Entre 1845 y 1848 Domingo Faustino Sarmiento, que viajó a Europa por encargo del gobierno de Chile, se encontró con San Martín en Grand Bourg en varias oportunidades. Durante estos encuentros se informaba constantemente de los cambios y sucesos de la política argentina.

Su testamento

El testamento ológrafo fue fechado en París el 23 de enero de 1844, dejando como única heredera a su hija Mercedes de San Martín, casada con Mariano Balcarce. Otras cláusulas fueron:
- Que Mercedes otorgue a su tía María Elena una pensión hasta su fallecimiento.
- Que a la muerte de María Elena le otorgue una pensión a la hija de ésta, Petronila.
- Que su sable corvo fuera entregado a Juan Manuel de Rosas.
- Prohibió la realización de funerales y de acompañamientos hasta el cementerio, aunque su voluntad era que su corazón descansara en Buenos Aires.

Enlaces relacionados


- [http://es.wikisource.org/wiki/Testamento_de_Jos%C3%A9_de_San_Mart%C3%ADn Testamento de José de San Martín en Wikisouce] San Martín, José de ja:ホセ・デ・サン=マルティン

1824

__NOTOC__ Siglo: Tabla anual siglo XIX (siglo XVIII - siglo XIX - siglo XX) Década: Años 1790 - Años 1800 - Años 1810 - Años 1820 - Años 1830 - Años 1840 - Años 1850 Años: 1819 1820 1821 1822 1823 - 1824 - 1825 1826 1827 1828 1829 ----

Acontecimientos:


- 6 de agosto - Batalla de Junín
- 9 de diciembre - Batalla de Ayacucho, último enfretamiento importante entre los españoles y patriotas. Se asegura la independencia de América del Sur
- Independencia de Perú.

Nacimientos:


- 4 de agosto, Domingo Santa María González, Presidente de Chile
- 18 de octubre, Juan Valera, escritor español.

Fallecimientos:


- Luis XVIII de Francia.
- Lord Byron. Poeta inglés. Categoría: Siglo XIX ko:1824년 ms:1824 simple:1824

Batalla de Ayacucho

Desde el día 4 de diciembre, ambos ejércitos marcharon separados por un abismo. Los patriotas pasaron por Huaychao el día 5, y el 6 llegaron sus avanzadas un poco más al norte de La Quinua. Los realistas tomaron la ruta de Huanta, por Paccaiccasa. El día 6 acamparon en Huamanguilla; la idea del virrey era cortar todo repliegue a Sucre. El 7 de diciembre, cada ejército hizo los aprestos para la batalla, tratando de encontrar la mejor ubicación. El día 8 hubo algunos choques entre las patrullas. Los realistas pasaron a las faldas del cerro Condorcunca y los patriotas quedaron en la Pampa de la Quinua. Esta pampa se ubica a doce kilómetros de la ciudad de Huamanga, conocida entre los indígenas como Ayacucho. Es un área de suave declive que prolonga las faldas del cerro Condorcunca, montaña que se destaca en el Ande de esa región. Descendiendo de las faldas de este cerro de este a oeste y continuando por la pampa, que tiene una longitud de 1.600 metros, se llega al pueblo de artesanos de La Quinua, situado al término de la pendiente. En la parte más ancha, la pampa tiene 600 metros y se encuentra limitada al norte por un barranco y al sur por una abrupta quebrada. En la época de la batalla, y a mitad de la pampa, existían enormes piedras, producto de avalanchas o “Lloclla”, que cortaban el campo de norte a sur. El día 9 de diciembre de 1824, a las 09:00, se inició la Batalla de Ayacucho. A las 13:00, Canterac, informado de que el virrey La Serna había sido hecho prisionero por la valerosa acción del sargento Barahona, y herido de arma blanca, tomó el mando del ejército realista y convocó a Consejo de Guerra para evaluar la situación militar de la batalla. Las conclusiones de ese Consejo fueron que: :# la batalla estaba siendo ganada por los patriotas :# existía desbande en sus tropas A pesar de los informes, el Consejo de Guerra decidió el repliegue del ejército realista al Alto Perú para apoyar al general Olañeta, pero las tropas realistas ya no tenían fuerzas ni ganas de obedecer a sus jefes. La tropa realista, al recibir esa orden, se amotinó y se produjeron rendiciones y huidas. El general José de la Mar, con un ayudante, instó a la rendición a los jefes realistas, “asegurando que el general Sucre estaba dispuesto a conceder a los vencidos una capitulación tan amplia como sus altas facultades permitiesen, a fin de que cesaran del todo las desgracias en el Perú”. Ante su situación militar calamitosa y ya sin tropas por el amotinamiento, el general Canterac aceptó la rendición. Es de destacar que en los campos de Ayacucho, junto a las armas regulares del ejército patriota, brilló el accionar de los montoneros de Carreño, ya que cortaron el avance de las tropas de Valdez, en un momento de peligro para las tropas del general La Mar.

Acciones militares de la Batalla de Ayacucho

En la gesta de Simón Bolívar se describe esa famosa batalla en los siguientes términos: “Poco antes de iniciarse la gran batalla de Ayacucho, el general Sucre dijo a sus tropas:¡Soldados!, de los esfuerzos de hoy depende la suerte de América del Sur; otro día de gloria va a coronar vuestra admirable constancia. ¡Soldados!: ¡Viva el Libertador! ¡Viva Bolívar, Salvador del Perú!”. Sucre comenzó a disponer sus tropas. El general peruano Agustín Gamarra era su jefe de Estado Mayor. A la derecha se situó la división colombiana, bajo las órdenes del impetuoso general José María Córdoba; en el centro, en reserva, el general Lara, también con efectivos colombianos; y a la izquierda, los peruanos, con el general La Mar. Por su parte, la caballería comandada por el general Miller e integrada por los Húsares de Junín, Granaderos de Colombia, Húsares de Colombia y un escuadrón de Granaderos a Caballo argentinos, se ubicó en retaguardia, al centro. Pero no sólo combatirían en Ayacucho efectivos de estas nacionalidades, sino que participaron también alrededor de 300 soldados y numerosos oficiales chilenos, distribuidos entre el Batallón Vargas, el Batallón Istmo y los Húsares de Colombia. La Serna por su parte, ultimó los preparativos para la batalla disponiendo el plan de ataque realista de la siguiente manera: La división de Valdez, que formaba su ala derecha, debería iniciar un formidable ataque al ala izquierda patriota, que comandaba el general La Mar. La división de su izquierda del general González Villalobos debería proteger en primer lugar a su artillería mientras descendía del Condorcunca y se situaba en posición de fuego. Como segundo objetivo, debía apoyar a la división Valdez, encargada de arrollar a La Mar y flanquear el resto de las posiciones patriotas. La división de Monet y la caballería, situadas a retaguardia y en el centro, también deberían secundar el movimiento de Valdez. Sucre, entre tanto, se apresuró a colocar la división de La Mar, enfrentando a la de Valdez; la de Córdoba frente a la de González Villalobos; y como reserva, mantuvo a la de Lara y a la caballería de Miller. A las 11:00 del 9 de diciembre de 1824, y casi simultáneamente, sonaron los clarines de ataque en ambas líneas. Valdez, con su intrepidez característica, atacó con ímpetu por su sector, haciendo retroceder a los patriotas. Sucre percibió el peligro y dispuso que la caballería de Miller procurara restablecer la situación, mientras llegaban en auxilio de La Mar los batallones “Vencedor” y “Vargas”, de la reserva de Lara. En el campo realista, la crítica situación producida por la embestida de Valdez en las tropas peruanas de La Mar fue tomada como el inicio de la derrota de los patriotas. Visto lo cual, el coronel Rubín de Celis, de la división de González Villalobos, se lanzó al ataque sobre La Mar. Sucre, entonces, arriesgando todo, arrebató la iniciativa a los realistas, ordenando de inmediato el avance de su ala derecha. El impetuoso general José María Córdoba, de las filas patriotas, al recibir la orden de avance, desmontó de su caballo con la mayor sangre fría y lo mató, arguyendo que no quería tener medios para huir. Luego, en voz alta, dio una orden que la historia ha hecho célebre: “¡Soldados, adelante; armas a discreción; paso de vencedores!”.Sin disparar un tiro, toda la división de Córdoba se aproximó a las líneas enemigas, recibiendo un mortífero fuego de la infantería y artillería realista. Esta actitud causó honda impresión en las líneas realistas, que pronto se vieron superadas en un encarnizado cuerpo a cuerpo y empezaron a perder terreno. La Serna trató de restablecer la situación ordenando un fuerte ataque de su poderosa caballería y de toda la división de Monet contra el ataque de Córdoba, pero los cuerpos de caballería de Miller resistieron la embestida realista sin ceder un palmo, con sus lanzas en ristre y afincadas en sus monturas. Canterac en persona tomó en mando de los selectos batallones de Gerona, pero nada pudo hacer, porque en esos momentos se había producido el desbande de las fuerzas de Rubín de Celis y, con ello, de toda el ala izquierda realista. En medio de esta confusión, fue herido varias veces el virrey La Serna, que quedó prisionero de la caballería patriota. Cuando se produjo la derrota de las divisiones del general González Villalobos y de Monet, el general Valdez, que se consideraba victorioso, comprendió que pronto quedaría envuelto y pensó retirarse en orden, lo cual no le fue posible, pues pronto cundió el pánico y el sentimiento de derrota en sus soldados. El valeroso Valdez bajó de su caballo, y se sentó sobre un peñasco, de donde fue retirado casi a viva fuerza, por uno de sus coroneles. Los restos del ejército realista, con sus generales y jefes, se replegaron hacia el Condorcunca, estrechamente perseguidos por la reserva de Lara. Antes de las 13:00, el ejército realista había tenido 1.800 muertos y los patriotas, 309. Los heridos del bando español sumaban 700, contra 670 de los patriotas. Estas cifras revelan que, en menos de dos horas de lucha, ambos contendores habían sufrido un 26% de bajas en sus efectivos. A las 14:00, llegó al campo realista un parlamentario de La Mar, ofreciendo al enemigo una capitulación honrosa. Canterac reunió en conferencia a los generales y, después de larga deliberación sobre su real situación, acordaron capitular, fundados en que “sólo les quedaban 400 hombres organizados, en la necesidad de amparar a los oficiales americanos realistas y en la conveniencia de poner a cubierto de futuras persecuciones a los españoles residentes en el Perú…”. Categoría:Historia del Perú

Región Ayacucho

El departamento de Ayacucho es uno de los 24 departamentos en que está subdividido el territorio del Perú.

Ubicación

En una región serrana. Limita al norte con Junín; por el noroeste, con Huancavelica y el Cusco; por el este con Apurímac; por el sur, con Arequipa; por el suroeste, con Ica. Su suelo es muy accidentado por el cruce de dos cordilleras que lo dividen en tres unidades orográficas: montañosa y tropical al norte, de abrupta serranía al centro y de altiplanicies al sur. :
- Creación: 26 de abril de 1622. :
- Superficie: 48.814 km2. :
- Latitud sur: 12º 7´ 7". :
- Longitud oeste: entre meridianos 74º 23´ 5" y 75º 8´ 16". :
- Densidad demográfica: 12 hab./km2. :
- Población: ::
- Total: 571.563. :::
- Hombres: 285.101. :::
- Mujeres: 286.462. :
- Capital de la región: Ayacucho :
- Altura de la capital: 2.746 m.s.n.m. :
- Provincias: Huamanga, Cangallo, Huancasancos, Huanta, La Mar, Lucanas, Parinacochas, Páucar del Sara Sara, Sucre, Víctor Fajardo y Vilcas Huamán. :
- Número de distritos: 109. :
- Clima: Es de clima frío, pero muy benigno. En sus valles el calor aumenta por cada metro que se desciende. En la capital, la temperatura durente el día es de aproximadamente 15ºC, y en las noches baja hasta unos pocos grados bajo cero.

Transporte

:
- Aeropuerto: en la ciudad de Ayacucho.

Geografía

Ayacucho :
- Ríos más importantes: Pampamarca, Sondondo, Lucanas y Pampas. :
- Nevados: Portuguesa (5.167 m.s.n.m.) y Ccarhuarazo (5.124 m.s.n.m.). :
- Volcanes: Sara Sara (5.505 m.s.n.m.). :
- Abras: Anoccara (4.400 m.s.n.m.) en Huancapi; Condorcencca (4.300 m.s.n.m.) en Lucanas. :
- Lagunas: Parinacochas.

División Política

La Región está conformada por 11 provincias:
- Cangallo - (cap.: Distrito de Cangallo).
- Huanta - (cap.: Distrito de Huanta).
- Huamanga - (cap.: Distrito de Ayacucho).
- Huancasancos - (cap.: Distrito de Huanca-Sancos).
- La Mar - (cap.: Distrito de San Miguel).
- Lucanas - (cap.: Distrito de Puquio).
- Parinacochas - (cap.: Distrito de Coracora).
- Paucar del Sara Sara - (cap.: Distrito de Pausa).
- Sucre - (cap.: Distrito de Querobamba).
- Victor Fajardo - (cap.: Distrito de Huancapi).
- Vilcas Huamán - (cap.: Distrito de Vilcas Huamán)

Historia

Los restos fósiles del lugar sugieren que el hombre primitivo es estableció en Ayacucho hace más de 20.000 años. Quizá los Pocras constituyeron la nación más importante que existió en Huamanga desde tiempos antiguos. La cultura Wari se desarrolló en la provincia de Huanta, hasta que fueron asimilados por la expansión de los Incas. Wiracocha conquistó la región, encontrando una oposición obstinada por parte de las tribus locales. Fue tal la mortandad que causaron los combates que estos hechos dieron lugar al nombre quechuia de Ayacucho, que significa "Rincón de muertos". Los españoles encontraron pueblos muy organizados y laboriosos, difíciles de vencer. Por orden de Pizarro se fundó la ciudad de Ayacucho en 1539. En 1677 se fundó la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga. En esta ciudad nació María Parado de Bellido, quien fue fusilada por luchar contra el sistema virreinal. Fue con la batalla de Ayacucho (9 de diciembre de 1824) que se consolidó la Independencia del Perú y de América. Uno de los ayacuchanos más célebres es el mariscal Andrés A. Cáceres Dorregaray.

Economía

Basada en la agricultura, la ganadería y el turismo. Se siembra papa, cebada, trigo, maíz amiláceo, kiwicha, cacao, frejol, coca, ollucos, habas y otros productos. Se cría ganado vacuno, ovino, porcino, caprino y camélidos (Pampa Galeras es un área de protección para la vicuña). Existe una pequeña industria de notable habilidad artesanal, que produce retablos, cerámicos, objetos en piedra de Huamanga, alfombras, tapices y tejidos de lana.

Turismo

Ayacucho es la Ciudad de las Iglesias, pues existen más de 36 preciosamente elaboradas con altares de plata y pan de oro. Su Plaza de Armas y sus pórticos tienen una serena belleza. Además, se pueden visitar el depósito de los Chumbis, el reservorio de Yana Huajkra, el gran acueducto de Huari, las ruinas de Piedra Pulida, los andenes de Cabana, las pampas de la Quinua y de Cangallo; asimismo, asistir a las célebres festividades religiosas del valle de Huanta. Es célebre la Semana Santa en la capital ayacuchana.

Educación

:
- Colegios públicos y privados: ::
- Total: 2.066. :::
- Educación inicial: 363 :::
- Educación primaria: 1,454. :::
- Educación secundaria: 249. :
- Universidades: ::
- Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga.

Ver


- Organización político-administrativa del Perú
- Perú
- Turismo en el Perú
- Turismo vivencial en el Perú

Enlaces externos


- [http://www.regionayacucho.gob.pe Gobierno Regional de Ayacucho]
- [http://abc.es/especiales/index.asp?cid=7916 Versión del diario español ABC sobre turismo en el Perú] Ayacucho

España

El Reino de España es un Estado soberano constituido en Monarquía Parlamentaria que ocupa seis séptimas partes de la Península Ibérica, y que junto a otros veinticuatro Estados soberanos europeos conforma la Unión Europea (UE). También integran el territorio español dos archipiélagos situados en el Mar Mediterráneo (las islas Baleares), en el Océano Atlántico (las islas Canarias), así como dos enclaves en el norte del continente africano (las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla) y el exclave de Llivia en los Pirineos Franceses. En su territorio peninsular comparte fronteras terrestres con Francia y con el Principado de Andorra al norte, con Portugal al oeste y con la colonia británica de Gibraltar al sur. En sus territorios africanos, comparte fronteras terrestres y marítimas con Marruecos. Además, tiene otras serie de distritos y posesiones menores no continentales como las islas Chafarinas, el Peñón de Vélez de la Gomera y las islas del Peñón de Alhucemas, todos frente a la costa de Marruecos; asimismo, reclama la soberanía del islote Perejil, actualmente disputado con Marruecos, sin ser posesión oficial de ninguno de los dos. La isla de Alborán, las islas Columbretes y una serie de islas e islotes frente a sus propias costas completan sus territorios. Se mantiene también la reivindicación por la soberanía de la colonia británica de Gibraltar, al tiempo que Portugal no reconoce la soberanía española sobre la comarca pacense de Olivenza (si bien no reclama activamente su soberanía). A su vez Marruecos reclama como propios los territorios de Ceuta y Melilla, únicos territorios de la Unión Europea (sin contar los ultraperiféricos) en el continente africano.

Etimología

La etimología más aceptada para el actual nombre España remonta a las expediciones fenicias: en cananeo (idioma hablado por lo fenicios) sf(a)n o sp(a)n significa «conejo». Si esta etimología es la cierta, se debería a que los fenicios constataron la presencia una gran población de conejos en la Península Ibérica, a la cual llamaron «Tierra de conejos». Otra posible etimología es helénica, esperos era el nombre de la primera estrella que se observaba tras el crepúsculo en el occidente. Los griegos llamaron (H)Esperia a Italia y a España, ya que se encontraban a su occidente; por una mutación de fonemas es posible que Hesperia pasara a ser Hispanya (nombre dado a toda la Península Ibérica) y de allí España.

Historia

Artículo principal: Historia de España

Edad Antigua

Los íberos fueron los primeros pueblos que ocuparon la península ibérica de los que se tiene constancia escrita. Se sabe que había poblaciones pre-iberas aunque sólo se tiene constancia arqueológica, ya que griegos y fenicios, que fueron los que dejaron los primeros escritos, nunca entraron en contacto con ellos. Los vascos o vascones probablemente entran en esta categoría. Actualmente se definen los íberos por sus rasgos culturales. Según este criterio los turdetanos o túrdulos, cuya ciudad fue Tartessos, se consideran Iberos, mientras que según criterios etnográficos o lingüísticos no lo serían. La bibliografía sobre los íberos ofrece frecuentemente datos contradictorios y esto se debe a que a veces se adopta un criterio y a veces otro. Sobre el año 1200 adC, tribus celtas, incluyendo probablemente cántabros y astures, entraron en la península por el Norte y se establecieron en gran parte de su territorio asentándose y mezclándose con los íberos. Las poblaciones que ocupaban una amplia franja entre estos dos pueblos se conocen como celtíberos. Parece ser que las montañas en que vivía el pueblo vasco nunca fueron invadidas, por lo que se considera el origen de esta población incierto, y de seguro muy antiguo, como su lengua, barajándose la posibilidad de que se tratase de una población pre-ibérica. Alrededor del año 1100 adC los fenicios llegaron a la península y fundaron colonias, la más importante fue Gadir, la Gades romana, que hoy es Cádiz. A su vez los griegos fundaron sus colonias en la costa mediterránea de Iberia, nombre que dieron a la península. Entre la primera y segunda de las Guerras Púnicas entre Roma y Cartago, los cartagineses invadieron la península. Sus colonias más importantes las establecieron en la isla de Ibiza y en Cartagena, nombre que debiera hacer referencia a la nueva Cartago. Derrotada Cartago, Roma iniciaría una paulatina ocupación de la península, que se prolongaría a lo largo de casi 200 años. En las primeras décadas de la ocupación los romanos tuvieron que hacer frente al largo sitio de Numancia, ciudad íbera ubicada en las orillas del Duero, en las proximidades de la actual Soria, que se prolongaría por casi 30 años, y a la guerra de guerrillas planteada por el caudillo lusitano Viriato. Tras la muerte de Viriato (139 a.c.), la lucha de los íberos contra Roma se volvería más disgregada y esporádica, aunque no finalizaría totalmente hasta los tiempos del emperador Augusto con el sometimiento de cántabros y astures. La ocupación culminaría con el pleno dominio de la península bajo el poder romano y su conversión en provincia bajo el nombre de Hispania. El nombre de Hispania deriva de Ispania y este a su vez probablemente de una palabra púnica, con el significado de tierra de conejos. Por primera vez aparece con sentido histórico en Tito Livio 59 adC, que habla de Hispania y de hispani (hispanos, con sentido unitario). Los habitantes de Hispania adoptaron la cultura romana, su lengua y sus leyes, adquiriendo gran importancia dentro del imperio, puesto que incluso tres emperadores romanos, Trajano, Adriano y Teodosio, nacieron en la península.

Edad Media

En el año 409, tribus germanas de suevos, alanos y vándalos invadieron la península ibérica. Pocos años después, en el 416, otra tribu germánica, los visigodos, entraron en Hispania como aliados de Roma, expulsando a alanos y vándalos y arrinconando a los suevos en Galicia. Los visigodos establecerían un reinado que perduraría hasta el siglo VIII, del cual destaca fundamentalmente la conversión de los visigodos del arrianismo al catolicismo y las luchas contra los suevos, los bizantinos, los francos y los vascones. El carácter electivo de la monarquía visigótica determinó casi siempre una enorme inestabilidad política caracterizada por continuas rebeliones y asesinatos. 689 los árabes invaden Melilla. El año 711 se inició la invasión musulmana de la península, convirtiéndose ésta en un emirato, o provincia del imperio árabe llamada Al-Andalus, con capital en la ciudad de Córdoba. El avance musulmán fue rápido. En el 712 cayó Toledo, la capital Visigoda. Desde entonces fueron avanzando hacia el norte, y todas las ciudades fueron capitulando. En el 716 controlaban toda la península, aunque en el norte era más bien nominal que militar. A partir de entonces dirigieron sus esfuerzos hacia el otro lado de los Pirineos contra el reino Carolingio. Esto permitió revueltas en la poco controlada zona noroeste de la Península. En el año 718 en Asturias se produce la primera revuelta, al mando de un (probablemente) noble godo llamado Don Pelayo. Esta revuelta fue controlada. Hacia el 722 tiene lugar la Batalla de Covadonga, donde Pelayo vence y funda el reino de Asturias. A partir de ese momento y hasta 1492 la Península Ibérica estará dividida en una parte musulmana y otra cristiana. Los siglos VIII y IX significarían un creciente poderío musulmán, a pesar de los núcleos cristianos del norte de la península. En el siglo X, Abderramán III convierte Al-Andalus en califato independiente de Damasco, con autonomía religiosa, siendo una época de gran prosperidad cultural, gracias a las innovaciones en las ciencias y en las letras y la especial atención que dedicaron al desarrollo de las ciudades. Las ciudades más importantes fueron Valencia, Zaragoza, Sevilla y Córdoba, la cual llegó a ser en el siglo X la mayor ciudad de Europa Occidental, contando con 500.000 habitantes, y centro cultural de la época. Sin embargo la decadencia llegó en el siglo XI, cuando comenzaron las pugnas entre las distintas familias reales musulmanas y el califato se desmembró en un mosaico de pequeños reinos, llamados de taifas. Mientras tanto, cerca de los Pirineos aparecieron otros dos reinos cristianos, Navarra y Aragón. Al avanzar la reconquista todos estos reinos se dividieron y refusionaron hasta que quedaron solo cuatro reinos cristianos en la peninsula: Castilla, Aragón, Navarra y Portugal y el musulmán de Granada. A finales de este periodo, en 1402 se inicia la invasión de las islas Canarias por parte de señores normandos que rendían vasallaje a la corona de Castilla (si bien Portugal también tendrá pretensiones de dominio sobre este territorio). Este proceso de conquista no concluirá hasta 1496-1497.

Edad Moderna

Al final de la edad media, dos de los grandes reinos peninsulares se aliaron, la Corona de Aragón y el reino de Castilla, conquistando el reino de Granada en 1492 y posteriormente, el de Navarra, en 1512. También comenzaron una política matrimonial con Portugal que culminó en 1580, cuando Felipe II subió al trono, unificando por última vez la península ibérica. En 1492 se decreta también la expulsión de los judíos no cristianos, imitando a Felipe IV de Francia y Navarra y Cristóbal Colón llega por primera vez a América con sus naves. A ello seguiría la carrera por la exploración y conquista de las tierras americanas, a la que se unirían posteriormente otros países como Portugal, Francia e Inglaterra. Toneladas de plata y oro se trajeron del nuevo continente y la monarquía hispánica se convierte en uno de los estados más poderosos del mundo. Tras la muerte de Isabel la Católica, en 1504, su hija Juana, casada con Felipe I, al que llamaron el Hermoso, hijo del Archiduque de Austria y emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico, le sucede en el trono de Castilla. Sin embargo, Felipe muere muy joven y a Juana se le incapacita por loca. Su hijo Carlos I heredaría las coronas de Castilla y Aragón además del sacro Imperio Romano-Germánico. En su madurez decide retirarse a la vida religiosa recluyéndose, en 1556 en el Monasterio de Yuste (Cáceres), con ello el imperio se desmembró dividiéndose entre los miembros de la familia Habsburgo, la española (Felipe II, su hijo) y la austriaca (su hermano). Finalmente Felipe II, al coronarse rey de Portugal en 1580 añadió a su larga lista de títulos "Rey de todas las Españas", por reinar en todo lo que fue la antigua España Visigoda. El ordinal "segundo" lo mantuvo por respetar la via castellana (Felipe I de Castilla fue Felipe el Hermoso). Por lo tanto puede considerarse como el primer rey de España, aunque el primero en el sentido actual fue Felipe V. Los reinos hispánicos siguieron prosperando bajo la dinastía Habsburgo gracias al comercio con las colonias americanas, pero al mismo tiempo sostuvo guerras contra Francia, Inglaterra y las Provincias Unidas, culminando con la desastrosa aventura de la Grande y Felicísima Armada en 1588. Cuando el último rey de la dinastía de los Habsburgo, Carlos II, murió sin descendencia, Felipe de Borbón, sobrino del rey de Francia, Luis XIV, le sucedió en el trono con el nombre de Felipe V. En 1707 el Decreto de Nueva Planta de Felipe V centralizo España tal como habían hecho también la dinatía borbónica en el vecino Reino de Francia. El resto del siglo XVII fué el siglo de la Ilustración. Fernando IV y Carlos III, hijos y sucesores de Felipe V, hacen una política de renovación que modernizó España, en lo que se conoce como Despotismo Ilustrado.

Edad Contemporánea

Cuando, tras la Revolución Francesa, Napoleón tomó el poder, envió sus tropas contra España en 1808, imponiendo a su hermano José I en el trono. Ello daría lugar a la Guerra de Independencia que duraría 5 años, durante la cual se elaboraría, en las denominadas Cortes de Cádiz, la primera Constitución española, promulgada el 19 de marzo de 1812, festividad de S. José, por lo que fue denominada popularmente como La Pepa. Tras la derrota de las tropas de Napoleón en la batalla de Vitoria, en 1813, Fernando VII vuelve al trono de España, deroga la Constitución, persigue a los liberales constitucionalistas y comienza un sistema de rígido absolutismo. La recesión económica y la inestabilidad política fueron lógica consecuencia tras la guerra y, tras la llegada a las Indias de noticias relatando el indigno comportamiento del rey ante Napoleón, España perdió sus colonias de ultramar, con la excepción de Puerto Rico, Cuba y Filipinas. Asimismo, como consecuencia de la designación como heredera de su hija Isabel II, mediante la derogación de la Ley Sálica que impedía la sucesión real de mujeres, su hermano Carlos María Isidro se rebela contra ello, dando comienzo la Primera Guerra Carlista. La revolución de 1868, denominada La gloriosa obligó a Isabel II a renunciar al trono. Se convocaron Cortes Constituyentes que se pronunciaron por el régimen monárquico y a iniciativa del General Prim se ofrece la corona a Amadeo de Saboya, hijo del rey de Italia. Su breve reinado (por cansancio provocado por los politicos del momento) dio paso a la proclamación de la I República, que tampoco gozó de larga vida, aunque sí muy agitada: en once meses tuvo cuatro presidentes (Figueras, Pi i Margall, Salmerón y Castelar) y finalizó con el Golpe de Estado del General Pavía que disolvió el Parlamento. La Restauración proclama rey a Alfonso XII, hijo de Isabel II. España experimenta una estabilidad política debida al sistema de gobierno preconizado por Cánovas del Castillo. Se basa en el turno de los partidos Conservador (Canovas del Castillo) y Liberal (Sagasta) en el gobierno. En 1885 murió Alfonso XII y se encargó la regencia a su viuda Maria Cristina, hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso XIII, nacido tras la muerte de su padre. La rebelión independentista de Cuba en 1895 induce a los Estados Unidos a intervenir en la zona y, tras el confuso incidente de la explosión del acorazado Maine el 15 de febrero de 1898 en el puerto de La Habana, declara la guerra a España. Con la derrota España perdió sus últimas colonias (Cuba, Filipinas, Guam y Puerto Rico) en ultramar.

Siglo XX

El siglo XX comienza con una gran crisis económica y la subsiguiente inestabilidad política, con un paréntesis de prosperidad comercial relativa, propiciado por la neutralidad española en la Primera Guerra Mundial. La sucesión de crisis gubernamentales, la marcha desfavorable de la guerra en el Rif, la agitación social y el descontento de parte del ejército, desembocan en el Golpe de Estado del general Primo de Rivera, el 13 de septiembre de 1923, que estableció una dictadura militar propiciada por el rey Alfonso XIII. Durante la dictadura se suprimen libertades y derechos. La difícil coyuntura económica y el crecimiento de los partidos republicanos hace la situación cada vez más insostenible hasta que en 1930, Primo de Rivera presenta su dimisión al rey y marcha a París donde muere al poco tiempo. Le sucedió en la jefatura del Directorio el general Dámaso Berenguer, en la denominada Dictablanda y posteriormente, durante muy breve espacio de tiempo, el almirante Aznar. Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 dieron la victoria a las candidaturas republicanas, lo que lleva al rey a abandonar el país y se proclama la II República el 14 de abril. Durante la República se produce una gran agitación política y social, marcada por una acusada radicalización de izquierdas y derechas en la que los líderes moderados son boicoteados y cada una pretende crear una España a su medida. Durante los dos primeros años gobierna una coalición de partidos republicanos y socialistas. En las elecciones celebradas en 1933 triunfan las derechas y en 1936, las izquierdas. La creciente ola de violencia incluye quema de iglesias, la sublevacion monárquica de Sanjurjo, la revolución de 1934 y numerosos atentados contra líderes rivales. El 17 de julio se sublevan las guarniciones del África Española, dando comienzo la Guerra Civil, y España queda dividida en dos zonas, una bajo la autoridad del gobierno republicano y otra controlada por los sublevados (en la que el general Francisco Franco sería nombrado Jefe de Estado). El apoyo alemán e italiano a los sublevados, mucho más firme que el soporte de la Unión Soviética y México a la España republicana, y los continuos enfrentamientos entre las facciones republicanas, permitieron la victoria de los sublevados el 1 de abril de 1939. La victoria del general Franco supuso la instauración de un régimen autoritario y totalitario y el desarrollo de una fuerte represión sobre los vencidos, que obligó al exilio a miles de españoles y condenó a otros tantos a la muerte y al internamiento en campos de trabajo. A pesar de que Franco mantuvo al país neutral en la II Guerra Mundial, su no disimulado apoyo a las potencias del Eje, condujo a un aislamiento internacional de carácter político y económico. No obstante, los condicionamientos de la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética hacen que finalice el aislamiento y se produzcan los acuerdos con Estados Unidos por los que se instalaban las bases militares conjuntas hispano-norteamericanas en España. En 1956 Marruecos, que había sido protectorado español y protectorado francés, adquiere su independencia y se pone en marcha un plan de estabilización económica del país. En 1969 Franco nombra a Juan Carlos de Borbón, nieto de Alfonso XIII, príncipe de España, su sucesor a título de Rey. El dictador murió en 1975, siendo proclamado rey Juan Carlos I y abriéndose un periodo conocido como Transición que culmina con el establecimiento de una Monarquía Constitucional en 1978, después de la renuncia a sus derechos históricos realizada por D. Juan de Borbón, padre del rey. Tras las primeras elecciones democráticas, Adolfo Suárez, del partido Unión de Centro Democrático, fue elegido presidente de Gobierno, introduciéndose importantes reformas políticas e iniciándose las negociaciones para la entrada de España en la Comunidad Económica Europea. Tras su dimisión en 1981, en la misma ceremonia de investidura de su sucesor, Leopoldo Calvo Sotelo, el 23 de febrero (23-F) tuvo lugar un intento de golpe de Estado, protagonizado en el Congreso de Diputados por el teniente coronel Tejero y promovido por varios altos mandos militares, que fue abortado en un día. En las elecciones siguientes (1982), venció el Partido Socialista Obrero Español, con Felipe González como presidente de gobierno, que se mantendría en el poder durante las tres siguientes legislaturas. En 1985 España entra en la OTAN y en 1986 en la, entonces, Comunidad Económica Europea. En 1992 España aparece de forma llamativa en el escenario internacional con la celebración de los Juegos Olímpicos en Barcelona, la declaración de Madrid como Ciudad Cultural Europea, y la celebración en Sevilla de la Exposición Universal EXPO 92. Las elecciones de 1996 dieron la victoria al Partido Popular, con José María Aznar como presidente, cargo que ejerció hasta las elecciones generales de 2004.

Siglo XXI

El siglo XXI empieza con los efectos del 11 de septiembre de 2001, que llevaron a España a dos guerras: la guerra de Afganistán (que echó a los talibán del poder) y la Guerra de Iraq. Éste conflicto unido al atentado de Al Qaeda en Madrid provocó un distanciamiento entre el gobierno y gran parte de la opinión pública española, que desembocó en el cambio de gobierno tras las elecciones democráticas del 14 de marzo de 2004. El euro, moneda oficial en la llamada «Zona Euro» de Europa desde 1999, se convirtió en la moneda de cambio cotidiana el 1 de enero de 2002, llegando a los bolsillos de los ciudadanos, que lo empezaron a usar en la vida cotidiana a pesar de las protestas por la subida encubierta de los precios que supuso este cambio de moneda. Al término de la segunda legislatura de gobierno del Partido Popular hubo un gran atentado terrorista: el del 11 de marzo de 2004 (reivindicado por Al Qaeda) contra trenes de cercanías en Madrid, que se cobraron la vida de 192 personas. Tras este atentado el país vivió unos días de gran movilización ciudadana, con acusaciones cruzadas en referencia a estos hechos entre el partido que apoyaba al gobierno de ese momento y los demás partidos del arco parlamentario, polémica que aún hoy permanece activa. El Partido Socialista Obrero Español ganó las elecciones del 14 de marzo de 2004, convirtiéndose José Luis Rodríguez Zapatero en el quinto presidente del gobierno de la democracia. Con Zapatero como presidente del gobierno, y atendiendo a su compromiso electoral, se retiran las tropas que permanecían en Iraq, provocándose un considerable enfriamiento de las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos. Se firma la Constitución Europea y se realiza el referéndum de la Constitución Europea, en el que los ciudadanos españoles aprueban el tratado. También se aprueba el matrimonio homosexual, entre otras reformas de carácter social prometidas en el programa de este gobierno.

Política

Artículo principal: Política de España

Estado

España está constituida como una Monarquía parlamentaria desde la aprobación de la Constitución en 1978