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Peito - En la mitología griega Peito era el nombre de dos personajes:
:# Una oceánide hija de Océano y Tetis. Eurípides afirma que fue la primera mujer de Foroneo, con el que tuvo a Egialeo y a Apia.
:# Una hija de Hermes y Afrodita que personificaba la seducción y la persuasión. En la mitología romana recibía el nombre de Suadela
- En astronomía Peito es el nombre de un asteroide.
Categoría:OceánidesCategoría:Conceptos personificados de la mitología griega
Mitología griega
La mitología griega comprende la colección de relatos sobre dioses griegos y héroes antiguos, originalmente creada y difundida dentro de la tradición oral y poética de esta antigua civilización del Mediterráneo oriental. Las fuentes conservadas de la mitología son reelaboraciones literarias de esta tradición oral, complementadas por interpretaciones de los iconos, a veces modernas y a veces antiguas, pues el mito era un medio que los propios griegos posteriores usaron para arrojar luz sobre prácticas religiosas y tradiciones que no eran ya explicables. El historiador debe deducir a veces a partir de indicios en la imaginería, tales vasijas pintadas, y de referencias hechas de pasada el reconocimiento de temas mitológicos tácitamente expresados en prácticas religiosas. Aunque los griegos no eran religiosos, sí conocían estas historias que formaban parte de su acervo cultural.
Los temas generales relacionados con el estudio de los mitos se discuten en el artículo mitografía.
En sus diversas leyendas, historias e himnos los dioses de la Grecia Antigua son todos descritos como humanos en apariencia: los pocos seres quiméricos como la Esfinge son todos oriundos de Oriente Próximo o Anatolia. Los dioses griegos pueden tener mitos sobre su nacimiento pero no envejecen. Son casi inmunes a todas las heridas y enfermedades, capaces de volverse invisibles, viajar grandes distancias casi instantáneamente y hablar a través de seres humanos con o sin su conocimiento. Cada deidad tenía su propia apariencia específica, genealogía, intereses, personalidad y área de especialidad. Sin embargo, estas descripciones emanan de una multitud de variantes locales arcaicas que no siempre coincidían entre ellas. Cuando se aludía a ellas en la poesía o la oración, se hacía mediante una combinación de su nombre y epítetos, que los identificaban por estas distinciones del resto de los dioses. Estos epítetos pueden reflejar un aspecto particular del papel del dios, como Apolo Musageta es «Apolo, [como] jefe de las Musas». Alternativamente el epíteto puede identificar un aspecto particular o local del dios, a veces se cree que arcaico ya durante la época clásica de Grecia.
En los relatos míticos, estos seres son descritos como una larga familia multigeneracional. Sus miembros más viejos crearon el mundo tal como lo conocemos, pero fueron derrotados por las siguientes generaciones. Los dioses olímpicos más familiares de la religión y el arte griegos antiguos se habrían aparecido en persona a los griegos, según se describe en los poemas épicos, durante la «edad de los héroes». Proporcionaron a los belicosos antepasados de los griegos un número limitado de milagros, enseñándoles una selección de habilidades útiles y los métodos de adoración a los dioses, premiaron la virtud y castigaron el vicio, y engendraron hijos con humanos.
Al igual que los hombres, los dioses helenos eran impredecibles y por eso unas veces tenían un estricto sentido de la justicia y otras eran crueles y vengativos. Su favor se alcanzaba por medio de los sacrificios y de la piedad, pero estos procedimientos no eran siempre efectivos puesto que los dioses eran muy volubles.
La mitología griega comparte una estrecha similitud con la romana, en cuanto a los nombres de varios dioses y personajes de importancia. También se relacionan en lo concerniente a la parte mitológica de la religión: creencias, tradiciones y todo lo ligado o referente a mitología.
Naturaleza y fuentes de la mitología griega
Aunque todas las culturas del mundo tienen sus propios mitos, el término mitología es de acuñación griega, y tenía un significado especializado dentro de su cultura.
El término griego muthologia está compuesto de dos palabras:
- muthos, que en griego homérico significa aproximadamente «un acto de habla ritualizado», como el de un jefe en una asamblea, o el de un poeta o sacerdote.
- logos, que en griego clásico significa «una historia convincente, una argumentación ordenada».
En su acepción original, por tanto, una mitología es un intento de dar sentido a las narraciones estilizadas que los griegos recitaban en las fiestas, susurraban en los altares y contaban en los banquetes aristocráticos. Dado que hay pocos hombres más propensos a reñir que los poetas, los sacerdotes y los aristócratas, las contradicciones son abundantes. Más aún: son parte de la diversión.
acto de habla: la Guerra de Troya formaba el contexto de varios ciclos de la mitología griega. El pene expuesto de Patroclo revela el aspecto sexual de su relación. Tales relaciones eran un elemento común en la mitología griega, siendo notable la de Zeus, rey de los dioses, con Ganimedes.]]
Se dispone de varios tipos de fuentes primarias para el estudio de la mitología griega:
# La poesía de las eras arcaica y clásica, compuesta principalmente para ser representada en los festivales de culto o los banquetes aristocráticos, y por tanto parte del muthos en el sentido homérico (véase La naturaleza de la mitología griega más arriba). Se incluye aquí:
# - La Odisea, La Ilíada y los himnos de Homero.
# - La Teogonía de Hesíodo.
# - Las obras dramáticas de Esquilo, Sófocles, Eurípides y Aristófanes.
# - Los himnos corales de Píndaro y Baquílides.
# Las obras de historiadores como Herodoto y Diodoro Siculo y geógrafos como Pausanias y Estrabo, que viajaron por todo el mundo griego y escribieron las historias que oían en las distintas ciudades.
# Las obras de mitógrafos, que escribieron tratados en prosa basados en las investigaciones realizadas para intentar reconciliar las historias contradictorias de los poetas. La biblioteca de Apolodoro de Atenas es el ejemplo conservado más extenso de este género.
# La poesía de las edades helenística y romana, que aunque compuestas más como un ejercicio literario que cultural, contienen sin embargo detalles importantes que de otra forma se habrían perdido. Esta categoría incluye las obras de:
# - Los poetas helenísticos Apolonio de Rodas y Calímaco.
# - Los poetas romanos Higino, Ovidio, Estacio, Valerio Flaco y Virgilio.
# - Los poetas griegos de la Antigüedad Tardía Nono y Quinto de Esmirna.
# - Las novelas antiguas de Apuleyo, Petronio, Lolliano y Heliodoro.
Visión general
El ámbito de la mitología griega es enorme. Se extiende desde los horrendos crímenes de los primeros dioses y las sangrientas guerras de Troya y Tebas hasta las infantiles travesuras de Hermes y la conmovedora pena de Deméter por Perséfone. Las legiones de dioses y diosas, héroes y heroínas, monstruos, daimones, ninfas, sátiros y centauros que uno encuentra al atravesar este vasto paisaje son incontables. Algunos estudiosos afirman que llegó a haber hasta 30.000 divinidades en total.
La mitología griega tiene una cronología interna aproximada. Aunque las contradicciones en las fuentes hacen imposible una cronología absoluta, puede dividirse aproximadamente en:
#una edad de los dioses,
#otra edad en la que los hombres y los dioses se mezclaban libremente, y
#otra edad de los héroes en la que la actividad divina era más limitada.
Mientras los mitos de la edad de los dioses han sido con frecuencia más interesantes para los estudiantes de la mitología contemporáneos, los autores griegos de las eras arcaica y clásica tuvieron una clara preferencia por los de la edad de los héroes: las heroicas Ilíada y Odisea, por ejemplo, empequeñecían a la Teogonía y a los himnos homéricos, centrados éstos en los dioses, tanto en extensión como en popularidad.
La edad de los dioses
himnos homéricos.]]
Como sus vecinos, los griegos creían en un panteón de dioses y diosas que estaban asociados con los aspectos específicos de la vida. Por ejemplo, Afrodita era la diosa del deseo sexual, mientras que Ares era el dios de la guerra y Hades el de los muertos. Algunas deidades como Apolo y Dioniso revelaban personalidades complejas y mezcolanza de funciones, mientras otros como Hestia (literalmente «hogar», «chimenea») y Helios (literalmente «sol») eran poco más que personificaciones. Había también deidades específicas de un lugar, tales como dioses de los ríos y ninfas de manantiales y cuevas, y también se veneraban las tumbas de héroes y heroínas locales.
Aunque había cientos de seres que podrían ser considerados «dioses» o «héroes» en uno u otro sentido, algunos figuraban sólo en el folclore o eran honrados localmente en lugares (por ejemplo Trofonio) o festivales (por ejemplo Adonis) particulares. Los principales lugares de culto, los grandes templos, eran dedicados mayoritariamente a un pequeño círculo de dioses, sobre todo los olímpicos, Heracles y Asclepio, y en algunos lugares Helios. Estas deidades era el centro de los grandes cultos panhelénicos. Muchas regiones y determinadas poblaciones tenían sus propios cultos centrados en las ninfas, los dioses menores y héroes desconocidos en otros lugares. La mayoría de las ciudades también adoraban a los principales dioses con ritos locales característicos y tenían sus propias leyendas sobre ellos.
Los primeros dioses
Un tipo de narrativa sobre la edad de los dioses cuenta la historia del nacimiento y los conflictos de las primera divinidades: Caos, Nix (Noche), Eros (Amor), Urano (el Cielo), Gaia (la Tierra), los Titanes y el triunfo de Zeus sobre los olímpicos. La Teogonía de Hesíodo es un ejemplo de este género. Sobre estos temas giran también muchos poemas hoy perdidos, incluyendo unos atribuidos a Orfeo, Museo, Epiménides, Abaris y otros legendarios profetas, que se usaban en rituales privados de purificación y en ritos misteriosos. Unos pocos fragmentos de estas obras se conservan en citas de filósofos neoplatónicos y fragmentos de papiro recientemente desenterrados.
El pensamiento griego antiguo sobre poesía consideraba la teogonía, o canción sobre el nacimiento de los dioses, como el género poético prototípico —el muthos prototípico— y le atribuían poderes casi mágicos. Orfeo, el poeta arquetípico, era también el arquetipo de cantante de teogonías, que usaba para calmar mares y tormentas en la Argonáutica, y para conmover los pétreos corazones de los dioses del inframundo en su descenso al Hades. Cuando Hermes inventa la lira en el Himno Homérico a Hermes, lo primero que hace es cantar el nacimiento de los dioses. La Teogonía de Hesíodo no es sólo el relato sobre los dioses conservado más completo, sino también el relato conservado más completo de la función arcaica de los poetas, con su larga invocación preliminar a las Musas.
Nuevos dioses
Otro tipo cuenta la historia del nacimiento, penas y hazañas, y eventual ascenso al Olimpo de alguno de los dioses de la generación más joven: Apolo, Hermes, Atenea, etcétera. Los himnos homéricos son la fuente más antigua de esta clase de historias. Están con frecuencia estrechamente relacionados con los centros de culto del dios en cuestión: el Himno homérico a Apolo está compuesto de dos narraciones anteriores, contando una su nacimiento en Delos y la otra su establecimiento en el oráculo de Delfos. Similarmente, el Himno homérico a Deméter, con su cuento del rapto de Perséfone por Hades, narra el origen de los misterios eleusinos.
La edad de los dioses y los hombres
Entre la edad en la que los dioses vivían solos y la edad en la que la interferencia divina en los asuntos humanos era limitaba se extiende una edad de transición en la que los dioses y los hombres se mezclaban libremente.
El tipo más popular de narrativa que enfrenta a los dioses con los primeros hombres cuenta la seducción o violación de una mujer mortal por parte de un dios (con frecuencia Zeus), resultando en uno o más hijos héroes. En unos pocos casos, una divinidad femenina se empareja con un hombre mortal, como en el Himno homérico a Afrodita, donde la diosa yace con Anquises concibiendo a Eneas. El matrimonio de Peleo y Thetis, del que nació Aquiles, es otro de estos mitos.
Otro tipo narra la apropiación o invención de algún artefacto cultural importante, como cuando Prometeo roba el fuego a los dioses, cuando éste o Licaón inventa los sacrificios, cuando Tántalo roba néctar y ambrosía de la mesa de Zeus y los da a sus propios súbditos revelándoles los secretos de los dioses, cuando Deméter enseña la agricultura y los Misterios a Triptolemo, o cuando Marsias inventa el aulos y se enfrenta en un concurso musical con Apolo.
Un último tipo trata sólo sobre Dioniso: este dios vaga por toda Grecia desde los países extranjeros para difundir su culto. Se enfrenta con un rey, Licurgo o Penteo, que se opone a él, y a quien castiga terriblemente por ello.
La edad de los héroes
La edad de los héroes puede dividirse por los sucesos monumentales de la expedición argonáutica y la Guerra de Troya. Ésta marca el final aproximado de la edad heroica.
Los primeros héroes
Entre los héroes, Heracles es prácticamente una clase por sí mismo. Sus fantásticas hazañas en solitario, con sus muchos temas de folclore, proporcionaron mucho material a las leyendas populares. Su enorme apetito y su carácter rústico también hicieron que fuese un personaje popular en las comedias, mientras su lamentable final proporcionó mucho material para las tragedias.
Los otros miembros de la primera generación de héroes, como Perseo y Belerofonte, tienen muchos rasgos en común con Heracles. Como él, sus hazañas son en solitario, fantásticas y bordeando el cuento de hadas, pues mataron monstruos como la Medusa y la Quimera. Esta generación no fue tan popular entre los poetas, y sabemos sobre ella principalmente a través de los mitógrafos y los comentarios casuales de los escritores de prosa. Fueron, sin embargo, tema favorito del arte visual.
La generación de los argonautas
Casi todos los miembros de la siguiente generación de héroes, además de Heracles, fueron con Jasón en la expedición para buscar el vellocino de oro. Esta generación también incluía a Teseo, que fue a Creta a matar al Minotauro, a Atalanta, la heroína femenina, y a Meleagro, quien una vez tuvo un ciclo épico propio que rivalizaba con La Ilíada y La Odisea.
Crímenes reales
Entre el Argo y la Guerra de Troya hubo una generación conocida principalmente por sus horrendos crímenes. Éstos incluyen los hechos de Atreo y Tiestes en Argos, y también los de Layo y Edipo en Tebas, que llevaron al saqueo final de la ciudad a manos de Los siete contra Tebas y los Epígonos. Por razones obvias, esta generación fue extremadamente popular entre los escritores de tragedias atenienses.
Troya y sus secuelas
Epígonos
Como punto de inflexión entre la edad de los héroes y los que los griegos consideraban el periodo histórico, la Guerra de Troya, sus preludios y epílogos, sobrepasan al resto de toda la edad en lo que se refiere a la cantidad de fuentes disponible. El ciclo troyano incluye:
- Los sucesos que llevan a la guerra: el juicio de Paris, el rapto de Helena y el sacrificio de Ifigenia en Aulis.
- Los sucesos de La Ilíada, incluyendo la disputa de Aquiles con Agamenón y las muertes de Patroclo y Héctor.
- El ardid del caballo de Troya y la destrucción de Troya.
- Los regresos al hogar de los héroes de Troya, incluyendo el vagabundeo de Odiseo y el asesinato de Agamenón.
- Los hijos de la generación troyana, como Orestes y Telémaco.
Teorías sobre sus orígenes
En la antigüedad, autores como Herodoto especulaban que los griegos había tomado prestados todos sus dioses de los egipcios. Posteriormente, los escritores cristianos intentarían explicar el paganismo helénico como degeneración de la religión bíblica. Sin embargo, en los siglos XIX y XX las ciencias de la arqueología y la lingüística surgieron para llegar a los orígenes de la mitología griega.
Por una parte, la lingüística histórica muestra que ciertas partes del panteón griego fueron heredadas de la civilización indoeuropea junto con las raíces del idioma griego. Así, por ejemplo, el nombre Zeus es un cognado del latín Júpiter, el sánscrito Dyaus y el germánico Tyr (ver Dyeus), así como Urano con el sánscrito Varuna. En otros casos, paralelos cercanos de carácter y funciones sugieren una herencia común, aunque la falta de evidencia lingüística hace difícil probarla, como en el caso de las Moiras griegas y las Nornas de la mitología nórdica.
Por otra, la arqueología ha mostrado la extensa apropiación por parte de los griegos de las civilizaciones de Asia Menor y Oriente Próximo. Cibeles es un claro ejemplo de apropiación de la cultura anatolia, mientras Afrodita toma muchos de sus títulos e iconografía de diosas del mundo semítico como Ishtar y Astarté.
Estudios textuales revelan múltiples capas en las historias, tales como apartes secundarios que llevan a Teseo a los doce trabajos de Heracles. Se cree que tales historias sobre epónimos tribales tienen su origen en los intentos de absorber la mitología de una tradición en otra, con el fin de unir ambas culturas.
Además de los orígenes indoeuropeos y de Oriente Próximo, algunos investigadores han especulado sobre las deudas de la mitología griega con las aún poco estudiadas sociedades prehelénicas de Grecias, tales como los minoicos y los llamados pelasgos. Esto es especialmente cierto en el caso de las deidades ctónicas y las diosas madre. Para algunos, las tres generaciones principales de dioses en la Teogonía de Hesíodo (Urano, Gaia, etcétera; los Titantes y los Olímpicos) sugieren un lejano eco de la lucha entre grupos sociales, reflejando las tres principales culturas desarrolladas en la civilización griega: minoicos, micénicos y helénicos.
Los extensos paralelismos entre la narrativa de Hesíodo y el mito hurrita de Anu, Kumarbi y Teshub hace muy probable que la historia sea una adaptación de material tomado prestado, más que un registro histórico distorsionado. Los paralelos entre las primeras generaciones divinas (Caos y sus hijos) y Tiamat en el Enuma Elish son posibles (Joseph Fontenrose, Pitón: Un estudio del mito délfico y sus orígenes, NY, Biblo-Tannen, 1974).
Investigadores jungianos como Karl Kerenyi han preferido ver el origen de los mitos griegos (y de los sueños) en arquetipos universales. Aunque no todos los lectores están seguros de las interpretaciones de la mitología en los términos de la psicología de los sueños de Carl Jung (como las de Kerenyi o Campbell), la mayoría coincide en que los mitos parecen sueños en dos aspectos: no son consistentes, quizás incluso ni completamente consistentes dentro de un único mito, y a menudo reflejan alguna experiencia pasajera de la esencia del dios, alguna epifanía, que debe entonces ser encajado en un hilo narrativo, de forma parecida a como los sueños se recrean como sucesos secuenciales.
En definitiva, los orígenes de la mitología griega siguen siendo una fascinante cuestión abierta.
Creencia de los griegos en sus mitos
Para los griegos, la mitología era una parte de su historia, dudando pocos de que el relato de la Guerra de Troya en La Ilíada y La Odisea tenía una base verdadera. Los griegos usaban los mitos para explicar fenómenos de la naturaleza, diferencias culturales, enemistades y amistades tradicionales. Era una fuente de orgullo ser capaz de seguir la propia ascendencia hasta un héroe mitológico o un dios.
Por otra parte, filósofos como Jenófanes comenzaban ya en el siglo VI adC a etiquetar las historias de los poetas como mentiras blasfemas. Esta línea de pensamiento encontró su expresión más radical en La República y las Leyes de Platón. Más deportivamente, el escritor de tragedia del siglo V adC Eurípides jugó frecuentemente con las viejas tradiciones, burlándose de ellas, e infundiendo notas de duda a través de la voz de sus personajes. En otros casos, Eurípides parece estar dirigiendo críticas mordaces al comportamiento de sus dioses.
Los poetas, especialmente en el Imperio Romano tardío, adaptaban a menudo las historias de los personajes de la mitología griega de forma que no reflejaban creencias reales anteriores. Muchas de las más populares versiones de estos mitos que hoy tenemos eran en realidad estas interpretaciones y no las creencias originales.
Racionalismo helenístico
El giro escéptico de la edad clásica se hizo incluso más pronunciado en el período helenístico. Más audazmente, el mitógrafo Euhemero afirmaba que las historias sobre los dioses no eran más que confusos recuerdos de la crueldad de antiguos reyes. Aunque las obras de Euhemero se han perdido, interpretaciones en su estilo se encuentran con frecuencia en Diodoro Siculo.
Las hermenéuticas racionalizadoras de la mitología se hicieron aún más populares en la época del Imperio Romano, gracias a las teorías fisicalistas de la filosofía estoica y epicúrea, así como a la inclinación pragmática del pensamiento romano. El anticuario Varro, resumiendo siglos completos de tradición filosófica, distinguía tres tipos de dioses:
- Dioses de la naturaleza: personificaciones de fenómenos tales como la lluvia y el fuego.
- Dioses de los poetas: inventados por bardos sin escrúpulos para incitar las pasiones.
- Dioses de la ciudad: inventados por sabios legisladores para tranquilizar e iluminar al pueblo.
De Natura Deorum de Cicerón es el resumen más exhaustivo de esta línea de pensamiento.
Tendencias sincréticas
Un efecto secundario inesperado del punto de vista racionalista fue una tendencia popular a sincretizar los múltiples dioses griegos y extranjeros en nuevos cultos extraños y casi irreconocibles. Si Apolo y Serapis y Sabacio y Mitras eran todos en realidad Helios, ¿por qué no combinarlos todos juntos en un Deus Sol Invictus, con ritos conglomerados y atributos compuestos? La colección de himnos órficos y la Saturnalia de Macrobio, conservadas desde el siglo II, son productos de esta forma de pensar.
Pero aunque en la religión Apolo podía ser cada vez más identificado con Helios o incluso con Dioniso, los textos recapitulando sus mitos rara vez reflejaban estas evoluciones. La mitología literaria tradicional estaba cada vez más disociada de las prácticas religiosas reales.
Intérpretes modernos
Una bibliografía de obras modernas sobre mitología griega, comenzando por la Genealogia degli Dei de Gentili de Bocaccio, puede encontrarse en el [http://homepage.mac.com/cparada/GML/Bibliography2.html Greek Mythology Link] (inglés) de Carlos Parada.
Los artífices de la mitografía y hermenéutica modernas son, en un aproximado orden cronológico:
- Thomas Bulfinch
- Johann Jakob Bachofen
- James George Frazer
- Jane Ellen Harrison
- Walter Burkert
- Otto Rank
- Carl Jung
- Walter Otto
- Edith Hamilton
- Karl Kerenyi
- Robert Graves
- Claude Lévi-Strauss
- Michael Grant
- Joseph Campbell
- Timothy Gantz
- H. R. Rose
Véase también
- Odiseo
- Genealogías de la mitología griega
- Religión griega
Artículos relacionados
- Mitología
- Paganismo
- Mitología romana
- Religión romana
Enlaces externos
- [http://homepage.mac.com/cparada/GML Greek Mythology Link] de Carlos Parada (inglés)
- [http://www.theoi.com/ Theoi Project], una guía del antiguo panteón griego (inglés)
- [http://www.pantheon.org Encyclopedia Mythica] (inglés)
- [http://www.kelpienet.net/rea Rea - Mitología griega]
- [http://www.perseus.tufts.edu/cache/perscoll_Greco-Roman.html Perseus Digital Library], colección de textos completos de fuentes clásicas y comentarios sobre literatura, filosofía e historia griegas, romanas y modernas (inglés)
Referencias
Las fuentes principales de la mitología griegas son Homero, Hesíodo, los dramaturgos griegos, Píndaro, Apolonio de Rodas, Apolodoro, y los latinos Ovidio, Higino y Nono.
Las fuentes secundarias más consultadas en inglés incluyen:
- Walter Burkert (1985) Religión griega, Harvard University Press, 1985
- Robert Graves, Los mitos griegos, 1955
- Lenardon, R. y M. Morford, Mitología clásica: Séptima edición, Oxford 2002.
- Carl Ruck y Danny Staples, El mundo de los mitos clásicos, 1994
- Karl Kerenyi, Los dioses de los griegos, 1951
- Karl Kerenyi, Los héroes de los griegos, 1959
Estudios influyentes más específicos incluyen:
- Gregory Nagy, Lo mejor de los aqueos, Johns Hopkins, 1979.
- Jane Ellen Harrison, Prolegómenos al estudio de la religión griega, 1903
- Karl Kerenyi, Eleusis: imagen arquetípica de madre e hija, 1967
- Karl Kerenyi, Dioniso: imagen arquetípica de vida indestructible, 1976
Categoría:Mitología griega
Categoría:Grecia
ja:ギリシア神話
ko:그리스 신화
Océano (mitología)
En mitología, Océano (en griego Ώκεανός Ōkeanos u Ωγενος Ōgenos, «río-océano»; en latín Oceanus u Ogenus) se refiere al océano, del que los griegos y romanos pensaban que era un río que circundaba el mundo. Hablando con propiedad, era la corriente de agua marina del ecuador en la que flotaba el hemisferio habitable (oikoumene).
En la mitología griega este océano mundial era personificado como un Titán, hijo de Urano y Gaia. En las creencias de la Grecia antigua se representa con frecuencia a este Titán con el torso y brazos de un hombre musculoso con barba larga y cuernos, y con la parte inferior del cuerpo de una serpiente (compárese con Tifón). En mosaicos posteriores sus cuernos de toro fueron reemplazados por unas pinzas de langosta. Sus atributos habituales eran el pez y la serpiente.
La esposa de Océano era su hermana Tetis, y de su unión nacieron las tres mil Oceánidas (o ninfas del mar) y todos los Oceánidas (o Potamoi), los ríos del mundo.
Algunos estudiosos creen que originalmente Océano representaba a todos los cuerpos de agua salada, incluyendo el mar Mediterráneo y el Océano Atlántico, las dos mayores masas acuáticas conocidas por los antiguos griegos. Sin embargo, a medida que la geografía se hizo más precisa, Océano pasó a representar las aguas más desconocidas y extrañas del Atlántico (también llamado Mar Océano), mientras que Poseidón gobernaba el Mediterráneo.
En la mayoría de las versiones de la Titanomaquia o guerra entre los Titanes y los Olímpicos, Océano, junto con Prometeo y Temis, no se unió al bando de sus hermanos Titanes contra los Olímpicos, sino que se mantuvo ajeno al conflicto. En la mayoría de las versiones de este mito, Océano también rehusó unirse a Crono en la rebelión de éste contra Urano.
En La Ilíada, la rica iconografía del escudo de Aquiles que había creado Hefesto quedaba encerrada, como el propio mundo, por Océano:
:«Entonces, corriendo alrededor del borde del escudo, tres veces,
:dibujó toda la fuerza de la corriente del Océano.»
Océano aparece tanto en la cosmografía helénica como en la mitología. Los cartógrafos siguieron representando la corriente ecuatorial circundante de forma similar a como había aparecido en el escudo de Aquiles.
Aunque Herodoto era escéptico sobre la existencia física de Océano, rechazaba que el deshielo fuera la causa del desbordamiento anual del Nilo. Según su traductor e intérprete Livio Stecchini, Herodoto dejó sin resolver la cuestión de un Nilo ecuatorial, ya que la geografía del África subsahariana le era desconocida.
Consortes y descendencia
- Gaia
- Creusa
- Triptolemo (según Apolodoro)
- Theia, hija de Memnón
- Cercopes
- Tetis
- Oceánides
- Oceánidas
Enlaces externos
- [http://homepage.mac.com/cparada/GML/Oceanus.html Greek Mythology Link - Oceanus] (inglés)
- [http://www.theoi.com/Titan/TitanOkeanos.html Theoi Project - Okeanos] (inglés)
- [http://www.metrum.org/mapping/cosmol.htm Livio Stecchini, Ancient Cosmology]: ensayo que especula con la posibilidad de Océano como contrapartida ecuatorial al Nilo (inglés)
Oceano
Oceano
Oceano
ja:オケアノス
EurípidesEurípides (485 a.C.- 406 a. C.). En 485 a.C. nace en Salamina el poeta trágico que el dramaturgo cómico Aristófanes satirizó en su obra Las Ranas. Se basó en la idea de que Atenas no tenía ningún gran poeta trágico. Estaba en lo cierto. Eurípides había muerto en 406 a.C.. Junto con Esquilo y Sófocles, Eurípides era uno de los tres grandes poetas trágicos de la Grecia antigua. De su vida de pequeño solo se sabe que nació aproximadamente en 480 a. C. En 408 a. C. salió de Atenas hacia Macedonia, probablemente por la aversión con el departamento del Peloponneso a causa de la interminable Guerra con Esparta.
Se cree que ha escrito 92 dramas, pero se sabe sólo de 19 de ellos hasta ahora. Estos muestran que fue un trágico de mérito incomparable. Él veía el mundo como un lugar donde la oportunidad, el orden, la paz, la razón y la tolerancia eran contantemente frustradas por la irracionalidad y la violencia.
Como otros trágicos, las obras de Eurípides tratan de leyendas y eventos de la mitología de un tiempo lejano, muy anterior al siglo V a. C. de Atenas. Pero las obras que hizo eran aplicables al tiempo en que escribió, sobre todo a las crueldades de la guerra.
Durante los últimos 20 años de su vida, Eurípides escribió varias obras llamadas tragicomedias románticas dramáticas. Era raro que tuvieran finales felices. Entre éstos estaba Ion, Ifigenia en Tauride, y Helena. En ellos derramó su universo interior en el mundo trágico real y escribió completamente en forma dramática. Es por sus tragedias, que se le recuerda bien:
- Medea
- Hippolytus (428)
- Andromaca
- Los Suplentes
- Hijo de Heracles
- Hecuba
- Electra(423)
- La Mujer Troyana (415)
- Helena (412)
- Mujer Fenicia (411-409)
- Heracles (408)
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Categoría:Literatura clásica
Categoría:Escritores en griego antiguo
ja:エウリピデス
ko:에우리피데스
EgialeoEn la mitología griega Egialeo es el nombre de varios personajes:
#Un hijo de los oceánidas Ínaco y Melia que fue el primer rey de Sición, de donde era originario. En su honor una región del Peloponeso se llamó Acaya (derivado el nombre de Aegialea). Fue el padre de Europs.
#Un hijo de Adrasto, rey de Argos, y de Anfitea o Demoanasa. Fue el único de los Epígonos que murió, por Laudamas, en la guerra contra Tebas, y fue enterrado con grandes honores en Peges, en el territorio de Megara.
#Egialeo era el nombre original de un hijo de Eetes, rey de la Cólquida, que fue llamado Apsirto (arrojado) por haber sido asesinado y esparcido su cuerpo por el mar.
#Según Eurípides, un hijo de Foroneo y Peito, que reinó en el Peloponeso.
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Hermes
]
En la mitología griega Hermes (en griego Έρμῆς, «montón de piedras») es el dios de las fronteras y los viajeros que las cruzan, de los pastores y las vacadas, de los oradores, literatos y poetas, del atletismo, de los pesos y medidas y los inventos y el comercio en general, de la astucia de los ladrones, y el mensajero entre los dioses y los humanos. Un hallazgo afortunado era un hermaion (έρμαιον). Un intérprete que cruza las fronteras con extraños es un hermeneus (έρμενευς). De Hermes procede la palabra «hermenéutica» para el arte de interpretar los significados ocultos.
Entre los helenos, como sugiere la palabra relacionada herma («piedra fronteriza»), Hermes es el espíritu del cruce. Como tal, se pensaba que se manifestaba en cualquier tipo de intercambio, transferencia, transgresión, trascendencia, transición, tránsito o travesía, todas ellas actividades que involucran algún tipo de cruce en cierto sentido. Esto explica su relación con las transiciones en la propia suerte, con los intercambios de bienes, palabras e información implicados en el comercio, la interpretación, la oratoria y la escritura, con la forma en la que el viento puede transportar objetos de un lugar a otro y con la transición al otro mundo.
Representación
Hermes y Dioniso son los más jóvenes del panteón olímpico. Hijo de Zeus y una ninfa primordial llamada Maia, Hermes nació en una cueva del monte Cileno en el Peloponeso, entre Acaia y Arcadia. Su origen en el monte Cileno explica el origen de uno de sus epítetos: Hermes Cilenio. También era llamado Enagonios (Εναγωνιος, «de los Juegos»).
Los romanos vieron que Hermes era equivalente a su característico dios Mercurio, quien puede haber sido el descendiente del etrusco Turms. El Mercurio romano, con su cartera repleta de los bienes de la vida, absorbería más tarde a los Dei Lucrii, los primeros dioses del comercio y la riqueza, y sería llamado por ese nombre. Hermes o Mercurio era comúnmente identificado por los observadores romanos con el dios escandinavo Wotan/Woden/Odín.
En la atmósfera de sincretismo religioso del Imperio Romano, Hermes fue combinado con el egipcio Anubis para formar Hermanubis. De forma parecida, una mezcla de Hermes con el dios egipcio de la sabiduría Thot produjo la figura de Hermes Trimegisto, a quien le fue atribuido un conjunto de arcanas tradiciones populares en la cultura grecorromana de Alejandría. Este dios fue popular entre los alquimistas y sus seguidores, y los escritos a él atribuidos fueron editados y publicados en el Renacimiento italiano.
El actual servicio postal griego usa a Hermes como su símbolo, aludiendo a su papel de mensajero. [http://www.elta-net.gr/]
Adoración
Aunque había templos dedicados a Hermes por toda Grecia, un centro de su culto estaba en Feneo (Arcadia), donde las fiestas en su honor se llamaban Hermoea.
Como franqueador de fronteras, Hermes Psicopompo («guía del alma») se encargaba de llevar las armas recién muertas al Inframundo, el Hades. En el himno homérico a Deméter, Hermes guía a la Koré de vuelta con Deméter. También llevaba los sueños a los mortales vivos.
Como inventor del fuego, Hermes es un paralelo con el titán Prometeo. Además de la siringe y la lira, Hermes inventó varios tipos de carreras y el deporte del boxeo. El siglo VI el Hermes tradicional barbudo y fálico fue reimaginado como un joven atlético: estatuas de este nuevo tipo de Hermes se erigieron en estadios y gimnasios por toda Grecia.
Hermas
En la temprana Grecia Antigua, Hermes era un dios fálico de las fronteras. Su nombre, en la forma herma, designaba a un montón de piedras usado para marcar los caminos y delimitar fronteras y propiedades. Cada viajero que pasaba por el camino añadía su piedra al montón, indicando así su presencia. Sobre el 520 Hiparco, hijo de Pisístrato, sustituyó los montones de piedra que señalaban el punto medio entre cada pueblo (deme) de Ática y el ágora de Atenas por pilares cuadrados o rectangulares de piedra o bronce coronados por un busto de Hermes normalmente con barba y con un falo en erección en la base. En Atenas, las hermas se colocaban fuera de las casas para atraer la buena suerte. Como señaló Walter Burkett, «resulta asombroso que un monumento de esta clase pudiera ser transformado en un dios olímpico».
En 415 adC, la noche anterior a la partida de la flota ateniense hacia Siracusa durante la Guerra del Peloponeso, todas las hermas atenienses fueron vandalizadas, lo que se consideró un mal augurio. Los atenienses de la época creyeron que había sido obra de saboteadores, bien de Siracusa o de pacifistas de la propia Atenas. Se sospechaba que Alcibíades, pupilo de Sócrates, estaba implicado. Aunque éste lo negó y se mostró dispuesto a ser juzgado, los atenienses no querían atrasar la expedición. Más tarde sería condenado a muerte.
Iconografía de Hermes
Hermes suele ser retratado llevando un pétaso (sombrero de ala ancha que usaban los viajeros para protegerse del sol y la lluvia) o un gorro alado, calzando sandalias con alas (talaria) y portando una vara de mensajero de Oriente Próximo, con dos serpientes entrelazadas copulando, llamada caduceo. Vestía las ropas de un viajero, trabajador o pastor. Era representado junto a bolsas de monedas, gallos y tortugas.
Nacimiento
Hermes nació en el monte Cileno de Arcadia. Según se cuenta la historia en el himno homérico a él dedicado, su madre Maia era una ninfa. Pero los griegos generalmente aplicaban este nombre a una comadrona o a una anciana sabia y tierna, por lo que debía haber sido una ninfa antigua, una de las Pléyades refugiada en una cueva de Arcadia.
Hermes fue muy precoz: a mediodía del mismo día de su nacimiento había inventado la lira usando el caparazón de una tortuga, y al anochecer había robado la vacada inmortal de Apolo. Para el primer sacrificio olímpico había que transgredir los tabús que rodeaban al sagrado ganado de Apolo, y el tramposo dios de las fronteras era el indicado para ello.
Descendencia de Hermes
Pan
En el panteón olímpico Pan se convirtió en el hijo de Hermes y la ninfa Dríope. Dríope quedó aterrorizada por el hijo horrible y mitad cabra que había tenido, y huyó. Hermes llevó al bebé al monte Olimpo, donde los dioses disfrutaron de su risa y buen carácter. Pan se convirtió en un dios adorado particularmente por pastores y leñadores. Se dijo erróneamente que un marinero lo había matado, pero incluso tras esto sus altares y templos fueron muy frecuentados.
Pan sedujo una noche a Selene, la titánide de la luna, disfrazado de oveja de lanas blancas. También persiguió a la ninfa Eco y muchas otras deidades de los árboles, pero con poco éxito.
Abdero
Abdero era un hijo de Hermes que fue devorado por las yeguas de Diomedes, quien había quedado encargado de custodiarlas mientras su amigo Heracles luchaba con los hombres de Diomedes. Heracles fundó en su honor la ciudad de Abdera.
Hermafrodito
Hermafrodito era el tercer hijo de Hermes con Afrodita. Fue transformado en hermafrodita por los dioses en respuesta a las plegarias de la ninfa Salmacis, cuyo amor había desdeñado Hermafrodito.
Príapo
En Príapo sobrevivieron los orígenes fálicos de Hermes.
Otras historias
Herse, Aglauro y Pándroso
Cuando Hermes amaba a Herse, una celosa Aglauro (hermana de ésta) se interpuso entre ellos y rehusó moverse. Hermes la transformó en piedra. Hermes fue padre de Céfalo con Herse, de Eumolpo con Aglauro y de Cérix con Pándroso, hermana de ambas.
Argos e Ío
Hermes recibe el epíteto Argifonte (Αργειφοντης, «asesino de Argos») en recuerdo del encargo que recibió de Zeus de matar al gigante de cien ojos Argos.
Hera había estado a punto de sorprender a Zeus con su amante la princesa argiva Ío, lo que éste logró evitar convirtiéndola en una hermosa ternera blanca. Sin embargo Hera sospechó el engaño y pidió a Zeus que le diese la ternera como un regalo. Éste no pudo negarse, y Hera ordenó a Argos que la vigilase.
Hermes, disfrazado de pastor, logró que todos los ojos de Argos cayesen dormidos con historias aburridas, y entonces lo mató de una pedrada, rescatando así a Ío. Pero Hera envió un tábano para que le picase, obligándola a vagar sin rumbo por el mundo con forma de vaca. Finalmente Zeus la transformó de nuevo en humana, y así se convirtió (a través de Epafo, su hijo con Zeus) en antepasado de Heracles.
Otros papeles
Hermes salvó a Odiseo de Calipso y de Circe, convenciendo al primero para que le dejase ir y dándole después una hierba que le protegería del hechizo de la segunda. Además, Hermes llevó a Eurídice de vuelta al Hades después de que Orfeo mirase atrás para ver a su esposa por segunda vez. También transformó a las Miníades en murciélagos. Enseñó a las Trías los artes de la profecía y la adivinación.
El rey Atreo de Micenas recuperó el trono de su hermano Tiestes siguiendo los consejos que recibió del sabio tramposo Hermes. Tiestes accedió a devolverle en reino cuando el sol se moviese hacia atrás en el cielo, una hazaña que Zeus hizo posible. Atreo recuperó el trono y desterró a Tiestes.
Consortes y descendencia
- Afrodita
- Eunomía
- Hermafrodito
- Peitho
- Rodos
- Tique
- Aglauro
- Eumolpo
- Herse
- Céfalo
- Pándroso
- Cérix
- Dríope
- Pan
- Madre desconocida
- Abdero
- Etalides
- Equión
- Mirtilo
Hermes en la tradición islámica
Antoine Faivre ha señalado en El Hermes eterno que Hermes tiene un lugar en la tradición islámica, si bien su nombre no aparece en el Corán. Los hagiógrafos y cronistas de los primeros siglos de la hégira islámica identificaron rápidamente a Hermes con Idris, el profeta los suras 19.57 y 21.85, a quien los árabes también identifican con Henoc (cf. Génesis 5.18-24). Indris es llamado «tres veces sabio» (Hermes Trimegisto) porque fue triple: el primero, comparable a Thot, fue un «héroe de la civilización», un iniciador a los misterios de la ciencia divina y la sabiduría que animan el mundo, que grabó los principios de esta ciencia sagrada en jeroglíficos; el segundo, en Babilonia, fue el iniciador de Pitágoras; el tercero fue el primer profesor de alquimia. «Un profeta sin rostro», escribe el islamista Piere Lory, «Hermes no posee características concretas ni sobresalientes, difiriendo en ello de la mayoría de las figuras principales de la Biblia y el Corán.»
Referencias
- Walter Burkert, Religión griega, 1985
- Antoine Faivre, El Hermes eterno: De dios griego a mago alquímista, 1995 (ISBN 0-933999-52-6)
Enlaces externos
- [http://www.elolimpo.com/?nombre=hermes&s=per Hermes en ElOlimpo.com]
- [http://www.theoi.com/Cult/HermesCult.html Theoi Project - Culto de Hermes] (inglés)
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Afrodita
En la mitología griega, Afrodita (en griego Ἀφροδΐτη, «surgida de la espuma del mar») es la diosa del amor y la belleza. Sus poderes son inmensos: protege a los esposos, fecunda los hogares y está presente en los partos. También simboliza la pasión desencadenada que destruye las uniones legítimas e incita a los mortales a toda clase de voluptuosidades y vicios. Sus atribuciones son los secretos de las doncellas, las sonrisas, los engaños, el placer, el amor y la dulzura.
Culto
El epíteto Afrodita Acidalia fue ocasionalmente añadido a su nombre, por la fuente que usaba para bañarse, situada en Beocia (Virgilio I, 720). También era llamada Cipris o Cipria (Kypris) y Citerea (Cytherea) por sus presuntos lugares de nacimiento en Chipre y Citera, respectivamente. La isla de Citera era un importante centro de su culto. Fue asociada con Hesperia y era frecuentemente acompañada por las Oréades, las ninfas de las montañas. También recibe el nombre de Anadiómene («la que ha surgido»), como en la pintura de Apeles.
Afrodita tenía sus propios festivales, las Afrodisias, que se celebraban por toda Grecia pero particularmente en Atenas y Corinto. En Corinto, las relaciones sexuales con sus sacerdotisas eran consideradas un método de adoración a Afrodita.
Afrodita estaba asociada y era con frecuencia representada con delfines, palomas, cisnes y los árboles de granadas y limas.
Su equivalente romana es Venus. Sus homólogas eran Ishtar en la mitología mesopotámica, Hathor en la egipcia, Ashtart (Astarté en griego canónico) en la sirio-palestina y Turan en la etrusca.
Venus es llamada con frecuencia con el epíteto Venus Ericina («del brezo») por el monte Erice (Sicilia), uno de los centros de su culto.
Nacimiento
Sicilia).]]
La historia más famosa sobre el nacimiento de la «surgida de la espuma» Afrodita es la que contada por Hesíodo, quien afirma que surgió de la espuma del mar cerca de Pafos (Chipre) después de que Crono cortase durante la Titanomaquia los genitales con una hoz adamantina a Urano, su padre, y la sangre y el semen de éste cayesen al mar, donde empezaron a hacer espuma. Afrodita nació de esta espuma ya adulta. Por esto, Afrodita es de una generación anterior a la de Zeus, y la mayor de los dioses olímpicos. Algunos autores consideran que de esta forma su madre sería Talasa, la personificación femenina del mar.
Homero cuenta en La Ilíada (libro V) otra versión sobre su origen, según la cual sería hija de Dione, quien era la diosa oracular original («Dione» significa simplemente «la diosa», siendo etimológicamente equivalente a «Diana») en Dodona. Esta Dione sería una de las hijas de Urano y Gaia, y por tanto una Titánide, o podría ser también una Oceánide, hija de los titanes Océano y Tetis. Otras alternativas menos plausibles serían una Nereida también llamada Dione, hija del dios del mar Nereo y la oceánida Doris, o bien otra Dione, hija del titán Atlas, que se casó con Tántalo (quien sigue castigado en el Inframundo) y fue madre de Pélope, de quien procede el nombre del Peloponeso. Según Homero Afrodita, aventurándose en batalla para proteger a su hijo Eneas, que había sido herido por Diomedes y volvió con su madre, postrándose de rodillas para ser reconfortado. «Dione» parece ser equivalente a Rea, la Madre Tierra, a quien Homero trasladó al Olimpo. Tras esta historia, Afrodita misma fue llamada a veces «Dione». Una vez que Zeus hubo usurpado el oráculo robledo de Dodona, algunos poetas lo tuvieron por padre de Afrodita con Dione.
Pausanias, un invitado al Banquete de Platón, consideraba que Afrodita tenía dos manifestaciones, reflejando ambas historias, si bien más como reflexión filosófica que como relato mitológico. La más antigua, Afrodita Urania («del cielo»), era hija de Urano y no tuvo madre, y la más joven, Afrodita Pandemos (común, «del pueblo»), era hija de Zeus y Dione. Según Platón estas dos manifestaciones representaban su papel en la homosexualidad y la heterosexualidad, respectivamente, siendo la primera más divina.
Sandro Botticelli representó el nacimiento de Venus saliendo ésta de una concha y soplándole suavemente el dios del viento y la primavera, Céfiro.
El principal centro de adoración a Afrodita permaneció en Pafos, al suroeste de la costa de Chipre, donde la diosa del deseo había sido adorada desde mucho tiempo atrás como Ishtar y Astarté. Se dice que desembarcó tentativamente primero en Citera, un lugar de parada para el comercio y la cultura entre Creta y el Peloponeso. Así quizás tengamos pistas del camino del culto original a Afrodita desde el Levante hasta el continente griego.
Vida adulta
En muchos de los mitos en los que participa, Afrodita aparece vanidosa, malhumorada y susceptible. Aunque es uno de los pocos dioses del panteón griego realmente casados, le es infiel a su marido con frecuencia. Hefesto, por supuesto, es una de las deidades helénicas más ecuánimes, y Afrodita parece preferir a Ares, el voluble dios de la guerra. En La Ilíada de Homero Afrodita interviene en la batalla para salvar a su hijo, pero le abandona (de hecho, le deja caer mientras vuela por el aire) cuando la hieren, como también hace Ares. Es además la causante original de la propia Guerra de Troya: no sólo inició todo el conflicto al ofrecerle Helena de Troya a Paris, sino que el rapto se llevó a cabo cuando Paris, al ver a Helena por primera vez, fue abrumado por el deseo de poseerla, lo que corresponde a la esfera de Afrodita. Su dominio puede incluir el amor, pero no incluye el romance, tendiendo más bien hacia la lujuria, el deseo irracional humano.
Matrimonio con Hefesto
Debido a su inmensa belleza, Zeus tenía miedo de que Afrodita fuera la causa de violencia entre los otros dioses. Por ello la casó con Hefesto, el severo y malhumorado dios de la herrería. Hefesto estaba contentísimo de haberse casado con la diosa de la belleza y forjó para ella hermosa joyería, incluyendo el cestus, un cinturón que la hacía incluso más irresistible para los hombres. La infelicidad de Afrodita con su matrimonio hizo que buscase la compañía de otros, normalmente Ares (con quien engendró a Eros y Anteros), pero también con Dioniso, Hermes y Poseidón. Y no sólo se contentaba con el amor de los dioses: también sucumbieron a ella muchos mortales humanos. De su unión con el troyano Anquises nació Eneas, y amó apasionadamente a Adonis.
Una vez Hefesto atrapó ingeniosamente a Ares y Afrodita con una red de finas cadenas que había dispuesto sobre el lecho para que cayeran al más mínimo contacto. Entonces llamó a todos los demás dioses olímpicos para burlarse de ellos; algún dios desenfadado comentó que no le habría importado sentir tal vergüenza. Hefesto no los liberó hasta que Poseidón le prometió que Ares pagaría desagravios, pero ambos escaparon tan pronto como levantó la red y no mantuvieron su promesa.
Afrodita y Psique
Afrodita estaba celosa de la belleza de una mujer mortal llamada Psique. Pidió a Eros que usara sus flechas doradas para hacer que Psique se enamorase del hombre más feo del mundo. Eros accedió pero terminó enamorándose él mismo de Psique, o puede que se pinchase con una flecha dorada por accidente. Mientras tanto, los padres de Psique estaban preocupados por mantener soltera a su hija. Consultaron un oráculo que les dijo que ella no estaba destinada a ningún amante mortal, sino a un monstruo que vivía en la cima de cierta montaña. Psique se resignó a su destino y subió a la cumbre de la montaña. Allí Céfiro, el viento del oeste, la bajó flotando suavemente hasta una cueva de la montaña. Psique entró y se sorprendió de hallarla llena de joyas y adornos. Eros le visitaba cada noche en la cueva y hacían el amor. Le pidió solo que no encendiese jamás ninguna lámpara porque no quería que Psique supiera quién era (sus alas le hacían inconfundible). Sus dos hermanas, celosas de ella, la convencieron para encender una lámpara de noche mientras él dormía y Psique así lo hizo, reconociéndole al instante. Una gota de aceita caliente cayó de la lámpara al pecho de Eros y éste se despertó y huyó volando.
Cuando Psique contó a sus celosas hermanas mayores, éstas se regocijaron secretamente y cada una de ellas fueron por separado a la cima de la montaña e hicieron como Psique les había dicho para entrar en la cueva, esperando que Eros las preferiría a ellas. Céfiro no las cogió y murieron a caer hasta la base de la montaña.
Psique buscó a su amante por buena parte de Grecia, tropezando finalmente con un templo a Deméter, donde el suelo estaba cubierto de montones de grano mezclado. Empezó a ordenar el grano en montones ordenados y, cuando hubo terminado, Deméter le habló, diciéndole que la mejor forma de encontrar a Eros era buscar a su madre, Afrodita, y ganarse su bendición. Psique encontró un templo a Afrodita y entró en él. Afrodita le asignó una tarea similar a la templo de Deméter, pero le dio un plazo imposible de cumplir. Eros intervino, pues aún la amaba, e hizo que las hormigas ordenaran el grano por ella. Afrodita se enfureció por este éxito de Psique y le dijo que fuese a un campo donde pastaban unas ovejas doradas y consiguiese lana de oro. Psique fue al campo y vio las ovejas, pero fue detenida por el dios del río que tenía que cruzar para llegar al campo. Éste le dijo que las ovejas eran malas y crueles y podían matarla, pero que si esperaba hasta mediodía, las ovejas irían a buscar la sombra en el otro lado del campo y se dormirían, y que entonces podría coger la lana enganchada en las ramas y la corteza de los árboles. Psique así lo hizo y Afrodita se enfureció todavía más al ver había sobrevivido y superado su prueba. Por último, Afrodita afirmó que el estrés de cuidar a su hijo, deprimido y enfermo como resultado de la infidelidad de Psique, había provocado que perdiese parte de su belleza. Psique tenía que ir al Hades y pedir a Perséfone, la reina del inframundo, un poco de su belleza que Psique guardaría en una caja negra que Afrodita le dio. Psique fue a una torre, decidiendo que el camino más corto al inframundo sería la muerte. Una voz la detuvo en el último momento y le indicó una ruta que le permitiría entrar y regresar aún con vida, además de decirle cómo pasar a Cerbero, Caronte y los otros peligros de dicha ruta. Psique apaciguó a Cerbero, el perro de tres cabezas, con un pastel dulce de miel y pagó a Caronte un óbolo para que le llevase al Hades. Una vez allí, Perséfone le ofreció un banquete pero Psique lo rehusó, sabiendo que éste la mantendría en el inframundo para siempre.
Psique abandonó el inframundo y decidió abrir la caja y tomar un poco de la belleza para sí misma. Dentro estaba un «sueño estigio» que la sorprendió. Eros, que le había perdonado, voló hasta su cuerpo y la curó, suplicando entonces a Zeus y Afrodita su permiso para casarse con Psique. Éstos accedieron y Zeus hizo inmortal a Psique. Afrodita bailó en la boda de Eros y Psique, y el hijo que éstos tuvieron se llamó (en la mitología romana) Volupta.
Adonis
Volupta
Afrodita era la amante de Adonis y tomó parte en su nacimiento. Instó a Mirra o Esmirna a cometer incesto con su padre, Tías, el rey de Asiria. Otra versión dice que el padre de Mirra era Ciniras de Chipre. La niñera de Mirra le ayudó en su plan. Cuando Tías descubrió lo que había pasado, montó en cólera, persiguiendo a su hija con un cuchillo. Los dioses la transformaron en un árbol de mirra y finalmente Adonis brotó de este árbol. Alternativamente, fue Afrodita quien convirtió a Mirra en árbol y Adonis nació cuando Tías le disparó con una flecha o cuando un jabalí usó sus colmillos para arrancar su corteza.
Cuando Adonis nació, Afrodita lo tomó bajo su protección, seduciéndole con la ayuda de Helena, su amiga, y fue hechizada por su belleza sobrenatural. Afrodita se lo dio a Perséfone para que lo cuidara, pero ésta también quedó asombrada por su belleza y rehusó devolvérselo. La discusión entre las dos diosas fue resuelta por Zeus o Calíope, quien decidió que Adonis pasase cuatro meses con Afrodita, cuatro con Perséfone y los cuatro restantes del año con quien él eligiera. Adonis siempre escogió a Afrodita porque Perséfone era la diosa fría e insensible del inframundo.
Adonis fue finalmente asesinado por un celoso Ares. Afrodita fue advertida de estos celos y se le dijo que a Adonis le mataría un Ares transformado en toro. Intentó convencer a Adonis para que estuviera con ella a todas horas, pero el amor de éste por la caza fue su perdición. Mientras estaba de cacería, Ares le encontró y le corneó hasta matarlo. Afrodita llegó justo a tiempo de oír su último suspiro.
El juicio de Paris
Tanto los dioses y diosas como diversos mortales fueron invitados a la boda de Peleo y Thetis (que luego serían padres de Aquiles). Sólo la diosa Eris (Discordia) no fue invitada, pero apareció con una manzana dorada con la palabra kallisti («para la más hermosa») inscrita, que arrojó entre las diosas. Afrodita, Hera y Atenea reclamaron para sí la manzana, y la disputa terminó llegando a Paris, el más hermoso de los mortales. Hera intentó sobornarle con un reino de la tierra, mientras Atenea ofreció gran destreza militar, pero Afrodita terminó siendo declarada la más bella cuando ofreció a Paris la más hermosa mujer mortal como esposa. Esta mujer era Helena, y su rapto por Paris desembocó en la Guerra de Troya.
Pigmalión y Galatea
Pigmalión era un escultor que no había hallado mujer alguna digna de su amor. Afrodita se apiadó de él y decidió enseñarle las maravillas del amor. Un día, Pigmalión fue inspirado por un sueño de Afrodita para fabricar una mujer de marfil semejante a ella, a la que llamó Galatea. Pigmalión se enamoró de la estatua y decidió que no podría vivir sin ella. Rezó a Afrodita, quien llevó a cabo la última parte su plan infundiendo vida a la exquisita escultura. Pigmalión amó a Galatea y pronto estuvieron casados.
Otra versión de este mito cuenta que las mujeres de la ciudad en la que Pigmalión vivía se enfadaron de que no se hubiera casado, y pidieron a Afrodita que le obligase. Afrodita aceptó y fue esa misma noche a ver a Pigmalión, pidiéndole que eligiese una mujer con la que casarse y adviertiéndole de que si no, lo haría ella en su lugar. No queriendo casarse, Pigmalión le suplicó más tiempo, pidiéndole que le permitiese hacer una escultura de Afrodita antes de que tuviese que elegir novia. Halagada, aceptó.
Pigmalión empleó mucho tiempo haciendo pequeña esculturas de archilla de la diosa, afirmando que era necesario para poder elegir la pose adecuada. Cuando comentó a hacer la escultura real quedó sorprendido al descubrir que quería terminarla, incluso aunque sabía que tendría que casarse con alguien al hacerlo. La razón de esto era que se había enamorado de la escultura. Cuanto más trabajaba en ella, más la cambiaba, hasta que no se pareció a Afrodita en nada.
En el mismo momento en que Pigmalión se separó de la escultura terminada Afrodita apareció y le dijo que eligiera a su novia. Pigmalió eligió la estatua, a lo que Afrodita respondió que no podía ser, pidiéndole que eligiese otra. Pigmalión abrazó la estatua, y pidió a Afrodita que le transformase en estatua para así poder estar con ella. Afrodita se apiadó de él y en vez de esto infudió vida a la estatua.
Otras historias
En una versión de la historia de Hipólito, Afrodita era el catalizador de su muerte. Hipólito desdeñó el culto de Afrodita por el de Artemisa y, en venganza, Afrodita provocó que su madrastra, Fedra, se enamorase de él, sabiendo que Hipólito la rechazaría. En la versión más popular de la historia, Fedra buscaba venganza contra Hipólito suicidándose y dejando una nota en la que contaba a Teseo, su marido y padre de Hipólito, que ésta la había violado. Teseo entonces mató a su propio hijo antes de que Artemisa le dijese la verdad.
El rey Glauco de Corinto enfadó a Afrodita, quien hizo que sus caballos enfureciesen durante los juegos funerarios en honor al rey Pelias, y le despedazasen. Su fantasma asustaba supuestamente a los caballos durante los juegos ístmicos.
Afrodita era con frecuencia acompañada por las Cárites.
En el libro III de La Ilíada de Homero, Afrodita salva a Paris cuando está a punto de ser asesinado por Menelao.
Afrodita era muy protectora con su hijo, Eneas, quien luchó en la Guerra de Troya. Diomedes estuvo a punto de matar a Eneas en batalla pero Afrodita le salvó. Diomedes hirió a Afrodita y ésta dejó caer a su hijo, volando al monte Olimpo. Entonces Eneas fue envuelto por una nube creada por Artemisa, quien le llevó a Pérgamo, un lugar sagrado de Troya. Apolo curó allí a Eneas.
Convirtió a Abas en piedra por su arrogancia.
Convirtió a Anaxarete en piedra por reaccionar tan desapasionadamente a las súplicas de Ifis para amarla, incluso tras el suicidio de éste.
Afrodita ayudó a Hipomenes en una carrera contra Atalanta para ganar la mano de ésta, dándole tres manzamas con las que la distrajo. Sin embargo, como la pareja no dio la gracias a Afrodita, ésta los convirtió en leones.
Afrodita en el neopaganismo
En muchas sectas neopaganas modernas, particularmente en las «helenísticas» Nueva Era estadounidenses, Afrodita adopta el papel de diosa de la pasión. No toda la pasión que inspira es lujuriosa: se cree que mucha toma la forma de pasión artística e incluso pasión en las discusiones. La adoración de Afrodita es infrecuente y típicamente realizada por escritores y artistas individuales. La forma en la que es adorada depende a menudo de qué otros dioses incluye la secta. Por ejemplo, las sectas que adoran a Hera y/o Temis puede incluir el culto a Afrodita, pero promueven la monogamia y acentúan su papel en las relaciones estables y el matrimonio. Las sectas que adoran a Dioniso y Afrodita pueden ser totalmente hedonistas e incluir rituales orgiásticos.
Consortes y descendientes
- Deidades
- Ares
- Anteros
- Deimos
- Eros
- Fobos
- Harmonía
- Hímero
- Dioniso
- Cárites:
- Aglaya
- Eufrósine
- Talía
- Himeneo
- Príapo
- Hefesto
- Hermes
- Eunomía
- Hermafrodito
- Peito
- Rodos
- Tique
- Mortales
- Adonis
- Anquises
- Eneas
- Butes
- Érice
Véase también
- Venus
- Freya
- Frigg
- Afrodita de Cnidos
- Venus de Milo
Enlaces externos
- [http://www.theoi.com/Summary/Aphrodite.html Theoi Project - Aphrodite]
- [http://homepage.mac.com/cparada/GML/Aphrodite.html Greek Mythology Link - Aphrodite]
Categoría:Dioses olímpicos
Categoría:Dioses de la fertilidad
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ko:아프로디테
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Mitología romanaLa mitología romana está formada por las leyendas y mitos de la religión politeísta practicada en la Roma antigua. La mayoría de las divinidades del panteón romano provienen de Grecia con dioses que suplantaron a las divinidades locales con algunas raras excepciones. Por esta razón algunos artículos dedicados a los dioses romanos de origen griego pueden ser tratados como exactos a sus equivalentes griegos.
Dioses y personajes de la mitología romana
- Acates:
- Acca Larentia: es la esposa de Faustulus, descrita a veces como amante de Hércules. Ella hizo la madre adoptiva de Romulus y de Remus
- Arúspices:
- Arvales:
- Ascanio:
- Áugur:
- Averno:
- Apolo/Febo: Dios de la belleza (Apolo en la mitología griega)
- Baco: Dios del vino (Dionisios en la mitología griega)
- Belona:
- Bona Dea:
- Caieta:
- Camenas:
- Camila:
- Carmenta:
- Cardea:
- Carna:
- Ceres: diosa de la agricultura y de los frutos de la tierra.(Deméter en la mitología griega)
- Concordia:
- Ceres: diosa de la agricultura y de los frutos de la tierra (Deméter en la mitología griega)
- Cupido: dios del amor (Eros en la mitología griega)
- Diana: diosa de la caza y la hechicería (Artemisa en la mitología griega)
- Fauno
- Febe: diosa de la luna (Selene en la mitología griega)
- Hércules (Heracles en la mitología griega)
- Jano: dios de las puertas.
- Juno: diosa de la maternidad (Hera en la mitología griega)
- Júpiter: Dios principal (Zeus en la mitología griega)
- Marte: dios de la guerra (Ares en la mitología griega)
- Mercurio: dios del comercio (Hermes en la mitología grieg)
- Minerva: Diosa de la artesania (Atenea en la mitología griega)
- Neptuno: dios del mar (Poseidón en la mitología griega)
- Proserpina: Esposa de Plutón (Perséfone en mitología griega)
- Plutón: dios de los infiernos (Hades en la mitología griega)
- Quirino
- Saturno: dios de la agricultura (Crono en la mitología griega)
- Sol: dios del sol (Helios en la mitología griega)
- Sorano
- Spes
- Tacio
- Tages
- Tarpeya
- Tarquecio
- Término
- Turno
- Vejovis
- Venus: Diosa del amor, la belleza y la fecundidad (Afrodita en la mitología griega)
- Vesta: Diosa del hogar (Hestia en la mitología griega)
- Vestales
- Victoria
- Vulcano: Dios del fuego y los metales (Hefesto en la mitología griega)
Véase también
- Mitología
- Mitología griega
Categoría:Mitología romana
ja:ローマ神話
ko:로마 신화
(118) PeithoPeitho.- Asteroide nº, 118 de la serie, descubierto desde Dusseldorf el 15 de marzo de 1872 por Karl Theodor Robert Luther (1822-1900).-
Nombrado por la hija de (69230) Hermes y Afrodita, diosa de la persuasión entre griegos y romanos. Peitho fue acompañante de (433) Eros.-
El nombre lo propuso el director del Observatorio de Hamburgo: G. Rümker.-
Lista de asteroides
Peitho
Categoría:Oceánides
Categoría:Ninfas
Categoría:Conceptos personificados de la mitología griegaCategoría:Mitología griega
Categoría:Vitaminas
categoría:Nutrientes
ja:Category:ビタミン
ko:분류:비타민
Pozycjonowanie jednorki bandyta sylwester w grach diety slots
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